El patrimonio de Ángel Villar alcanza las dos decenas de propiedades

Cuando llegó a la federación tenía dos pisos a nombre suyo y de su esposa

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redacción / la voz

Tres dúplex, cuatro pisos, dos chalés, una casa, varias fincas y numerosas plazas de garaje y trasteros. El inventario del patrimonio que Ángel María Villar tenía en el año 2016 no guardaba consonancia con su sueldo oficial de 150.000 euros brutos anuales.

Villar, que como futbolista no disfrutó de la época de grandes remuneraciones económicas, fraguó su patrimonio una vez elegido presidente de la Federación Española de Fútbol. Y es que, cuando en el año 1988 ocupó la poltrona, apenas contaba con dos propiedades: un piso en el centro de Bilbao, en la Gran Vía de Diego López de Haro, en donde vivía, y otro en Santo Domingo de la Calzada.

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Con el tiempo, sus adquisiciones han ido en aumento y distanciándose mucho de su reconocido poder adquisitivo. Aunque no resulta extraño si se indaga en sus ingresos reales. Algunas fuentes apuntan a que, desde que comenzó a ser remunerado por sus cargos en la FIFA y la UEFA, su sueldo supera ampliamente el medio millón de euros anuales, aunque resulta imposible establecerlo con exactitud.

Esto les ha permitido a él y su familia llevar un nivel de vida muy superior al de un ejecutivo de 150.000 euros brutos años. Alto nivel de vida y muchas adquisiciones inmobiliarias.

Santo Domingo de la Calzada se presenta como su santuario, en el que reunía más propiedades y en donde se aislaba cuando sus obligaciones profesionales se lo permitían. En esta coqueta localidad riojana acumula, además del piso con el que ya llegó a la federación, dos dúplex, sus respectivos garajes y trasteros y dos fincas a nombre de su esposa.

El centro de España, con dos pisos en Madrid y un chalé en Colmenar Viejo; el sur, con otro chalé en Estepona y un piso en Marbella; o la zona levantina, con un nuevo chalé en Altea, son otras zonas por las que Ángel María Villar ha extendido su patrimonio inmobiliario durante los casi 29 años que se ha mantenido como presidente de la Federación Española de Fútbol.

En este sentido, su ingreso en el comité ejecutivo de la FIFA, en 1998, marcó un antes y un después en la adquisición de propiedades, puesto que la mayoría de ellas, las de mayor valor además, las adquirió con posterioridad a esta fecha.

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Fútbol, baloncesto, taekuondo y tenis dieron la mayor gloria al deporte español en el siglo XXI, pero también ofrecieron sus mayores momentos de vergüenza al conocer las actuaciones de sus gestores, algunos de ellos actualmente bajo investigación.

Ángel Villar en el fútbol, José Luis Sáez en el baloncesto, Jesús Castellanos en el taekuondo y José Luis Escañuela en el tenis vivieron épocas doradas coincidiendo con el mayor desarrollo de los tres deportes. Y a menudo fueron puestos como ejemplos de cómo manejar una federación. Pero llegó la progresiva caída de todos ellos con la sospecha de que con la entrada masiva de dinero comenzaron ciertos manejos que ahora la policía investiga.

El caso del baloncesto guarda un enorme parecido con el del fútbol. Este deporte protagonizó un espectacular éxito liderado por Pau Gasol y una generación de jugadores irrepetible.

En el 2006 tocaron el cielo al proclamarse campeones del mundo y a partir de ahí creció la leyenda con sus dos primeras medallas de oro en los europeos del 2009 y el 2011, y también las dos platas en las olimpiadas del 2008 y el 2012.

De nuevo entró el dinero con los patrocinios y Sáez, un presidente de federación tan extrovertido como irascible, comenzó a ofrecer síntomas de comportamientos irregulares. Dimitió el año pasado y está siendo investigado por presunta apropiación indebida y administración desleal. Cargos que curiosamente también figuran en el auto contra Villar. Investigaciones de las que también están siendo protagonistas Escañuela y Castellanos.

«¡Algún día tenía que pasar!»

ignacio tylko
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Preocupación, incertidumbre y vacío son los términos que mejor definen el sentimiento de los cerca de 200 empleados de la Federación Española de Fútbol. Aunque ayer volvieron a una situación de relativa normalidad en su sede, ya que una vez concluidos los registros la Guardia Civil les permitió acceder a sus puestos de trabajo y funcionar con sus ordenadores, la gente allí sigue en estado conmocionada tras la detención de su gran jefe y de sus principales colaboradores en materia económica por una trama generalizada de corrupción.

Ajenos por completo a los presuntos delitos, los trabajadores temen sobre todo por su futuro laboral. Las dudas los asaltan. No saben si se repetirán los recientes comicios electorales, si la junta directiva podrá elegir alguna figura de transición como Luis Rubiales, el presidente de la AFE al que Villar iba a proponer como vicepresidente primero, o si anteriores aspirantes como Jorge Pérez volverán a la batalla. Pero sí asumen que el fútbol español tendrá que sufrir, o bendecir, una metamorfosis. De momento, hay parálisis. Ni se celebró la junta directiva del miércoles ni tendrá lugar la asamblea del jueves.

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