Prisa vende la parte española de Santillana a la finlandesa Sanoma por 465 millones

El consorcio editorial, que obtiene una plusvalía de 385 millones, se reserva la división latinoamericana

Santillana, Anaya y Grupo SM lideran el mercado del libro de texto en España
Santillana, Anaya y Grupo SM lideran el mercado del libro de texto en España

Madrid / Colpisa

La que fue joya de la corona de Prisa, el Grupo Santillana, ha dado un paso más hacia su desmembramiento. La compañía ya se había deshecho de la parte literaria, pero conservaba la división educativa. Ahora Prisa ha sellado un acuerdo de refinanciación con sus principales entidades acreedoras cuya ejecución está subordinada a que venda a la finlandesa Sanoma Corporation el negocio español por 465 millones de euros, lo que supone una plusvalía de 385 millones. La empresa comunicó la operación a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV), una noticia que fue tan bien acogida por los mercados que las acciones del grupo habían subido a las cuatro de la tarde un 26 %.

Tras la venta de la parte española de Santillana, que representa el 21% del negocio, la compañía pretende impulsar los sistemas de aprendizaje en Latinoamérica. Santillana, junto a Anaya (propiedad de Hacchette) y el Grupo SM (de los marianistas) lideran en España el saneado negocio de los libros de texto, un sector que disfruta de una clientela fija compuesta por ocho millones de alumnos que cursan enseñanzas obligatorias y que cada año han de comprar manuales. La actividad privada y pública de Santillana en Latinoamérica queda excluida de la operación y seguirá siendo desarrollada por Prisa. Santillana es la pieza más valorada de la compañía de medios. En el primer trimestre del 2020, el consorcio de libros de texto y formación facturó 178 millones de euros a nivel global, muy por encima del resto de las áreas de negocio.

La editorial, cuyo nombre homenajea a la villa cántabra de Santillana del Mar, fue fundada en 1959 por Jesús de Polanco (1929-2007) y Francisco Pérez González, más conocido como Pancho Pérez, quien murió hace diez años. Pancho era un librero y distribuidor que había fundado una empresa de éxito en Santander, la Hispano-Argentina. Juntos comandaron Santillana en los años sesenta, pero el origen de la prosperidad del sello se fragua diez años después, cuando la ley de Educación del ministro Villar-Palasí de 1970 crea la EGB y el BUP. Polanco y Pancho accedieron antes que la competencia al nuevo plan de estudios gracias a la filtración de los currículos por un alto cargo del Ministerio de Educación. De esta manera, en el curso 70-71, Santillana distribuía en los colegios miles de libros adaptados al diseño curricular. La reforma educativa de entonces suponía enterrar el viejo manual enciclopédico en el que cabían todas las materias y su sustitución por un libro de texto por cada asignatura, circunstancia que acrecentó los ingresos del sector.

Pensamiento cristiano

En 1967, Taurus, una editorial que publicaba obras de pensamiento progresista cristiano y que era propiedad de 'Pancho Pérez, fue adquirida por Santillana. Polanco y su socio nombraron director a Jesús Aguirre, quien luego se convirtió en duque de Alba. Aguirre publicó obras de Teilhard de Chardin, Benjamin, Américo Castro y Sánchez Albornoz, entre otros grandes intelectuales. La generación de EGB se educó con los primeros cuadernos de repaso, y en los 80 sacó al mercado los materiales Vacaciones Santillana, de los que se han vendido más de diez millones de ejemplares, según estimaciones de la editorial. Santillana apostó además por la publicación de guías de viaje y gastronomía, así como por la literatura comercial.

En los años noventa, jugó fuerte por la enseñanza del inglés a través de Richmond Publishing y se implantó en el mercado en lengua portuguesa. No en balde, en el 2001 adquirió la Editora Moderna en Brasil, de gran envergadura en la compañía. A partir del año 2008, la elevada deuda de Prisa y de sus filiales obligó a los gestores del Grupo Santillana a acometer diversas desinversiones con el fin de arribar a buen puerto. Ello se tradujo en el cierre de la cadena de librerías Crisol, que llegó a tener 14 sucursales en España, dos en Buenos Aires y una en Lima. El auge de las ventas de libros en grandes superficies y la expansión de otros negocios como la Casa del Libro o la FNAC dieron la puntilla a una iniciativa empresarial que comenzó su andadura en 1997. Dos años después Prisa vendió el 2 5% de sus acciones de Santillana a DLJ South American Partners, hoy Victoria Capital Partners, lo que supuso una entrada en caja de 279 millones de euros. En el año 2014 Santillana vendió su negocio literario a Random House, el gigante editorial propiedad de Bertelsmann. La operación incluía los sellos Alfaguara, Taurus, Aguilar, Suma de Letras, Punto de Lectura, Altea, Fontanar y Objetiva por 72 millones de euros.

El comprador de la parte española de Santillana es Sanoma, una compañía de medios de comunicación finlandesa que está presente en diez países, como Bélgica, República Checa, Hungría, Croacia, Letonia, Dinamarca, Estonia, Rusia, Serbia, Países Bajos, Eslovaquia y Ucrania.

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