Antonio Escohotado: «Las soluciones que no son la libertad conllevan la miseria»

Asegura que el trabajo de un filósofo consiste en «leer con alegría» los textos originales, no los comentarios


a Coruña / la Voz

«Voy hablar de mi último libro, la trilogía Los enemigos del comercio». Esto decía ayer Antonio Escohotado (Madrid, 1941) antes de intervenir en el Club Financiero de A Coruña. «El tercer tomo termina con algunas cosas de una conversación de Iglesias Júnior y yo...», indicaba. En medio de la charla deja una petición: «Después, al transcribirla, quítele todos los yos. Al hablar uno siempre pone muchos yos. Sobran».

-¿Se extinguen los filósofos?

-No creo. Hay que distinguir forma y contenido. Por contenido los filósofos siempre han sido muy escasos. Y por forma parece que ahora la filosofía ha salido del bachillerato. Es un barniz. La gente tampoco ha cambiado tanto...

-¿Seguimos pensando o ya no?

-Con la marea de prosperidad ha venido una marea de vulgaridad. Podemos decir que las personas se ocupan más de Isabel Pantoja que de Aristóteles, pero ha pasado siempre lo mismo. Cada cual elegirá su manjar.

-¿Quiénes son ahora los enemigos del comercio?

-¡Hay bastantes! Están agrupados en el altermundismo, que se llama. Un poco más y la próxima reunión de la Organización Mundial de Comercio deberá realizarse en la estación espacial porque si no siempre están a pedradas y a manifestaciones...

-Con un ministro astronauta...

-A lo mejor el Duque lleva a todos los primeros ministros a dar vueltas a la Tierra... Quiero hacer un comentario: ha venido la ministra vicepresidenta a decir que el PP y Ciudadanos están contribuyendo a la violencia de género porque no ponen los 200 millones de propaganda contra la violencia que ella, el PSOE, propone. Le ruego a la vicepresidenta que diga en qué concurso público están esos 200 millones porque me quiero presentar. Quiero hacer una propuesta para reducir la violencia de género. Me gustaría saber si ese dinero no está ya adjudicado a algún amiguete... ¡No olvide poner esa nota!

-¿Qué es lo que más le interesa de lo que está ocurriendo?

-He intentado hacer un conocimiento que sea inseparablemente derecho, economía, sociología, psicología y metafísica. Creo que el pensamiento fuerte es ese. Lo multidisciplinar me parece que es lo exigible hoy y además lo apoyan el ordenador y ahora Internet. Para un pensador, para una persona estudiosa, las facilidades de estudio que tenemos ahora no las ha habido nunca, ni parecidas... La cosa es que usted utilice su teléfono para lo que procede porque también podía estar preguntando cuántos han puesto me gusta a sus fotos.

-¿La libertad por encima de todo?

-No me parece que haya otra seguridad ni otro valor comparable. Todas las soluciones que no son la libertad han conllevado la miseria material, todas han instaurado la pobreza a cambio de la pureza ideológica. Ese tipo de alimento no lo compro y recomiendo que no lo compren los demás, porque es una gran mentira. Los liberales somos los únicos que estamos obsesionados con que no haya pobreza en el mundo, somos los que sabemos que el único camino para evitarla es espabilarse, señor mío, ¡es-pa-bi-lar-se!

-¿Cómo es el trabajo diario de un filósofo?

-Leer con alegría y leer las fuentes primarias: no leer un comentario sobre Aristóteles, leer a Aristóteles, a Descartes... Y varias veces. Es lo que hago 14 horas al día, sin domingos ni vacaciones, desde hace 20 años. También hice eso para la Historia general de las drogas, que revolucionó el tema.

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