El Barcelona perdona y el Madrid sobrevive en un clásico gris

La Voz AGENCIAS / LA VOZ

DEPORTES

El equipo azulgrana tuvo la sentencia en su mano tras el gol de Luis Suárez y recibió el castigo de Sergio Ramos en el último suspiro

03 dic 2016 . Actualizado a las 20:37 h.

Un gol postrero de Sergio Ramos ha permitido al Real Madrid empatar a uno ante el Barcelona en el Camp Nou, con lo que sale del clásico con los seis puntos de ventaja con los que llegó. El conjunto de Luis Enrique parecía que se iba a llevar el triunfo merced a un tanto de Luis Suárez a los 53 minutos, al rematar de cabeza un saque de falta de Neymar. Pero el Real Madrid no se rindió y a los 90 minutos, otro lanzamiento de falta, en esta ocasión de Modric, permitió a Sergio Ramos firmar el empate final tras un clásico gris, en el que el Barça tuvo la sentencia en sus manos tras el 1-0, pero perdonó y desperdició su ocasión de apretar la lucha por el liderato [Así lo contamos al minuto].

Cuando parecía que el Barça iba a ponerse a tres puntos del Real Madrid en la tabla e igualar la lucha por el título, cuando todo hacía presagiar un 1-0, llegó el salvador Ramos para, de cabeza a la salida de una falta que no debió cometer Arda Turan, rematar impecable. Dominó primero el Madrid, después el Barça se repuso y anuló a los blancos pero, con ese 1-0 de Luis Suárez y varias ocasiones perdonadas por los blaugranas (sobre todo una en botas de Neymar, y otra de Messi a pase de Iniesta), llegó el empate para poner las tablas y dejar todo tal y como estaba. Un final loco en el que el Barça vio como Casemiro sacaba sobre la línea un remate de Sergi Roberto. El Barça, que no hizo un buen partido, perdonó cuando no sentenció en sus mejores minutos, cuando realmente evocó al equipo que venía dominando la última era, subido a la aparición de Iniesta en el segundo tiempo. Y con la calidad y pundonor del Madrid, al que nunca se puede dar por muerto y menos si Sergio Ramos sube a rematar arriba en los minutos finales, llegó un empate que quizá hizo justicia a lo visto.

No estaba cómodo el Barça pero dio un giro radical en su estilo pues se adelantó en el marcador en una jugada de estrategia, arma históricamente más blanca que blaugrana. Justo tras la reanudación, en una falta lateral innecesaria de Varane y muy bien servida por Neymar, apareció Luis Suárez para adelantarse al central francés y rematar cruzado. El primer disparo limpio a portería del Barça acabó con Navas recogiendo el balón de su red, cambiando por completo el partido. Además, con la entrada de Andrés Iniesta en el 59, el Barça volvió a asemejarse a aquel con el que la mayoría de barcelonistas se involucran e identifican más. Control, pases y triangulaciones cortas y rápidas, y una mayor presencia en el área rival que se tradujo en varias ocasiones para agrandar la diferencia en el marcador. Las más claras las de Neymar, que no atinó a rematar a portería tras buenas jugadas individuales, o un disparo del propio Iniesta a la red lateral.