Cayetana Guillén Cuervo: «Desde que mostré mis defectos en la tele, la gente me quiere mucho más»

En junio cambia de década y el vértigo del paso del tiempo se ha agudizado desde que murió su padre. De él asegura que hereda el buen carácter, y de su madre, la fortaleza. «Pero yo, a diferencia de ella, tengo la carga de no llegar a todo, sobre todo con mi hijo», asegura. Cayetana está encantada de volver a la cocina


Cayetana Guillén Cuervo vuelve a la televisión con Cena con mamá, un programa de cocina en el que combina entrevistas con los fogones, en ese dinamismo tan buscado por ella, que es una mujer que no para. «Soy muy nerviosa, pero tengo muy buen carácter, es difícil enfadarme», apunta. Hija de dos grandes de la escena española, Fernando Guillén y Gemma Cuervo, Cayetana recibió la semana pasada la Medalla de Bellas Artes de la Comunidad de Madrid por toda su aportación cultural, un premio que supone todo un reconocimiento a la educación que ha recibido. «Me he perdido muchas cosas y he luchado mucho por ese activismo, por eso estoy muy emocionada», apunta.

-Vuelves a la tele con un programa de cocina. ¿Qué tienen los fogones que tanto te han atrapado?

-Es un formato que me permite mezclar mi parte más periodística y cercana, porque estaba deseando que me llegara un programa en el que pudiera salirme de la silla, del plató, en el que pudiera ser yo misma, como en Masterchef. Y luego me gusta porque hace un homenaje a las madres, es preciosísimo, de verdad. Nos recuerda un poco eso que tenemos que tener más presente todos: que son las mamás.

-Tú a la tuya la tienes cerca y te ocupas mucho de ella.

-Me ocupo mucho de ella, pero sí que es verdad que esto te da un toque de atención y te hace pensar las pocas veces que nos sentamos realmente a decirles lo que tenemos que decirles, lo que nos han ayudado. Todos los personajes a los que entrevisto, y que han conseguido llegar muy alto, todos aseguran que no habrían llegado adonde lo hicieron, si no fuera por sus madres.

-¿Es tu caso?

-Sí, claro que sí. Para mí, mis padres han sido un referente absoluto y yo no sería nada de lo que soy sin ellos. Ahora, desde que no está mi padre, mi madre es absolutamente fundamental.

-¿De quién has heredado más: de la parte Guillén o de la Cuervo?

-Tengo más Guillén, pero soy una mezcla, porque tengo mucho del carácter fuerte, de poder con todo y tirar para adelante, de luchadora, de mi madre. A mi madre no había nada que se le pusiera por delante con tal de proteger a sus hijos, cuidar de su familia, es muy gallina clueca, de esas mujeres que se ponen todo por delante y que pueden con todo. Madres que lo abarcaban todo, trabajaban fuera y en casa… Y es ahora, en la madurez, cuando le he dado las gracias a mi madre y se las he podido dar de una manera más concreta.

-A ti te hemos visto «desnudarte» en aquel «Masterchef», despelujada, que sacó la parte más tierna de ti misma. Nos acercó otra Cayetana.

-Para mí fue así totalmente, fue maravilloso. Comprobé que todas aquellas cosas que para mí eran parte de mis defectos eran, en realidad, por lo que la gente más me quería. Me reforzó la autoestima y me abrió mucho más. Fue muy importante personalmente Masterchef. En ese formato te abres en canal y al final eres más tú.

-¿Eres de las que cocinas en casa y de las que pones toda la carne en el asador también?

-Yo tengo poco tiempo y cocino menos de lo que me gustaría, me gusta mucho la cocina, es un trabajo con el que paro la cabeza, dejo de estudiar, de memorizar, que siempre estoy estudiando, y luego tiene un feed back muy bueno: lo compartes siempre con la gente que quieres.

-A ti, por lo que he leído, es muy difícil sacarte de tus casillas. ¿Eres muy tranquila?

-No, yo soy muy nerviosa, pero tengo muy buen carácter. Soy un manojo de nervios de arriba para abajo, no paro nunca, pero no me enfado. Si me pasa algo con alguien que me ha traicionado, que me haya vulnerado la confianza, que haya tenido una reacción muy fea… me apena, no soy muy conflictiva. Eso lo heredo de mi padre, mi madre se enfada más.

-Entonces no hay rencor, ¿no?

-No, es más tristeza. Y si me he dejado de hablar con un amigo es porque he visto abuso por algún lado, y no nos hemos entendido, pero no es cabreo.

?Sé que te gusta también mucho la fiesta. ¿Te da el cuerpo?

?Ja, ja, me parto. Parece que soy la reina de la marcha, pero no es así tampoco; sí me gusta salir, me lo paso bien, soy alegre. Trabajo mucho, pero quiero que se sepa que también me gusta compartir con los amigos, salir a comer, a cenar, hacer reuniones en mi casa. No todo es trabajar, trabajar, trabajar... que, bueno, es el 90%, pero hay otra parte. Me gusta reunir a mi familia.

?¿Eres la que juntas a toda tu familia?

?Sí, soy la que aglutino, porque es que si no, nos veríamos muchísimo menos. Y yo estoy encima, soy muy pesada, sí. Desde que murió mi padre nos vemos un poco menos y soy yo la que estoy siempre pendiente de ‘vamos a vernos’, ‘vamos a vernos’. Me da penita no reunirnos más.

?¿Cuál es tu especialidad en la cocina?

?El solomillo Wellington, me he especializado porque al final en Navidad cuando vienen todos es lo más cómodo. Lo metes en la nevera y te lo comes como un bocata frío, me encanta hacer solomillos Wellington, los personalizo, les pongo los nombres… Me gusta también hacer un arroz con alcachofas y gambones, la cheese cake famosa que hice en Masterchef...

?¿Pero cocinas igual de despelujada en tu casa o tienes más control?

?No te creas, no te creas. Mis pelos son indomables, me sigo cortando con el cuchillo, eso es parte de los nervios... No puedo evitarlo, soy así.

?Unos nervios muy controlados, porque mira que has hecho cosas…

?Sí soy una curranta, pero diversifico mucho mi parte profesional, por eso siempre estoy trabajando. Porque si hubiera puesto toda la carne en el asador en la interpretación, a lo mejor no estaría igual, pero a mí lo que me gusta es combinar lo cultural con el entretenimiento. Me gusta mucho acercarme al ser humano, ver cómo ha llegado la gente a ser quien es, eso me encanta… Y ahora que me han dado la oportunidad de levantarme de la silla y tirarme a las calles a hablar con la gente, me gusta muchísimo.

?¿Te reconoces en la cultura del esfuerzo, en la perseverancia?

?Yo soy muy testaruda, tengo mucha fuerza de voluntad y soy muy disciplinada. Entonces, le echo mil horas, mil horas... y el éxito aparece cuando hay esfuerzo detrás. Las cosas salen porque te esfuerzas, eso es lo que he visto en mi casa y eso es lo que le he querido transmitir a mi hijo Leo. Cuando baja la guardia, le digo: ‘Así no te va a salir’, ‘vuelve a imprimir eso que está mal’, ‘lo has arrugado en la mochila, no lo entregues así’… El niño tiene también ese espíritu porque así es como salen las cosas.

?¿Eres de las que le echa humor a la maternidad?

?Estoy enganchada al blog de las Malasmadres, soy muy fan porque me siento identificada con ese grupo de madres que no llegan a nada, porque me he sentido muy mal con esto. Cuando estoy en casa parece que estoy a medias, cuando estoy trabajando fuera, porque no estoy en casa…

?Tu madre podía con todo, por lo que dices.

?Mi madre nunca se sintió mal, ella me lo dice: «Yo nunca me sentí mal por estar trabajando; te estaba pagando el colegio, no entiendo cómo te puedes sentir mal. Si yo no llego a hacer todo lo que hice, tú no tendrías todas las herramientas que tienes. ¿Cómo te puedes sentir mal?». Pues no sé por qué, pero yo sí tengo esa carga, sí, sí. Todos los días me levanto a las 7.30, le hago el desayuno al niño, mientras se va duchando ya tiene la mochila y el uniforme preparados de la noche anterior, porque por la mañana es un caos. Soy de rutina porque la rutina nos da mucho orden a la cabeza.

?Y más a una Géminis del 13 de junio de 1969. Este año tienes que festejarlo a lo grande.

?Bueno, yo primero voy a tener que asumirlo, es un coñazo, pero sí creo que tengo que darle la vuelta a la tortilla, hija mía, porque así no puedo estar [se ríe]. Antes de festejarlo, primero tengo que asumirlo, ja, ja, ja, y tirar para adelante. Yo me encuentro mejor que nunca, pero de pronto pienso: ‘¿de verdad?, ¿no estará equivocado el calendario?’. Yo me he parado en los 40… Y de esa década no se puede pasar, pero parece que sí.

?¿Te da vértigo?

?Sí, cada vez pienso más en el paso del tiempo. Desde que murió mi padre sobre todo. Su fallecimiento me hizo más consciente del paso del tiempo que el nacimiento de mi hijo, fíjate. Todo el mundo dice: ‘Los hijos crecen’, pero a mí me hizo más consciente la muerte. Yo con mi hijo me lo paso teta y al no provocarme tristeza ese paso del tiempo, no me provoca tanta reflexión. Lo de mis padres sí, ver a mi madre mayor, la pérdida de mi padre, verla a ella tan vulnerable.

?Te acaban de dar un premio en la Comunidad de Madrid por tu aportación cultural. ¿Te sientes una mujer reconocida?

?Este premio es el más importante que he recibido en mi vida, además de la chaquetilla de Masterchef [se ríe], pero la Medalla al Mérito de las Bellas Artes por Versión española, por la aportación cultural a mi comunidad, me parece una maravilla. Todo mi activismo cultural, que a lo largo de mi vida ha sido muy intenso y he renunciado por ello a muchas cosas, me parece ahora maravilloso que sea reconocido. Que lo que yo he aportado haya mejorado la condición cultural de la Comunidad de Madrid me parece precioso, porque ese es el legado de mis padres. Eso ha sido mi educación, me parece tan bonito…

?Y vas a volver con «El Ministerio del Tiempo» y esas Cayetaners a muerte.

?Esas Cayetaners hacen que me muera de amor. ¡Son las lesbianas del mundo entero porque la serie se ve en el canal internacional! Para mí que hayan convertido mi personaje en un referente de un colectivo que lo ha pasado muy mal me parece una maravilla, me parece genial haber acertado en eso. Yo recibo tal cariño del público, sobre todo a partir de Masterchef, que ha sido una de las cosas más bonitas que me ha pasado, porque mi vida cambió mucho después, por todo lo que yo recibo de la gente.

?¿Fue un desnudarse?

?Sí, totalmente. Y ahora espero que con Cena con mamá sea igual.

?Tú aparentemente transmites buen rollo, ¿pero luego te vienes muy abajo?, ¿eres de llorar?

?Yo soy muy llorona, no soy de picos, lo que pasa es que el llanto lo tengo incorporado en mi día a día. Siempre lloro en algún momento. Ayer me entró una llorera al volver a casa, llevaba 14 horas de trabajo, y de repente me hablaron de algo que me produjo mucha nostalgia y llegué a casa llorando en el coche de producción y contándoselo al chófer. Tampoco es una cosa que me importe mostrar, forma parte de la vida. Intento siempre estar de buen rollo, encontrarle lo positivo a las cosas ?aunque en mi vida hay muchos problemas, como en la de todos?, y bueno, esto es una yincana de problemas que hay que solucionar. Pero no me quejo de nada, ya te digo que tengo buen carácter, mejor ver lo bueno que nos toca vivir.

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