La belleza múltiple

Pablo Batalla Cueto REDACCIÓN

CULTURA

Lluis Xabel Álvarez, en su despacho
Lluis Xabel Álvarez, en su despacho

El filósofo asturiano Lluis Xabel Álvarez coordina una obra colectiva en la que se pasa revista al concepto de belleza

30 dic 2017 . Actualizado a las 05:00 h.

Ofrecer «una nueva visión de la objetividad de la belleza y de la experiencia estética del arte bello»: tal es la pretensión de La belleza múltiple, el último libro del filósofo asturiano Lluis Xabel Álvarez, coordinado al alimón con el profesor mexicano Luis Xavier López Farjeat, experto en filosofía arabo-islámica clásica y la recepción de la filosofía antigua por el mundo musulmán, así como en el idealismo alemán, y profesor de la Universidad Panamericana.

El libro está integrado por aportaciones de siete autores y seis autoras tanto europeos como americanos; y sus doce capítulos pasan revista a cuestiones como la belleza natural, la vanguardia, las imágenes del Holocausto judío en el cine, la teoría estética contemporánea, la música experimental, las relaciones entre vida y estética en Brasil, la estética minimalista en Japón, la educación visual o la fotografía y el arte plástico en el Irán revolucionario. En total, 334 páginas en las que se hacen reflexiones como ésta de Luis Xavier López Farjeat: «Todo es repetición en un entorno, el del arte, que aborrece la repetición. Entonces es momento de innovar. Pero innovar en las artes implica un altísimo riesgo, el de inventar obras rebuscadas, incomprensibles, exóticas y sin sentido. La innovación podría resultar altamente nociva para las artes: originalidad, lo que verdaderamente se espera de un artista, no es sinónimo de excentricidad».

Para el filósofo langreano, por su parte, «es preciso huir de los supuestos de que hay una calidad estética étnica, o política, o sexual. La belleza múltiple no acoge estos supuestos dado que son propios de la pluralidad empírica pero externos a la categoría estética». A juicio de Álvarez, «ocurre que el único criterio específico de calidad estética es el criterio formal. Y ése es el que es racional aplicar en las discusiones o en la documentación pública al respecto. El formalismo ha llegado a ser en la modernidad el grado 0 del discurso crítico, más acá de toda ideología, a partir del cual se reconstruye la autonomía del arte y se reanuda el juicio estético de calidad».