La sub-21 busca reconquistar Europa con un equipo plagado de estrellas

Colpisa MADRID

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RAMON LEIRO

Los chicos de Celades buscan reconquistar la corona a la que no pudieron optar en Chequia en el 2015

15 jun 2017 . Actualizado a las 18:08 h.

Fue el 14 de octubre de 2014. La selección española sub-21 afrontaba el partido de vuelta de los 'playoffs' para acceder al Europeo de la República Checa el verano siguiente. Enfrente estaba Serbia, rival a priori asequible para un equipo en el que Isco, Saúl Ñíguez, Gerard Deulofeu e Iker Muniain eran titulares. Y sin embargo, los pupilos de Albert Celades no fueron capaces de llevarse en el Ramón de Carranza una victoria obligada, pues cuatro días antes el resultado había sido de equis en Jagodina, sin goles para más inri. El drama venía agravado, además de por la teórica superioridad de España, por tratarse esta de la vigente campeona europea de la categoría. De Gea, Koke, Morata y especialmente Thiago Alcántara habían sido demasiado para Italia y el resto de selecciones en Israel, allá por 2013. La corona no pudo ser revalidada y Suecia aprovechó la incomparecencia para llevarse el trofeo en 2015.

Casi tres años después de aquel varapalo, España vuelve a un Europeo sub-21. Ha cogido carrerilla, eso sí, y llega a Polonia con el cartel de favorito en la frente. No es para menos: Asensio, Saúl, Deulofeu, Vallejo, Bellerín, Denis Suárez... Por citar a varios de los seleccionados por Albert Celades, pues los 22 de los 23 componentes del equipo saben de sobra lo que es jugar en Primera. La excepción lleva el nombre de Diego González, uno de los mejores centrales de Segunda en el Sevilla Atlético, que entró a última hora en la lista debido a la desgraciada recaída de Yeray Álvarez.

Al central del Athletic, que incluso se ganó la citación con la absoluta de Julen Lopetegui en las últimas semanas pero que no llegó a debutar, le fue detectada una anomalía en una de las revisiones a las que se somete periódicamente tras haber superado un cáncer testicular a principios de año. Yeray regresó de inmediato a Bilbao para someterse a un tratamiento de quimioterapia, pero en Polonia la sub-21 jugará con doce cada partido. Dedicarle el título al de Barakaldo es prioritario para 'La Rojita'.

Once de garantías y banquillo de lujo

Sin Yeray, Celades tendrá un quebradero de cabeza menos a la hora de confeccionar el once. Aunque bendito problema el del técnico catalán, con dos y hasta tres futbolistas de garantías por puesto. Kepa Arrizabalaga es indiscutible bajo los palos, y así deberían serlo también Héctor Bellerín y José Luis Gayá en los laterales. Claro que eso dejaría en el banquillo a un semifinalista de Europa League como es Jonny Castro; a Álex Grimaldo, el último gran 'tres' surgido de La Masía, y a Álvaro Odriozola, por el que ya se pegan los grandes. Jesús Vallejo liderará la defensa desde el eje tras confirmarse su regreso al Real Madrid y a su lado estará el sportinguista Jorge Meré: llevan jugando juntos desde la sub-16.

A partir del centro del campo, las opciones de Celades son infinitas. Tiene futbolistas de corte y también de confección, de barro y de chaqué. Dani Ceballos, Saúl Ñíguez, Denis Suárez, Mikel Merino, Marcos Llorente y Carlos Soler. Si echas a suertes quién juega te sale una medular de Champions sí o sí. En cualquier caso, el del Atlético, por experiencia y galones, parte como cacique; más de lo mismo el gallego del Barcelona. La tercera plaza no tiene dueño fijo: ha venido jugando Ceballos, pero la soberbia temporada de Marcos Llorente en el Alavés podría auparle a un once en el que la gran duda reside en el puesto de 'nueve'.

El capitán Gerard Deulofeu, máximo goleador histórico y jugador con más internacionalidades de la sub-21, asegura desborde y finalización desde el extremo derecho. En el lado opuesto, Marco Asensio es un seguro de vida en las grandes citas. Sabe lo que es marcar en una final de Champions, pero también fue clave en cuartos ante el Bayern. Será la estrella de la absoluta más pronto que tarde si él quiere. El tercero en discordia del ataque de Celades dependerá del tipo de partido que se presente. Iñaki Williams no tiene rival al contragolpe, Borja Mayoral es un ratón de área y Sandro Ramírez un depredador autosuficiente, da igual donde reciba el balón, siempre tiene la portería entre ceja y ceja.

Rivales de renombre En cualquier caso, España no es la única favorita para llevarse el premio en Polonia. Primero debe liderar el Grupo B nada sencillo, con una selección, la portuguesa, plagada de nombres ilustres como Joao Cancelo o Renato Sanches; y otra, la serbia, que repite la base de los equipos que ganaron tanto el Europeo sub-19 en 2013 como el Mundial sub-20 en 2015. El cuarto rival, Macedonia, no da tanto miedo.

En el Grupo A, Suecia aspira a defender su corona con varios de los integrantes que ganaron el título en 2015, aunque primero tendrá que superar a la anfitriona Polonia, a la siempre correosa Eslovaquia y a Inglaterra, liderada por Nathan Redmond y James-Ward Prose, ya estrellas en el Southampton. La otra gran favorita junto a España es Italia, que de la mano de los Donnarumma, Bernardeschi, Berardi y compañía se enfrentará a la Alemania de Serge Gnabry, mermada por la Confederaciones, a República Checa y a Dinamarca en el Grupo C. ¿Se repetirá la final de 2013?