Pilar Sánchez Vicente: «Escribo sobre mujeres para darles voz ante tanto silencio»

EFE GIJÓN

CULTURA

La escritora asturiana Pilar Sánchez Vicente (Gijón, 1961) durante la entrevista concedida a Efe en Gijón con motivo de la publicación de su última novela  Mujeres errantes , una historia de humillación, maltrato y supervivencia con un atisbo de esperanza
La escritora asturiana Pilar Sánchez Vicente (Gijón, 1961) durante la entrevista concedida a Efe en Gijón con motivo de la publicación de su última novela Mujeres errantes , una historia de humillación, maltrato y supervivencia con un atisbo de esperanza Juan González

La escritora gijonesa publica «Mujeres errantes», una historia de humillación, maltrato y supervivencia

06 may 2018 . Actualizado a las 12:18 h.

La escritora asturiana Pilar Sánchez Vicente (Gijón, 1961) ha enhebrado una historia de humillación, maltrato y supervivencia con un atisbo de esperanza en «Mujeres errantes», su última novela publicada por Roca Editorial. La autora quiso «dejar constancia del maltrato y la discriminación» de las tres mujeres protagonistas del relato, que abarca casi un siglo y dos generaciones, para concluir que la autodestrucción y la pérdida de los valores humanos «no sólo tienen que ver con la miseria», según señala.

Es, apunta, una novela de «relaciones destructivas» ambientada en el barrio de Cimadevilla, en Gijón, ciudad natal de la autora, con conexiones con Nicaragua a través de la obra poética del sacerdote Gaspar García Laviana. La escritora afirma que buscó dar testimonio de la situación de extrema pobreza de los habitantes de Cimadevilla a principios del siglo XX y de la generación de los años ochenta montada en la cresta de la ola de las drogas, el sexo y el rockanrol.

«Mujeres errantes» tiene como principal protagonista a Greta Meier, una afamada escritora suiza afincada en Londres, politoxicómana y de amores intensos que regresa a su tierra natal para acompañar en sus últimos días de vida a su madre enferma. En el lecho de muerte la mujer le confiesa que no es su madre y emprende un viaje en busca de sus orígenes que la lleva al barrio alto de Gijón y la conecta con las mujeres que vendían pescado en las calles.