Lydia Bosch: «Tengo muchos secretos»

CULTURA

Luis Miguel Gonzalez

«La mejor improvisación es la que no está improvisada», le aconsejó Chicho Ibáñez Serrador en sus comienzos. Ahora presenta «Mía es la venganza», que espera sumar a sus éxitos

15 jun 2023 . Actualizado a las 09:00 h.

Lydia Bosch (El Prat de Llobregat, 1963) se considera una mujer muy afortunada porque siempre ha notado el respaldo y el cariño del público y a ello —dice la actriz— ha contribuido que sus comienzos fueran en la televisión, cuando no había muchas cadenas, y ella participaba en programas muy familiares como Un, dos, tres o El juego de la oca. Ahora espera el aplauso por su papel de Sonia en Mía es la venganza, la nueva serie de Telecinco. «Con esta ficción va a haber un antes y un después, es un prime time al mediodía», expresa rotunda.

—Estrenas «Mía es la venganza». ¿Qué te convenció del guion?

—Es una historia que va un poquito más allá, es un motor para hablar de temas sociales que a todos nos afectan y de dilemas familiares, amores imposibles, el mundo de los secretos...

—«Motivos personales», «Sin identidad», «La verdad», eres una mujer de intrigas. ¿Guardas muchos secretos?

—Ja, ja, ja. Sí. Tengo muchos secretos en esta serie, pero no solo los tienen los protagonistas, también los secundarios. Secretos que a lo largo de los capítulos van a aflorar. Mira, hoy un seguidor a través de las redes, gente que para mí ya es familia, me dijo que esta serie iba a ser un éxito porque empieza por la letra m, como Motivos personales y Médico de familia, dos hits de Telecinco.

—¿Eres supersticiosa? ¿Te sigues poniendo nerviosa en los estrenos?

—No, no soy muy supersticiosa. Pero sí me pongo nerviosa, muchísimo, pero en esta ocasión me ha sucedido una sensación semejante a la que tuve en el parto con mis hijos. Unos nervios en el estómago, ganas de vomitar, y eso me pasó los minutos antes de ir al hospital con mis hijos. Es la sensación de «algo muy bueno me va a suceder ahora, qué ganas». Eso, a nivel laboral, me acaba de pasar.

—¿Fue difícil gestionar el petardazo de «Médico de familia»?

—Yo, supongo que es por la educación que he recibido en casa, todo lo vivo con mucha naturalidad, tanto el éxito como el fracaso. Para mí todo pasa en el momento justo que tiene que pasar.

—¿Qué aprendiste de la etapa con Emilio Aragón?

—Yo de aquella época solo tengo recuerdos buenos, porque nos juntamos una buena panda. Gente que ahora son directores, productores... Solo tengo palabras buenas. Fue una época muy bonita en la vida.

—¿Y el mejor consejo de Chicho Ibáñez Serrador?

—Él me dijo: «La mejor improvisación es la que no está improvisada». Hay que trabajar duro en todo y yo recuerdo mucho esa frase. Para que haya un resultado bueno, indiscutiblemente tiene que haber trabajo detrás.

—De natural eres muy expresiva. ¿Has tenido que trabajar mucho la contención?

—Sonia es uno de los personajes más duros que he interpretado, es una mujer herida de muerte. Que para poder sobrevivir se pone una coraza. Es una persona dura y fuerte, que esconde una debilidad, para que nadie entre en esa parcela. Y emocionalmente hacer eso te pone en el borde del abismo. A nivel físico ha sido muy exigente.

—Pero tú no eres una mujer de coraza.

—Con el tiempo vas aprendiendo. Yo ahora soy permeable con quien quiero. Aquí no entra nadie que yo no quiera, eso te lo dan los años.