Una mirada (temporal) a los tesoros artísticos de la Colección Liberbank

El Barjola exhibe hasta junio una potente selección de 50 obras contemporáneas de las 2.000 que atesora la entidad bancaria, que descarta una sede para su exhibición permanente


Gijón

No hay prevista sede para una exposición permanente de los fondos de la Fundación Cajastur Liberbank ni tampoco un «presupuesto específico» para actividades relacionadas con la ampliación o difusión del rico tesoro artístico de más de 2.000 piezas, especialmente valiosa en sus referencias más contemporáneas. Así lo confirmaba ayer el director de la Fundación bancaria de raíz asturiana, Carlos Siñeriz de Paz; y de ahí el interés de la Mirada a la colección Fundación Cajastur Liberbank que desde ayer y hasta el 9 de junio se propone a través de las salas del Museo Barjola de Gijón. Su directora, Lydia Santamarina, ha comisariado una exhibición que es la tercera de unos fondos que, según Siñeriz de Paz, «está donde estaba, en los muros de las sedes centrales de la Fundación y sus bancos»: fundamentalmente obras de artistas nacionales e internacionales del cambio de milenio, bajo el signo de la posmodernidad, complementada con algunas otras de sus predecesores de los años 50 y 60, herederos de las vanguardias históricas. La muestra se enmarca en la reciente renovación de la cesión al Principado en 1980 del conjunto de la Trinidad, sede del museo, propiedd de la antigua Caja de Ahorros de Asturias.

La selección recoge obras muy significativas de autores internacionales como Sol LeWitt, Josep Kosuth, Markus Oelhen, Cabrita Reis, Mimmo Paladino, Georg Herold, Jan Hendrix... y de referentes del contemporáneo español como Darío Villalba, Luis Gordillo, Eva Lootz, Ferrán García Sevilla, Fernando Sinaga o Rogelio López Cuenca, además de representantes de tendencias anteriores como Oteiza, Lucio Muñoz, Pablo Serrano, Rafols Casamada, Roberto Matta, Juana Francés, Joan Brossa o Hernández Pijoan. Son nombres que, en la mayor parte de los casos, tuvieron importantes exposiciones individuales en el Palacio de Revillagigedo, y que evocarán en muchos aficionados al arte asturianos la época de mayor brillo del que fuera Centro Internacional de Arte. En la actualidad, según recuerda el presidente del patronato, César Menéndez Claverol, «las capacidades de la Fundación están concentradas en aspectos sociales  de investigación».

Muchas de estas obras son, además, piezas dignas de cualquier museo de arte contemporáneo: un relieve que se pone de manifiesto en la futura donación de una de las obras de la Colección Fundación Cajastur Liberbank al Museo del Prado.

De la seleccion están excluidos los abundantes fondos de autores asturianos. A ellos se refirió la directora del museo y comisaria para proponer a la Fundación una segunda muestra dedicada en exclusiva a ellos. 

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