Los Óscar buscan rejuvenecer y renovar la gala con su futuro salto al «streaming»

B. P. L. REDACCIÓN / LA VOZ

CULTURA

Adrien Brody, Óscar al mejor actor del 2025 por «The Brutalist», con Mikey Madison (mejor actriz por «Anora»), Zoe Saldaña (mejor actriz de reparto por «Emilia Pérez») y Kieran Culkin (mejor actor secundario por «A real pain»)
Adrien Brody, Óscar al mejor actor del 2025 por «The Brutalist», con Mikey Madison (mejor actriz por «Anora»), Zoe Saldaña (mejor actriz de reparto por «Emilia Pérez») y Kieran Culkin (mejor actor secundario por «A real pain») Sipa USA

La ceremonia de los premios de Hollywood llegará gratis a todo el mundo en YouTube a partir del 2029 y hasta el 2033

09 ene 2026 . Actualizado a las 08:31 h.

El auge del streaming barre otro de los contenidos estrella a la televisión convencional: la gala de los Óscar. Los premios de la Academia de Hollywood, cuyos derechos de retransmisión han estado en manos de la cadena norteamericana ABC (propiedad de Disney) desde hace décadas, han anunciado un salto audaz que transformará la forma en que los principales premios del cine llegan al espectador. A partir del año 2029 y al menos hasta el 2033, los Óscar se verán gratis en todo el mundo a través de YouTube. Será en su 101.ª edición, lo que convertirá a la ceremonia del centenario en la última que permanecerá atada al formato más rígido de la programación lineal.

Envueltos en la pompa y el boato de las grandes ocasiones, la realidad que los Óscar han venido experimentando en los últimos años es un progresivo desapego por parte de los espectadores.

La ceremonia del 2025, presentada por Conan O'Brien, atrajo una audiencia en Estados Unidos de más de 18 millones de espectadores, un dato que es un 7 % menor que el registrado en el 2024, aunque con algunas cifras positivas, según los datos analizados por Nielsen. La ceremonia registró un ligero crecimiento del 3 % entre el público de 18 a 49 años, mientras que en los adultos de 18 a 34 años concentró unos 2,27 millones de espectadores, el mejor dato desde el 2020. Son pequeñas esperanzas para unos registros que siguen estando muy lejos de los 43,7 millones de la edición del 2014, cuando Ellen DeGeneres promovió su famoso selfie con estrellas de cine, o de los 33 millones que, en el 2017, vieron a Faye Dunaway y Warren Beaty entregar por error el premio a La La Land en lugar de a Moonlight, la verdadera ganadora.

El informe anual de Barlovento que evalúa el resumen de la televisión en el año 2025 recoge el anuncio del salto de los Óscar a YouTube como una de las grandes noticias del año.

«Una liberación»

La revista Variety ha analizado este movimiento como uno de los más astutos que ha hecho la Academia en sus casi cien años de historia. «Es exactamente lo que el cine necesita», recoge un artículo que apunta algunos de los grandes cambios que podrían llegar a la gala con su presencia en YouTube, un traspaso que define como «una liberación» que se desprende de las ataduras de la retransmisión tradicional.

La primera transformación, apunta la revista, será la duración de la ceremonia. Cada año se plantea como un desafío la necesidad de acortar la gala, hasta el punto de que en los últimos años algunos de los premios técnicos se entregan en otro acto previo para despejar la velada principal. Desde el streaming global se tratará de hacerla más atractiva y recuperar el protagonismo de todas las categorías. Tampoco será ya necesario, apunta la publicación, cortar los discursos de agradecimiento mirando fijamente el reloj y subiendo la música de la orquesta.

Otra de las mejoras que apunta esta publicación será la libertad creativa y los anfitriones sin filtros, capaces de apostar por la espontaneidad y el espectáculo sin constreñirse a la rigidez de lo políticamente correcto de los canales tradicionales.

El acuerdo de la Academia con YouTube no solo atañe a la ceremonia de entrega de premios, sino también a la cobertura de la alfombra roja, los contenidos entre bastidores, el anuncio de las nominaciones, los Óscar honoríficos, el almuerzo de los nominados, los premios estudiantiles de la academia, los premios científicos y técnicos, entrevistas, programas de educación cinematográfica y pódcast.

«No es solo que los Óscar se muden a YouTube. Es toda la cultura de la Academia que se hace accesible, transparente y atractiva a lo largo del año», indica Variety.