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Mbappé sigue a Neymar a París

El Mónaco se resiste como antes hizo el Barcelona, pero el acuerdo es un hecho


redacción / la voz

Nasser Al Khelaifi ha roto la pocas mesura que quedaba en el mercado futbolístico para reforzar su PSG del alma. Tiemblan los despachos, se frotan las manos los futbolistas (y sus agentes). Está por ver si también sacude el palmarés una vez que el balón se ponga a rodar. En ello está, al parecer, con la ayuda de Unai Emery. Con Neymar a sus órdenes, el entrenador vasco del Paris Saint-Germain podría tener a su disposición de forma inminente a una de las perlas del fútbol mundial: el delantero francés Kilyan Mbappé.

A falta de confirmación oficial, el futbolista de solo dieciocho años de edad ha decidido abandonar al Mónaco, campeón de la Ligue 1, para jugar al lado de Neymar (que, por otra parte, dio el sí al PSG no solo convencido por el dinero sino por las promesas de un proyecto sólido de alto nivel europeo).

El club monegasco ha tasado a su estrella en 180 millones (el Real Madrid ha puesto sus barbas a remojar y le pondrá a Isco una cláusula de 700 millones un año después de que su continuidad estuviese en duda) y se resiste a asumir la situación, como antes hizo el Barcelona con Neymar. Finalmente, Mbappé cobrará en su nuevo club 18 millones de euros netos anuales durante cinco temporadas.

Después de sacar la chequera, la entidad parisina refuerza su capacidad de convicción alimentando el ego de los futbolistas que pretende incorporar, ofreciendo un protagonismo que tendrían que compartir en otras plazas, como el Real Madrid o el Barcelona.

No contento con ello, el dueño catarí del PSG (extenista, presidente de la Federación de Tenis de Catar, vicepresidente de la asiática, presidente de Bein Sports y uno de los cien hombres más ricos del mundo) se podría llevar también a Fabinho, compañero de Mbappé en el equipo monegasco, y apunta a la línea de flotación de otros equipos, como el Atlético de Madrid. Oblak está entre sus objetivos, aunque en este caso estaría dispuesto a ceder a Pastore, que había sido el primer gran fichaje de Al Khelaifi en el año 2011 por cuarenta y cinco millones de euros. El Barcelona, primer gran damnificado por estas sacudidas, está intentando reaccionar a la vieja usanza (apelando a la presión del jugador), aunque sin demasiado éxito.

La UEFA podría excluir al club por saltarse otra vez el fair play financiero 

Las dos operaciones firmadas por el PSG sumarían unos 651 millones de euros, por lo que el club francés debería ingresar, como mínimo, 621 millones en los próximos tres ejercicios económicos si no quiere ser sancionado por incumplir las normas de juego limpio financiero establecidas por la UEFA.

En el caso de no cumplir con el juego limpio financiero, el Comité de Control de la UEFA puede establecer diferentes sanciones al club francés, que van desde la advertencia, amonestación, multa, deducción de puntos, retención de los ingresos obtenidos o prohibición de registrar a nuevos jugadores en competiciones de la UEFA.

También se establece que se pueda restringir el número de jugadores que el club puede registrar para participar en competiciones UEFA, incluyendo un límite en el gasto global de los salarios de los jugadores registrados en la lista A, descalificación de las competiciones en curso y de futuras competiciones, y retirada del título o premio.

No sería la primera vez que el PSG afronta una situación de riesgo similar a la actual, ya que en el año 2014 firmó un patrocinio con Turismo de Catar por valor de 200 millones de euros que la UEFA redujo a la mitad tras descubrir su valor real. Sin embargo, no hubo sanción.

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