El  hijo de Aurelio Suárez amenaza con llevarse el legado del pintor fuera de Asturias

Gonzalo Suárez asegura que está «al 90 por ciento» de tomar la decisión ante la falta de apoyos institucionales «en firme» para dar al artista «toda la proyección que merece dentro y fuera de Asturias» a casi 16 años de su muerte

Gonzalo Suarez, a la izquierda, junto a Alfonso Palacio, en el Museo de Bellas Artes de Asturias
Gonzalo Suarez, a la izquierda, junto a Alfonso Palacio, en el Museo de Bellas Artes de Asturias

«Solo me queda echar una firma para que el legado de mi padre, hasta el último papel, desaparezca de Asturias y no vuelva más. Esto es un mensaje para el que quiera oirlo». El mensaje lo enviaba ayer de forma tan inesperada como contundente Gonzalo Suárez, hijo del pintor gijonés Aurelio Suárez (1910-2003), uno de los artistas más singulares y valorados del siglo XX. Lo hacía durante la presentación de una donación -la tercera que realiza- al Museo de Bellas Artes de Asturias, en cuya ampliación la obra de Aurelio dispone de sala propia con las obras propiedad del centro más piezas de donaciones previas y depósitos del propio Gonzalo Suárez. Su, en principio, indeterminado «el que quiera oirlo», tuvo concreción en la dura intervención del hijo del artista en la comparecencia junto a Alfonso Palacio, director del Bellas Artes: «Estoy muy descontento con las personas responsables de la cultura en esta región», precisó el heredero de Aurelio, que no llegó a hablar de «humillaciones, pero sí tomaduras de pelo y, lo más grave, desprecios a mi padre y su obra». Y apuntó, a continuación, directamente al Museo Casa Natal de Jovellanos, pinacoteca municipal de Gijón, preguntándose en voz alta una pregunta nada retórica: «Cómo es posible que una institucion de la ciudad en la que nacio no tenga ningún cuadro de este pintor de entre los seis que posee».

¿Qué ha sucedido para que Gonzalo Suárez estalle de esta forma precisamente en la presentación de una nueva donación y en la casa que se ha convertido en el centro de referencia sobre la obra aureliana? «Nada que tenga que ver con el museo», precisaba después el propio hijo del artista: «Lo que sucede es que han pasado casi 16 años desde que murió mi padre y siguen pendientes los grandes proyectos: sacarlo de Asturias, hacer una gran exposición aquí y en un lugar emblemático de Madrid; han sido 16 años muy, muy duros, con peleas tan fuertes como sacar adelante a solas obras como la Aureliopedia [compendio alfabéticamente ordenado sobre la obra del pintor] o la web [página de internet dedicada al artista] y ya estoy cansado», precisa Suárez.

Incumplimiento de compromisos

Pero lo que más le duele no es «el trabajo hecho o el dinero» que ha tenido que invertir en publicaciones o exposiciones. «Es el incumplimiento de los compromisos», añade. Y recuerda:  «Cuando murió mi padre, la consejera de Cultura contó que ya había contactado con la familia para hacer lo que la familia quisiera, que inclusive ya se había contactado con el Reina Sofía para hacer una exposición antológica… y estoy esperando todavía. La consejería de Cultura jamás me llamó». Ni siquiera para las actividades y publicaciones del centenario del nacimiento de Aurelio en 2010: «Esos homenajes salieron de contactos directos con Vicente Álverez Areces, no de la consejería», puntualiza, agradeciendo la iniciativa «personal» del expresidente del Principado a favor de su padre.

Pero lo que más le duele es la desatención en Gijón, que atribuye no solo a la dirección del Museo Casa Natal de Jovellanos sino también a los responsables políticos de los que depende, en referencia «a quien está por encima en la pirámide, la concejala de Cultura y la alcaldesa». Gonzalo Suárez habla de una «lista interminable de desprecios y engaños» y de «desprecio» a su padre y al legado de su padre. Solo concibe esa situación por lo que califica como «politiquillos del tres al cuarto» que están haciendo «un daño a la cultura asturiana de proporciones inmensas».

A la espera de la «gran antológica»

No olvida tampoco Gonzalo Suárez la actitud de la anterior dirección del Bellas Artes, en la época de Emilio Marcos Vallaure, con quien «ni por activa ni por pasiva pudimos hacer ni una postal porque, por lo que fuera, tenía atravesado a mi padre». Con ese antecedente y -añade- «teniendo en cuenta que otras personas podrían haber llegado a la dirección del museo», elogia la actitud del sucesor de Vallaure, Alfonso Palacio. Pero también lamenta que 2019 no vaya a ser el año de la «gran antológica» de Aurelio que «habría que haber llevado a algún sitio emblemático de Madrid». El director del Bellas Artes no ponía fecha exacta, pero confirmaba ayer, no obstante, que esa gran revisión de la obra aureliana -con la reconstrucción de su estudio incluida, a partir de las donaciones- está prevista para «2019 o 2020». Pero Suárez da por descartada la primera opción y tampoco se fía de la segunda, «no por el museo, sino porque el año que viene es año de elecciones y eso significa que hasta noviembre aquí no se empezarán a mover las cosas».

«Ya no hay tiempo material, y aparte hace falta algún apoyo político para mover ciertos engranajes», lamenta Gonzalo Suárez que no solo echa de menos a los políticos en ese frente: «He hecho esas donaciones porque considero que son buenas para mi padre, para el museo, para la cultura. Pero no sé para qué sirven. En la presentación de esta donación solo había una persona del patronato. ¿Dónde están los políticos? Siempre ocupados, pero una carta se escribe. No busco agradecimientos, pero es una cuestión de principios y de cortesía, al margen del agradecimiento que ha expresado Alfonso». Por eso Gonzalo Suárez ha tomado una decisión: «Descarto más donaciones. Y había algunas muy importantes, para el año que viene. Pero de momento, cero».

Por contraste, y como prueba del interés que suscita su padre fuera de Asturias, Gonzalo Suárez cita la adquisición del gouache Cárcel por el Reina Sofía tras su selección para la importante exposición Campo Cerrado. Arte y poder en la posguerra española, y la afirmación de su comisaria «de que lo principal es sacar a Aurelio de Asturias», o la selección de ese mismo óleo para la musesta dedicada a Giorgio de Chirico por CaixaForum. También la reciente carta de uno de los autores de la gran enciclopedia de arte alemana Allgemeine Künstlerlexikon, considerada como «el trabajo colaborativo más grande e importante en la historia del arte internacional» solicitando información y publicaciones sobre Aurelio para su tomo dedicado a la letra S… que ha recibido de inmediato «diez kilos de publicaciones» remitidas por el heredero de Aurelio. Una actitud que, según Gonzalo Suárez, contrasta con la falta de apoyo económico que está recibiendo la redacción de la primera tesis doctoral sobre Aurelio.

Expectativas y frustraciones

Todo ese acúmulo de expectativas y frustraciones ha estallado hoy, paradójicamente, bajo el techo de lo que puede considerarse el templo aureliano, donde se concentran la mayor cantidad de obras de Aurelio en una colección pública junto al fondo de donaciones de Gonzalo Suárez, y desde donde se ha impulsado la edición del Catálogo Razonado de la obra aureliana. Es ahí donde Suárez ha lanzado su advertencia: «A lo mejor un día me levanto cruzado y solo me hace falta firmar un papel ante un notario para decir: 'Esto se lo doy a Pepito, y firmo'. Es una idea que está en mi mente a un porcentaje del 90%»

¿Y qué podría hacer que ese porcentaje se rebajara? Gonzalo Suárez vuelve a sacar la artillería pesada: «Que se empiecen a poner sobre la mesa cosas en firme,  hechos reales. Yo no patino sobre hielo, yo voy con crampones. Lo principal es sacar a mi padre de Asturias. No sé qué es lo prioritario en la cultura de Asturias, y no vamos a hablar de carreteras cerradas, ferrocarriles que no funcionan, aviones que no vienen, barcos a ningún sitio… pero, ¿es que en la lista prioritaria de la cultura asturiana no esta potenciar a Aurelio Suárez?»

Así es la nueva donación que enriquece el tesoro de Aurelio Suárez en el Bellas Artes

La Voz

Mobiliario y enseres del estudio del pintor, objetos intervenidos, decorados o manipulados, retratos familiares, tallas y publicaciones integran la nueva aportación del hijo del artista a la pinacoteca asturiana

El Museo de Bellas Artes de Asturias acoge desde ayer el tercer bloque de materiales, documentación y objetos del artista Aurelio Suárez pertenecientes a la Donación realizada en 2017 por el hijo del artista, Gonzalo J. Suárez Pomeda, a la pinacoteca asturiana. El Bellas Artes de Asturias incorpora a su colección un nuevo grupo de heterogéneos objetos del artista entre los que encontramos varias piezas de cerámica pintadas por él, así como varias cajas, piedras y tablas de madera en donde la creatividad de Suárez ha dejado huella. Asimismo, en esta donación podemos encontrar mobiliario perteneciente al estudio que el artista tenía en la calle Capua de Gijón así como otro diseñado, pintado o de alguna manera manipulado por Aurelio Suárez entre los que destacan lámparas, espejos, una mesa o la banqueta de la habitación de su hijo. Otras de las piezas presentadas han sido varios marcapáginas y postales así como distintos objetos pertenecientes al artista y a los que se unen otros de su uso personal.

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