Nuevo escenario con Villar libre

La tibieza del CSD le permite retomar su influencia al salir de la cárcel, con un sustituto de su confianza y el anuncio de la nueva directiva aún pendiente


Redacción / La Voz

Ángel María Villar ya está en la calle después de pagar 300.000 euros de fianza. Investigado por la Audiencia Nacional por cuatro delitos y un posible agujero de decenas de millones, sale de prisión sin dimitir como presidente de la Real Federación Española de Fútbol (RFEF). La tibieza del Consejo Superior de Deportes (CSD), que se limitó a suspenderlo momentáneamente del cargo, le permite recuperar gran parte de su influencia. Mientras renunciaba a sus cargos en la FIFA y la UEFA para salvar una pensión de casi cuatro millones de euros, el Gobierno no quiso forzar su salida.

Ahora se abre un nuevo escenario en el que podrá presionar a sus colaboradores más próximos, los que copan la Asamblea de la RFEF después de un proceso electoral marcado por las denuncias de irregularidades.

Pese a la interminable lista de investigados en la operación Soule, la guardia pretoriana de Villar maneja hoy todavía la federación. Con su tesorero de los 29 últimos años, Juan Luis Larrea, como presidente y una junta directiva pendiente de conocerse de forma definitiva. El escenario ideal para que vuelva a mover los hilos de la federación. 

Recién salido de la cárcel de Soto del Real junto a su hijo Gorka -otro de los cabecillas de la trama que destapó el juez Santiago Pedraz, libre tras pagar 150.000 euros-, Villar realizó unas sorprendentes declaraciones. Lanzó un guiño a sus compañeros presos, a todo el grupo del que se rodeó, deseándoles de forma genérica suerte en sus disputas con la justicia.

«Quiero dar las gracias a todas aquellas personas que han confiado, privada y públicamente, en mí, en don Juan Padrón y en mi hijo y nos han defendido. Y gracias también a los presos del módulo número 1 por el cariño y afecto que han tenido con nosotros. Les deseo que tengan suerte en sus litigios y espero verles en la calle», espetó.

El juez Pedraz impuso a Villar la obligación de comparecer semanalmente ante el juzgado y le impide salir del país, por lo que debe entregar el pasaporte. Además tiene que estar localizable las 24 horas del día. De incumplir alguno de los requisitos, regresaría a prisión.

Villar sale de la cárcel El expresidente de la RFEF ha abonado la fianza de 300.000 euros impuesta por el juez

La hora de premiar desde un segundo plano a sus defensores

Villar y su hijo Gorka tardaron menos de 24 horas en reunir casi medio millón de euros para salir bajo fianza de prisión. Lo hacen, eso sí, obligados a cumplir una serie de medidas de vigilancia y sabedores que a la vuelta de que les espera un proceso penal que incluye cuatro cargos como imputado. El propio juez Santiago Pedraz, lo dejó claro en su último auto, a pesar de concederles la posibilidad de salir de prisión bajo fianza: «De lo investigado se desprende que siguen existiendo motivos para estimar responsables criminalmente de los delitos imputados». 

¿Villar recupera sus puestos en la Federación?

No. El CSD acordó suspenderlo «de forma cautelar y provisional por un período revisable de un año». Así que no podrá ejercer de forma oficial el cargo de presidente, ni tampoco el de asambleísta ya que este lo ostentaba por su puesto al frente del fútbol español (cargo nato no sujeto a elección). «Dicha suspensión puede ser reconsiderada en función de cómo se vayan produciendo los acontecimientos», matizaba el acuerdo, por lo que Villar solo podrá recuperar sus funciones si el CSD vuelve a reunirse y revoca lo anterior. Algo que sería difícilmente entendible dado que el escenario penal no ha cambiado: sigue habiendo indicios de saqueo en la RFEF. 

¿Puede manipular la RFEF?

Esa es la sospecha que planea sobre la institución con sede en Las Rozas. Hay que tener en cuenta que hay dudas sobre la legalidad de la actual junta directiva de la RFEF, pues el día del encarcelamiento de Villar no estaba nombrada oficialmente y la pasada semana aparecieron una serie de personas otorgándose los derechos de representatividad que no se ajustan a los estatutos de la federación. Estos explican en su artículo 34.7 que «en supuestos de ausencia (...), el presidente será sustituido por los vicepresidentes». Pero la junta no estaba oficialmente formada, así que nadie podría haber opositado a dirigir la asamblea, como sí hizo Juan Luis Larrea, tesorero en el anterior mandato. Ahora, con Villar en la calle, podría influir en la sombra para premiar a los que más pusieron la mano en el fuego por su inocencia. A ellos se refirió nada más salir de prisión. 

¿Qué pasa si Villar incumple la suspensión cautelar del CSD?

La suspensión cautelar del CSD impide a Villar ostentar representatividad, asistir a reuniones o comisiones federativas ni designar directivos. Si se descubre que incumple alguno de estos puntos, se le pondrá una multa de entre 3.000 y 30.000 euros y además será inhabilitado «para ocupar cargos en la organización deportiva». Así lo refleja el artículo 21 del Real Decreto 1591/1992, que también explica que la sanción sería impuesta por el Tribunal Administrativo del Deporte (TAD).

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