El Bellas Artes prolonga la exposición de Plácido Arango

La muestra con las 33 obras donadas por el empresario permanecerá abierta hasta el 26 de agosto

Plácido Arango
Plácido Arango

Redacción

El Museo de Bellas Artes de Asturias prolonga hasta el 26 de agosto la exposición de las 33 obras donadas por el empresario astur-mexicano Plácido Arango Arias, según informa la pinacoteca pública en nota de prensa. La muestra, que ocupa la planta baja del Palacio de Velarde, el atrio y parte de las salas 26 y 27 de la Ampliación, podrá ser disfrutada durante el verano. La Donación ofrece un recorrido por el arte español desde el siglo XV hasta finales de la pasada centuria, a través de un conjunto de 33 obras maestras, que complementa la colección permanente del Museo tanto en lo concerniente al arte antiguo como contemporáneo.

El Museo destaca el Retablo de la Flagelación y las tablas de Juan de la Abadía el Viejo del siglo XV. Ya del siglo XVI, reseña las obras de Juan Correa de Vivar, Juan de Juanes y Luis de Morales, al tiempo que se registra el arte de los focos barrocos madrileño y sevillano del siglo XVII mediante importantes lienzos de Jerónimo Jacinto Espinosa, Francisco de Zurbarán, Juan de Valdés Leal y José Antolinez, entre otros. Dentro del siglo XIX resalta la presencia de Genaro Pérez Villaamil, mientras que entrado ya el siglo XX merece la pena resaltar las obras de José Gutiérrez Solana, Esteban Vicente, Pablo Palazuelo, Antoni Tàpies, Rafael Canogar, Equipo Crónica, Juan Muñoz y Cristina Iglesias.

Así encajan las piezas de la donación Arango en el relato del Bellas Artes

J. C. Gea

La obra que hoy se presenta en el Palacio de Velarde y la ampliación ha sido seleccionada para cubrir huecos y abrir nuevas perspectivas en una historia de cinco siglos

Cada una de las 33 obras que, por fin, comparecerán hoy al mediodía como donación de Plácido Arango al Museo de Bellas Artes de Asturias encierra su propio valor, su propia historia. Pero, además, una pieza que se integra en la colección de un museo es precisamente eso: una pieza. Un fragmento más en un relato museístico distinto a cualquier otro. Y eso ha pesado especialmente a lo largo de la ardua y meticulosa selección de las pinturas y esculturas con las que el mecenas asturmexicano ha engrandecido los fondos del Bellas Artes. La muestra que hoy se presenta y permanecerá abierta hasta el 22 de julio ocupará la planta baja del Palacio de Velarde y el atrio y dos de las salas de la segunda planta de la ampliación del museo. Es un acomodo de bienvenida, un escenario para la recepción y el primer contacto. Algunas de ellas se quedarán tras la muestra; otras, volverán temporalmente a manos del coleccionista. Cuando, finalmente, de huéspedes pasen a ser definitivamente habitantes, cada una de las piezas ocupará su lugar preciso cubriendo huecos, reforzando presencias o abriendo nuevas perspectivas para encadenarse a una historia de cinco siglos que se cuenta en las salas. El público lo podrá comprobar a partir de mañana.

Seguir leyendo

Valora este artículo

0 votos
Comentarios

El Bellas Artes prolonga la exposición de Plácido Arango