Los editores asturianos se enganchan al libro electrónico

El lanzamiento en soportes alternativos al papel se dispara. Las ediciones en asturiano se mantienen en mínimos históricos


Redacción

Los editores asturianos tratan de adaptarse a las exigencias del mercado. La publicación de libros creció el año pasado y lo hizo, fundamentalmente, gracias al libro digital. El papel, en cambio, continúa estancando. Lo mismo sucede con las primeras ediciones en Asturias. Llevan dos años consecutivos en mínimos históricos. Por mínimos históricos se entiende que salen al mercado menos de la mitad que hace siete años. Así aparece reflejado en un avance de la Panorámica de la Edición Española de Libros 2017, presentado por el Ministerio de Educación y Cultura. Las cifras las aporta la Agencia del ISBN, a través del Observatorio de la Lectura y el Libro

Este avance muestra un incremento del 4,6% en la producción editorial respecto al ejercicio anterior en España, al pasar de 86.000 a 89.962 ISBN en 2017. La producción de libros impresos creció un 1,2%, con un total de 61.519 libros (60.763 en 2016). La edición electrónica aumentó un 12,7%. La mayor parte de los libros digitales se publican en formato ePub, seguidos por Pdf y Mobi. El 94,2% de los libros se editaron en lenguas españolas, destacando, a gran distancia, la edición en castellano (84,4%), seguida de la edición en catalán (11,5%), en euskera (1,7%), en gallego (1,5%) y en valenciano (0,8%).

El panorama asturiano

El número de editores con actividad y libros editados inscritos en ISBN ha remontado. Toco fond0 en el año 2012, con solo 45. Pero en el 2017 ya eran 56, dos más que en el 2016. Son editoriales pequeñas que sacan al mercado de medio un número muy limitado de obras. De hecho, lanzaron en total 780 libros, inscritos en el ISBN, así que tocaron a 14 de media. El dato global es esperanzador. Se trata del más alto del último lustro, algo que es común tanto en Asturias como en España. Sin embargo, no todas las comunidades comparten esta tendencia. La gráfica ha descendido incluso en Madrid, la segunda región en volumen de mercado solo por detrás de Cataluña.   

El papel sigue siendo mayoritario pero está perdiendo peso. Las empresas se amoldan a los tiempos y a la demanda de un mercado, donde el soporte electrónico continúa en franca expansión. De las 780 obras que sacaron editoriales asturianas en 2017, 674 eran en papel y 106 en otros soportes. El 100% de esos otros soportes fueron ediciones electrónicos. Aunque proporcionalmente sólo represente el 13,5%, su evolución en el último año ha sido espectacular, al pasar de 63 libros en 2016 a esos 106 en 2017. La cifra todavía tienen margen de mejora, ya que no es la más alta de la serie histórica. De hecho, en el 2014 se llegó a 151. Pero había sufrido un pronunciado bache del que ya está saliendo.

No sucede lo mismo con la públicación de libros en asturiano. Su bache continúa. En 2017 se lanzaron 40 volúmenes en llingua, solo dos más que en 2016 y menos de la mitad que en 2011, cuando se alcanzaron 96. Con respecto a las lenguas oficiales, mejoró la publicación de libros en todos los idiomas salvo en euskera. 

Por subsectores de edición, no hay datos por regiones pero sí un primer avance nacional. Mejoran los libros infantil y juveniles (+21,0%), los de creación literaria (+18,0%), libros de ciencia y tecnología (+5,1%), libros de ciencias sociales y humanidades (+3,8%) y libros de tiempo libre (+3,4%). En cambio, descienden de manera considerable los de texto (-27,6%).

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