Maquis: la película de mujeres de la posguerra que está por fuera del sistema

El debut directorial de Rubén Buren llegó al podio de lo más visto en la plataforma Filmin

Detalle de la filmación de una escena de «Maquis» protagonizada por la actriz ourensana Zaida Alonso
Detalle de la filmación de una escena de «Maquis» protagonizada por la actriz ourensana Zaida Alonso

Redacción / La Voz

El año es 1949. Una España de posguerra marca, con sus padecimientos y sus esperanzas, a tres generaciones. Y en el centro de la historia, tres mujeres que viven y cargan con las consecuencias de las decisiones de los hombres de su entorno. Esta es la premisa de Maquis, el debut del dramaturgo Rubén Buren como director que estrenó en la plataforma Filmin estos días. Con una firme intención de «darle voz a las mujeres» de la época, esta película de autor en blanco y negro rapta la atención de una audiencia más amplia gracias a sus cautivadores personajes tridimensionales y a una historia que conmueve con su retrato de lo que Madariaga llamó «las tres Españas». El filme, realizado a partir de una obra de teatro de Buren, cuenta con la actuación de la ourensana Zaida Alonso en el papel de Adela, una revolucionaria idealista que perdió a su esposo guerrillero en la lucha.

«La idea de la película surgió porque estábamos un día hablando con las actrices y comentaban que muchas veces, a partir de cierta edad, no tienen papeles, porque no se retrata el conflicto femenino con papeles de peso. Entonces empezamos a pensar, ¿por qué no hacer una película con las mujeres de los maquis?», contó Buren. «Fue muy interesante extirpar los conflictos y centrarnos en los de las mujeres, que muy pocas veces se hace, porque las mujeres han sido silenciadas», agregó.

Fotograma del filme de Rubén Buren «Maquis»
Fotograma del filme de Rubén Buren «Maquis»

Así plantearon la película como la historia de tres mujeres que buscan la felicidad, cada una a su manera: Pilar, Adela y Sagrario, interpretadas por Paloma Suárez, Zaida Alonso y Fátima Plazas. Mientras en el monte los guerrilleros mantienen una lucha a muerte contra los guardias civiles, en el llano, Adela quiere luchar contra el nuevo sistema y les sirve de enlace. Su suegra, Pilar, ha perdido a su marido y a su hijo en la guerra y lo único que quiere es dejar de sufrir. Solo le queda en el mundo su hija Sagrario, una joven que quiere salirse del camino prefijado que les toca a las de su clase. Pero las tres entran en conflicto cuando las circunstancias de la lucha guerrillera las afectan directamente. «Hay perdedoras entre los perdedores, pero también entre los ganadores. Hay mujeres que aun siendo conservadoras se han visto silenciadas y cercenadas en sus libertades», explicó Buren.

Para Zaida Alonso, la clave de este largometraje está en la empatía que genera. «Yo me identifico más con el personaje de Adela, que es el que hice, pero lo bonito de Maquis es que se puede entender el punto de vista de las tres protagonistas. Lo más interesante de la película es ver a las mujeres que han sido silenciadas en la historia y todas las represalias que han sufrido. Al final, están sufriendo por decisiones que han tomado hombres», señaló. Esta empatía tiene que ver con una decisión de Buren de retratar la complejidad de cada personaje. «Soy anarquista de familia anarquista, mi identificación parecería clara, pero no lo es tanto, porque siempre me han enseñado el respeto y la escucha a quienes piensan distinto, pese a que tengo una postura política», explicó.

El realizador Rubén Buren, durante el rodaje de su primer filme, «Maquis»
El realizador Rubén Buren, durante el rodaje de su primer filme, «Maquis»

La película, realizada de forma independiente y financiada con crowdfunding, se grabó en once días, y «con muchísimas limitaciones», según el director. «Hablamos con muchas productoras, pero no querían hacerla porque son tres mujeres, porque no hay una historia de amor... Hacer una película como Maquis es algo que está por fuera del sistema», aseguró. Con una estética inspirada en el neorrealismo italiano y una búsqueda de planos inusuales y abiertos que recuerdan al teatro, Maquis tomó por sorpresa al público y lo conquistó, convirtiéndose en la producción más vista en la plataforma Filmin durante los últimos 15 días.

«Ha sido un sueño hecho realidad el poder contar esta historia y pasar tanto tiempo con el personaje. Normalmente cuando te enfrentas a un papel es algo más instantáneo. Estar años en el proceso nos ha permitido crear una comunidad», concluyó Alonso.

Comentarios

Maquis: la película de mujeres de la posguerra que está por fuera del sistema