Iñaki Bermúdez debuta con la OSPA: «Igual que se educa en la lectura, también se debe educar en la música»

Esther Rodríguez
Esther Rodríguez REDACCIÓN

CULTURA

El saxofonista vasco Iñaki Bermúdez
El saxofonista vasco Iñaki Bermúdez

El saxofonista vasco ofrecerá una serie de conciertos con la agrupación asturiana para acercar la música clásica al público del Principado

17 mar 2026 . Actualizado a las 14:58 h.

Tras brillar con formaciones de renombre como el Conjunto Intercontemporáneo de París, la Orquesta Filarmónica de Venecia o la Orquesta Sinfónica Estatal de Armenia, entre otras, el saxofonista vizcaíno Iñaki Bermúdez (Sopela, 1994) se estrena como solista con la Orquesta Sinfónica del Principado de Asturias. Desde este miércoles, 18 hasta el viernes, 20 de marzo, el joven artista participará en el programa de conciertos sociales de la OSPA, bajo la dirección de Julia Cruz y con la narración de Clara Sánchez. Estas actuaciones en el Auditorio Príncipe Felipe buscan acercar la música clásica a los asturianos. Combinan educación y divulgación para fomentar la cultura musical en toda la región, ofreciendo al público una experiencia enriquecedora y accesible.

—Vas a debutar como solista con la Orquesta Sinfónica del Principado de Asturias. ¿Qué significa para ti actuar con una agrupación con tanta trayectoria?

—Siempre es enriquecedor tocar con una orquesta como la OSPA. Me permite seguir proyectando mis conocimientos y mi trayectoria artística. Me han hablado muy bien de esta orquesta y estoy deseando construir juntos un discurso musical común.

—Estos conciertos forman parte de una iniciativa para acercar la música clásica a la sociedad asturiana. ¿Qué valor crees que tiene este tipo de proyectos?

—La música clásica debe establecer un vínculo con la comunidad y atraer a toda la sociedad. Sé que a veces no se asocia con el público más joven, pero mi objetivo es precisamente transmitir la riqueza de este mundo. Yo mismo empecé con apenas cinco años. Los gustos pueden variar pero la música nunca deja de transmitir, comunicar.

—¿De qué otras maneras crees que se puede fomentar el interés por la música clásica entre las nuevas generaciones?

—Es fundamental crear circuitos accesibles y desarrollar conciertos didácticos como los que impulsa la OSPA. Igual que se educa en la lectura, también se debe educar en la música. En definitiva, se trata de desmitificar un mundo que durante mucho tiempo se percibió como elitista y hacerlo llegar a todo el mundo.

—¿Qué importancia tiene para ti participar en un proyecto que va más allá del espectáculo y busca generar un impacto social?

—Mi formación como intérprete está muy ligada a la docencia y al poder transformador de la música. Lo he vivido en París, donde trabajé con niños y niñas de contextos vulnerables. Para muchos de ellos la música se convierte en un salvavidas, en un proyecto de vida que refuerza su pertenencia a una comunidad.

—En estos conciertos interpretarás Scaramouche. ¿Qué supone para ti abordar esta obra?

—Estoy acostumbrado a interpretar muchas obras contemporáneas, algunas de ellas compuestas para mí. En el caso de Scaramouche, al ser una pieza conocida e interpretada por muchos saxofonistas, el reto es aportar mi propio estilo y ofrecer una lectura personal. Es un desafío hacer una interpretación donde pueda aportar al público mis propias emociones, además de las del mismo compositor.

—En esta ocasión trabajarás junto a la directora Julia Cruz y la narradora Clara Sánchez. ¿Cómo afrontas esta colaboración?

—Será la primera vez que colabore con ambas, pero conozco sus trayectorias y creo que puede surgir un gran entendimiento artístico. Julia Cruz aporta una dirección con mucha sensibilidad y energía, mientras que la narración de Clara Sánchez añade una dimensión expresiva muy especial al concierto. Estoy convencido de que la combinación entre música, dirección y palabra puede generar una experiencia muy rica para el público.

—¿Qué te gustaría transmitir al público asturiano durante estos conciertos?

—Que la música llena a cualquier persona con alma, o que todos tenemos un alma musical: emoción compartida, conexión y satisfacción personal.

—¿Tienes algún recuerdo previo con el público asturiano?

—En realidad será mi primera experiencia actuando en Asturias, así que estoy especialmente ilusionado por este debut.