Marc Cistaré: «La sátira está en mi ADN, no concibo contar una historia sin humor»
CULTURA
El guionista de series como «Vis a Vis» ha publicado su primera novela, «Rojo», una tragicomedia sobre la posguerra española.
22 nov 2025 . Actualizado a las 05:00 h.El escritor y guionista Marc Cistaré ha decidido dar el salto de la televisión a la novela. Después de trabajar como guionista y productor ejecutivo en series como «Vis a Vis», «Los hombres de Paco» o «Las pelotaris», Cistaré se ha lanzado a publicar «Rojo», su primera novela, en la que mezcla sátira y tragedia con la posguerra española como telón de fondo.
Una novela que se presentará este domingo a las 12:30 horas en la librería Matadero Uno de Oviedo, coincidiendo con la semana del 50 aniversario de la muerte del dictador Francisco Franco. El evento correrá a cargo de Tom Fernández y Aitana Castaño.
— ¿Cuál es la trama principal de su primera novela?
— La historia gira en torno a un soldado del bando nacional que tiene la desgracia de apellidarse Rojo Rojo porque sus padres son primos segundos. Conrado Rojo Rojo estuvo a salvo durante la guerra gracias a un trabajo como administrativo con los nacionales. Con el fin de la guerra, pasa a trabajar en un campo de prisioneros republicanos como escolta. Una vez allí, comprende la tragedia que se vive en España para el bando perdedor y es testigo de abusos de poder. Es una novela donde la tragicomedia se utiliza para describir una realidad desconocida para muchos.
— ¿Cuándo surge la idea de escribir «Rojo»?
— La historia empezó a rondar mi cabeza hace 20 años, y surgió a raíz de un cabreo. Estaba en la universidad, y vi un documental sobre los campos franquistas. Ahí empecé a darme cuenta de la dimensión que había adquirido la tragedia. Me sonaba que había existido esa realidad, pero no estaba dimensionada porque a la gente de mi generación no era algo que nos enseñaran en la escuela.
— Y entonces decide que quiere escribir sobre ello.
— Sí. Al darme cuenta, pensé que quería hacer algo con ese contexto. Pasaron muchas ideas por mi cabeza sobre cómo plasmarlo, sobre si hacer películas, documentales… Pero al final, llegué a la conclusión de que, para contarlo de la forma que quería hacerlo, necesitaba hacer una novela.
— ¿Por qué decide introducir el humor en una historia sobre la tragedia de la posguerra española?
— La sátira surge sola, porque está en mi ADN. No concibo contar una historia sin humor. Además, usarlo para este tipo de historias también hace que sea como una especie de «vaselina» para que entre mejor y que pueda llegar a más gente. Mi objetivo como escritor siempre ha sido contar cosas para entretener a la gente, y si encima lo que les cuento tiene un trasfondo que les haga reflexionar, considero que ya es un éxito para mi.
— Su carrera ha sido como guionista para series de televisión. ¿Qué diferencias ha notado al pasar de escribir para televisión a hacer una novela?
— Al escribir «Rojo», he sentido una absoluta libertad creativa para escribir lo que yo quería, sin atender tanto a decisiones editoriales. El proceso de escribirla ha sido desde la más profunda inconsciencia de no saber qué estaba escribiendo. Me puse a escribir a lo loco, y cuando ya tenía 100 páginas, decidí enseñárselo a gente muy concreta, que sabía que me iba a decir la verdad. Me alentaron a seguir escribiendo hasta las más de 400 páginas que tiene el libro. No tenía certeza de que me lo fueran a publicar, y cuando lo acabé, tenía pensado publicarlo yo mismo con la excusa de tener regalos de Navidad para mi familia y allegados.
— Este domingo, 23 de noviembre, presenta el libro el Asturias. ¿Tenía pensado que la presentación fuera en la semana del 50 aniversario de la muerte de Franco o ha sido pura coincidencia?
— No es casualidad. Cuando empecé a escribir el libro, no tenía en mente que este año era el 50 aniversario de la muerte de Franco. Sin embargo, el dictador aparece como un personaje de cara al final de la novela, y ha sido un proceso interesante meterme en su piel y escribir sobre él. En mi editorial sí que fueron bastante sagaces y lo tenían pensado. La verdad que tiene mucho sentido publicarlo ahora.
—Con su primera novela en el mercado, ¿tiene pensado volver al mundo de la televisión o prefiere seguir explorando la narrativa?
—Soy un animal de tele, me encanta hacer series y ver la dimensión que pueden coger. El estar cepillándome los dientes y que se me ocurra una idea, y meses después ver a un montón de gente trabajando para darle forma es indescriptible. Poder contar historias a través de lo audiovisual es un privilegio. A pesar de esto, creo que es compatible hacer ambos formatos a la vez. Tengo en mente otras historias para contar en narrativa. Si alguien me las quiere publicar, claro.