Seis escritoras africanas que deberías leer

CULTURA

Tan lejos y tan cerca. A esa distancia relativa se sitúan estas narradoras que, con las raíces hundidas en el África negra y las ramas extendidas por Norteamérica y Europa, cautivan con sus historias de placer y dolor, de desigualdad e identidad, de xenofobia y de miedo

01 ene 2019 . Actualizado a las 09:41 h.

Si en la mayoría de los mitos de la creación del mundo, la mujer está en el origen de todos los males, hay un relato oral africano que dice que las mujeres vivían en las estrellas, se compadecieron de los empobrecidos hombres de la Tierra y, al tratar de llevar amor y armonía a sus vidas, fueron traicionadas. Esa traición mitológica, que serviría para explicar tantas cosas hoy, puede sentirse como una corriente de aire a través de la literatura moderna africana escrita por mujeres, que desde un feminismo propio, que muchas veces reniega del occidental, pugna por acabar con la desigualdad sacralizada por las tradiciones, por reclamar el derecho de las mujeres a desarrollarse de forma autónoma y por denunciar la persistencia de ese campo de batalla que sigue siendo hoy, dentro y fuera de África, el cuerpo femenino.

Autoras nacidas a mediados del siglo XX, como la nigeriana Zaynab Alkali (Gongola, 1955), la sudafricana Lindsey Collen (Mthatha, 1948) o la senegalesa Ken Bugul (Louga 1948) han transitado este camino a lo largo de las últimas décadas, durante las cuales la senda se ha ido transformando en una encrucijada a la que llegan y de la que salen, además del feminismo y la identidad africana, los conflictos propios de un mundo globalizado y postcolonial en el que, por ejemplo, una niña puede vivir en una barriada marginal del África subsahariana sin zapatos o con un calzado pésimo made in China y cantar con sus amigos canciones de Lady Gaga.

Esa niña es precisamente Darling, la protagonista de Necesitamos nombres nuevos, novela de la zimbabuense NoViolet Bulawayo (Tsholotsho, 1981) que este año ha publicado en español Salamandra y que llega avalada por una jugosa lista de distinciones, entre ellas la de finalista del Premio Man Booker. Bulawayo, criada en Zimbaue y residente ahora en Estados Unidos, forma parte de esa nueva generación de escritoras nacida en los años setenta y ochenta y formada entre Norteamérica y Europa, que tiene su exponente más visible en la nigeriana Chimamanda Ngozi Adichie (Enugu, 1977).