«Ready Player One», el maestro sentando cátedra


Unos verán otro carrusel digital al más puro estilo Spielberg, eso sí, incorporando lo último de lo último en CGI. Otros relucirán ese lado de niño grande jugando con su tren eléctrico. Finalmente, habrá quien nos recuerde que son dos en uno: el cineasta serio que estrena no hace mucho Los archivos del Pentágono y el empresario que rueda Ready Player One para oxigenar sus propias arcas y los pulmones del entertainment más puro de Hollywood. A servidor, que le tocó vivir en las butacas la totalidad de su lustrosa filmografía, se le ocurre que en su adaptación del best seller de Ernest Cline hay algo de todo, pero también un filme que será referencial como lo fueron en su tiempo Tiburón, E.T. y En busca del arca perdida, por citar tres de sus lecciones de género. Es que además, junto al torrente de guiños a la cultura pop ochentera, aprovecha para advertirnos que el espectro virtual será muy guai, pero el mundo real exige altas dosis de compromiso y de mirar a la gente de cara.

Puede resultar una simplificación excesiva, o buscar harina donde no hay trigo, pero esta película marcará pautas de futuro, advirtiendo de paso a la industria que el cine palomitero vale hasta cierto punto, pero si no le insuflas vitaminas, se nos morirá de anemia. Estos protagonistas que se refugian en Oasis para proyectarse con sus avatares en una sociedad distópica del 2045 concluirán que ni tanto ni tan poco. Superar tres pruebas para hacerse con una fortuna que mejorará sus vidas, está bien, pero mejor todavía que asuman la de cosas que podrán mejorar con ella y, sobre todo, que la virtualidad nunca superará a las emociones del mundo real. De paso lanza una colleja a las multinacionales globales como la IOI del malvado Sorrento, que cualquier espectador avezado identificará, sobre todo viniendo de alguien -Spielberg- que se vanagloria de su ausencia de Facebook -con sus satélites- y de Twitter. Finalmente, al trufarse el guion de múltiples referencias al cine, los videojuegos, la música, la literatura, en fin, se presta a varios visionados. Es otro de sus méritos.

«READY PLAYER ONE»

EE. UU., 2018.

Director: Steven Spielberg.

Intérpretes: Tye Sheridan, Olivia Cooke, Mark Rylance, Ben Mendelshon, Simon Pegg, T.J. Miller, Win Morisaki.

Ciencia-ficción.

140 minutos.

Valora este artículo

0 votos
Comentarios

«Ready Player One», el maestro sentando cátedra