Los doce meses que socavaron el liderazgo incontestable de Telecinco

l. M. REDACCIÓN / LA VOZ

CULTURA

Mediaset España

La salida de Paolo Vasile coincide con un momento en que la cadena acusa el adiós forzoso a «Pasapalabra» y el agotamiento de baluartes como «Sálvame» y sus «realities»

19 oct 2022 . Actualizado a las 09:45 h.

Antena 3 está a punto de completar doce meses consecutivos de liderazgo en la televisión en España, un hito que llegará a finales de octubre si no se produce un vuelco inesperado, y poco probable, en los audímetros. Eso supondrá para Telecinco un año completo relegada al puesto de subcampeona, con algunos de los registros más bajos de su historia, después de haber sido el referente incontestable del entretenimiento audiovisual en España.

En solo doce meses, el viejo modelo de éxito de Telecinco ha dado signos evidentes de agotamiento. En este contexto, se produce el anuncio de la próxima salida del director ejecutivo de Mediaset España, Paolo Vasile, uno de los nombres cruciales para la televisión nacional de las dos últimas décadas y gran impulsor de una programación cuya filosofía fue crear un entretenimiento de bajo coste y gran rentabilidad económica en el que todos los programas se retroalimentan entre sí en temáticas y personajes.

La última vez que Telecinco, cadena principal de Mediaset en España, saboreó el éxito con grandes números fue en julio del 2021. Emitió entonces la Eurocopa de fútbol y se llevó el trofeo de la cadena más vista del mes con una cuota de pantalla del 17 %, su mejor dato mensual desde junio del 2016. Sumaba 35 meses consecutivos de liderazgo. Los diez programas más vistos del mes fueron todos suyos, todos deportivos.

A partir de ahí, su tendencia fue descendente. En agosto del 2021 se registró un empate técnico del 13,1 % de cuota de pantalla entre una Antena 3 al alza y una Telecinco a la baja. Solo en octubre del 2021 logró recuperar su primer puesto, a seis décimas de distancia de su rival, que desde entonces hasta ahora se mantiene líder.

La caída de Telecinco ha sido el fruto de una sucesión de acontecimientos que han socavado una parrilla que parecía casi perfecta en términos de audiencia, repercusión e ingresos publicitarios. El primero de sus agujeros, y uno de los más importantes, se produjo a finales del 2019, cuando tuvo que dejar de emitir su concurso Pasapalabra, un éxito que no solo vencía a todos sus rivales, sino que también le dejaba una gran masa de público al informativo de Pedro Piqueras, que se emitía a continuación.

Con el concurso del Rosco en la parrilla de Antena 3, las audiencias de Telecinco de la tarde-noche empezaron a desinflarse. Telecinco hizo varios intentos para tapar el hueco que dejó el concurso que presentaba Christian Gálvez, pero ha tenido que regresar una y otra vez a la opción de alargar Sálvame hasta la hora del informativo.

Nadie habría pensado en otros tiempos que también el corrillo de colaboradores liderado por Jorge Javier Vázquez, su piedra angular de las tardes desde hace años, podría llegar a ver su dominio amenazado, pero este emblemático programa arrastra meses de pérdida de seguidores. La inminente llegada a Antena 3 del programa de Sonsoles Ónega, Y ahora Sonsoles, amenaza con acentuar esta brecha todavía más.

También desde finales del 2019 está apartado de su parrilla otro de los grandes formatos que han sido el emblema de su programación: Gran hermano. El programa primigenio de la telerrealidad de Mediaset, por el que el propio Vasile apostó fuerte en el año 2000, está en suspenso a la espera del juicio por el presunto abuso sexual que sufrió una concursante por parte de otro compañero dentro de la casa de Guadalix en su edición del 2017. El juicio está previsto para principios de noviembre.

La telerrealidad que nutría su programación se ha visto muy resentida por esta ausencia. Otros realities como La casa fuerte, Secret Story y la actual Pesadilla en el paraíso, que era una de sus grandes esperanzas para este nuevo curso, no han conseguido el favor del público. Ni siquiera la última edición de Supervivientes, otro de sus éxitos fijos de otros tiempos, logró reanimar sus cifras.

En verano, una época tradicionalmente baja en espectadores, también dejó números muy tibios en la cadena de Mediaset, donde los continuos cambios de programación se han vuelto una constante.

En esta época de inestabilidad para Telecinco, solo El programa de Ana Rosa, con su presentadora titular recién reincorporada a su puesto, parece seguir siendo el gran bastión de su programación, como líder en las mañanas, a una gran distancia de su rival Espejo público.