Antonio Orozco: «Una gira que empieza en Gijón y va al mundo es algo muy especial»

María Sánchez Condado
María S. Condado REDACCION

CULTURA

Antonio Orozco
Antonio Orozco

El cantautor inaugurará su nueva gira el próximo 6 de junio en el Parque de los Hermanos Castro

08 may 2026 . Actualizado a las 08:38 h.

Tras nueve años, Antonio Orozco regresará a Asturias para dar comienzo a La gira de tu vida el próximo 6 de junio, con un concierto que promete emocionar al público en el Parque de los Hermanos Castro. No es una parada cualquiera: el artista ha elegido Gijón como punto de partida de un tour muy especial, en una tierra con la que mantiene un vínculo estrecho desde sus inicios.

Ahora, en uno de los momentos más sólidos de su carrera, Orozco vuelve con nuevas canciones y la ambición de convertir esta gira en una experiencia inolvidable. Tras el lanzamiento de su último trabajo, El tiempo no es oro, y acompañado del documental El método Orozco, el artista se enfrenta a este nuevo arranque con especial ilusión.

—¿Por qué ha decidido hacer el comienzo de La gira de tu vida aquí, en Gijón?

—Hace ya nueve años que no tenía la oportunidad de estar aquí, en Asturias, y si volvíamos tenía que ser de una manera muy especial. Es una historia bonita de contar. Empecé aquí en el año 2000; creo que me he hecho unos cuantos garitos de la playa, otros cuantos en Oviedo y otros tantos en Avilés; han sido muchos conciertos buscando mi sitio y, bueno, estamos de vuelta. Siento que estoy, probablemente, en el mejor momento de mi vida y de mi carrera, así que estoy súper feliz.

—¿Qué puede esperar el público asturiano de este concierto que tendrá lugar el próximo 6 de junio en el Parque de los Hermanos Castro?

—Mi aspiración es que las expectativas de la gente se cumplan cuando vengan a vernos. En 2017, cuando estuvimos aquí, fue un conciertazo espectacular en la playa; había yo qué sé cuánta gente. Y ahora quiero volver para consagrar esa historia, si me permites, de amor. También quiero intentar que esta gira sea la gira de la vida de la gente que venga y que cada canción abra una ventana bonita de recuerdos, que cada cosa que ocurra se quede en la memoria. Es un compromiso enorme y es una ciudad donde pasan muchas cosas: vienen muchos artistitas, hay conciertos gigantes y grandes festivales. Ahora ha llegado mi momento y me siento como un niño con zapatos nuevos. Creo que una gira que empieza en Gijón y va al mundo es algo muy especial.

—Hablando de sus inicios, ¿qué queda en usted de ese Antonio Orozco que dio sus primeros pasos en la música hace 26 años?

—Para mí es como si fuese la primera vez. Así me siento. Honestamente, creo que el miedo no lo he perdido y la poca vergüenza tampoco. Desde el principio, cuando ya planeas un inicio de gira en Gijón, es de valientes. Lo quiero pensar así por el respeto que le tengo a la ciudad, por el respeto que le tengo a Asturias y por el respeto que le tengo a los asturianos; creo que estoy preparado para ello. Vamos a intentar que sea del gusto de todo el mundo.

—Después de tantos años escribiendo canciones y haciendo arte, ¿de dónde sigue surgiendo la inspiración?

—No hay ningún truco realmente, se trata de vivir intensamente. Siempre he considerado que la vida es un regalo precioso; intento no perderme ni un momento de todo eso. De hecho, tengo pensado ahora, cuando termine la entrevista, irme a la Cuesta del Cholo a beber unas sidras.

«Cuando tienes una canción entre manos, sientes que aparecen las sombras de las canciones grandes que tuviste en tu vida y que te dicen que esto ya lo has hecho»

—Decía que estaba en el mejor momento de su vida y de su carrera pero, ¿cree que sus mejores canciones aún están por escribir?

—Si no creyese eso, sería un desastre para mí. Es verdad que siempre que creas una canción entras en una especie de trance inverso que dice que eso ya lo has escrito antes. Cuando tienes una canción entre manos, cuando llevas tanto tiempo bregando en ella, sientes que aparecen las sombras de las canciones grandes que tuviste en tu vida y que te dicen que esto ya lo has hecho, que esto ya lo has dicho... Por ejemplo, ahora te podría decir que cuando terminé de escribir Te juro que no hay segundo que no piense en ti hubo unas cuantas cosas que me llamaron poderosamente la atención, y es que yo fui el principal opositor que tuvo la canción. Por suerte, estoy rodeado de gente que sabe bastante más que yo y que me ayudaron, y hoy puedo decir que es una de las canciones más importantes de mi vida.

—¿Ha habido alguna canción a lo largo de su carrera por la que usted no apostara especialmente y que posteriormente se haya convertido en un éxito entre el público?

Devuélveme la vida es una historia que escribí como un mensaje para alguien, una carta que se convirtió en canción. Nunca quise que formara parte de un disco, pero llegó y me cambió la vida para siempre, sin yo esperarlo.

—¿Y al revés? ¿Hay alguna canción que tenga mucho significado pero que no haya calado tanto como le gustaría?

—Ahora mismo estoy en una grandísima batalla con una canción que se llama El problema fue la solución. Considero que es la canción más bonita que haya escrito nunca; yo lo vivo así, con esa emoción, pero realmente todavía el público la tiene que descubrir.

—En abril de 2025, lanzaba su último disco El tiempo no es oro. ¿Qué es el tiempo?

—Lo que sabemos es lo que no es. Y no es oro. Ya le gustaría al oro ser tiempo.

La llamada es la apertura de El tiempo no es oro; en ella no le escuchamos cantar. ¿Por qué esta canción? Hábleme sobre ella.

—Realmente lo que pretende contar es una alegoría en el sentido de que he estado demasiado tiempo ausente. Si te fijas, es un teléfono al que no responde nadie. Ausente de mí. Es una frase que estoy decidiendo ahora mismo, pero que me la guardo para escribir una canción que espero que pronto escuchéis. Pero sí, he estado demasiado tiempo ausente de mí. Y eso lo termina resintiendo todo: tu trabajo, tu vida, tu salud. Por fin puedo volver y creo que la canción La llamada y la canción La respuesta dignifican mucho esa vuelta. Me siento honrado porque al final es una forma de contar una vuelta cariñosa.

—Su documental, El método Orozco, salió a la vez que su último álbum, ¿ambas piezas se entienden mejor viéndolas en conjunto?

—La una sin la otra no tiene ningún sentido: ni el disco sin el documental, ni el documental sin el disco. Si te fijas, realmente es una especie de abrazo gigante como diciendo: «Señores, aquí está todo». Igualmente, Asturias es una grandísima apertura pendiente para mí; estoy en un examen de reválida y vengo con todo. Me juego mucho y espero que la gente lo disfrute.