La sombra de Roth cubre el año en el que el Princesa «será el Nobel»

J. C. Gea OVIEDO

CULTURA

Leonardo Padura, junto a Juan Villoro, en el hotel de la Reconquista, jurados ambos del Premio Princesa de las Letras 2018
Leonardo Padura, junto a Juan Villoro, en el hotel de la Reconquista, jurados ambos del Premio Princesa de las Letras 2018 JLCereijido

Los jurados alaban la grandeza del ganador del premio en 2012 antes de una deliberación con 35 candidaturas, sin favoritos y convertido en el mayor galardón internacional ante la suspensión del premio sueco

23 may 2018 . Actualizado a las 15:45 h.

Los días en los que inicia sus deliberaciones cualquiera de los jurados de los Premios Princesa de Asturias es raro salir del Hotel de la Reconquista con un nombre. El estricto hermetismo que, cada vez más, envuelve las discusiones del jurado hace muy difícil volver a las redacciones con un apellido para los titulares. Hoy no ha sucedido así. El único problema es que el nombre era el de un autor ya premiado. Y, por desgracia, recién fallecido. «Philip Roth tiene una sombra muy larga», decía el periodista Sergio Vila-Sanjuán refiriéndose a la extensa y profunda influencia del escritor de New Jersey fallecido ayer en la literatura de su país, del resto del mundo o el cine. Pero la longitud de la sombra del padre de Nathan Zuckerman, su más emblemático personaje y alter ego, cubrió ayer también la sesión de la que saldrá otro de los sucesores o sucesoras de Roth en los Premios Princesa de Asturias de las Letras, que él recibió, pero no pudo recoger, en 2012.

Al autor de La mancha humana se refirieron algunos de los jurados, empezando por otro de los premiados y debutante este año en la mesa de las deliberaciones. El habanero Leonardo Padura ha dicho sentirse «un poco de luto» ante la desaparición de quien considera «un gran maestro, no solo como escritor sino como persona». «Es para mí un ejemplo de lo que puede ser un escritor comprometido con su tiempo y con su sociedad, y además un hombre con una valentía increíble cuando decidió hace unos años jubilarse como escritor», ha argumentado Padura. «No me imagino cómo se jubila un escritor, pero decir: "Ya he dicho todo lo que tengo que decir y no lo voy a decir de una manera mejor de lo que lo he dicho, es un acto de una valentía tremenda; si yo siento eso seguiré el ejemplo», ha asegurado el creador de otro de esos personajes de larga vida literaria que acaban por convertirse casi en identidades alternativas: el detective Mario Conde.

Tríada de grandes

El crítico y Fernando Rodríguez Lafuente y el periodista Sergio Vila-Sanjuán -ambos en el jurado de 2012 del que Roth salió ganador- han coincidido con la directora de la Funración Princesa de Asturias, Teresa Sanjurjo, en recordar al escritor de New Jersey como uno de los «grandes» de la segunda mitad del siglo XX en la estela de Paul Auster -también Premio Príncipe- y Don DeLillo; uno de los nombres que con toda seguridad estará entre los 35 candidatos al galardón de este año, y que cerraría en su historial una tríada literaria americana equiparable a la cinematográfica que componen Woody Allen Coppola y el premio de las Artes de este año, Martin Scorsese. Algo que puede que erosione, por cierto, las posibilidades del autor de Submundo en la recta final del fallo que se proclamará mañana a mediodía.