Los creadores de la vacuna: «Soñábamos con conseguir un impacto así»

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Los vacunólogos premiados reciben la ovación del público en el teatro Campoamor
Los vacunólogos premiados reciben la ovación del público en el teatro Campoamor EFE | Eloy Alonso

Katalin Karikó pronuncia el discurso en nombre de los siete científicos galardonados con el Premio Princesa de Asturias de Investigación Científica y Técnica. El Campoamor se rinde a los premiados

22 oct 2021 . Actualizado a las 20:47 h.

Las posibilidades de las tecnologías son infinitas y permiten que se estén investigando formas de prevenir el VIH y la malaria, de reducir el cáncer o de tratar muchas otras enfermedades por lo que, según la bioquímica húngara Katalin Karikó, hay que animar a las nuevas generaciones a que se adentren en el camino de la investigación porque «los enfermos están esperando».

Karikó ha sido la encargada hoy de agradecer en el Teatro Campoamor de Oviedo el Premio Princesa de Asturias de Investigación Científica y Técnica otorgado a siete científicos que destacaron por sus aportaciones al desarrollo de las primeras vacunas que han permitido en un tiempo récord hacer frente a la pandemia mundial provocada por la covid-19. El inmunólogo Drew Weissman y el bioquímico Philip Felgner, ambos estadounidenses; la vacunóloga británica Sarah Gilbert, el biólogo canadiense Derrick Rossi y el matrimonio formado por los doctores húngaros Ugur Sahin y Özlem Türeci han compartido escenario con la que está considerada madre de las vacunas basadas en el ARN mensajero, una tecnología que en los próximos años también extenderá el uso de vacunas personalizadas para el tratamiento del cáncer y otras enfermedades.

«Nuestra esperanza ahora es inspirar a la próxima generación de científicos, médicos y trabajadores sanitarios» ha afirmado en el Teatro Campoamor de Oviedo tras recibir de manos del rey Felipe un galardón del que ha dicho sentirse «muy honrada», y más, por «tan extraordinaria compañía». Los siete científicos premiados han contribuido al desarrollo de las vacunas comercializadas por Pfizer, Moderna y AstraZeneca, tres de las primeras y de las que más se han puesto a la población europea y de Estados Unidos y que tienen como blanco común la proteína «S», presente en la superficie del virus y que facilita su entrada a las células.