¿Directivos bajo protección?

El CSD sigue sin suspender a los presidentes de las territoriales imputados en la operación Soule

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Redacción / La Voz

Quienes sostenían que no habría suspensión a los cinco presidentes de territoriales investigados en la operación Soule, acertaron. La Comisión Directiva del Consejo Superior de Deportes declinó el jueves suspender a los barones imputados en la macrocausa alrededor del presidente de la Real Federación Española de Fútbol, Ángel María Villar, y una amplia red de cómplices. El organismo encabezado por José Ramón Lete volvió a pedir un informe a la abogada del Estado, una decisión que tiene como consecuencia la continuidad en la directiva y como asambleístas de Vicente Muñoz (Valencia), Jacinto Alonso (La Rioja), Diego Martínez (Melilla), Antonio García Gaona (Ceuta) y José Miguel Monje (Murcia).

En círculos próximos a la federación se ha extendido la consideración de un posible pacto (aprobado por el ministro Méndez de Vigo) entre el presidente del CSD, José Ramón Lete, y el responsable de la Asociación de Futbolistas Españoles, Luis Rubiales. En virtud de ese acuerdo, Lete no actuaría contra los directivos imputados, y estos asegurarían su voto al polémico responsable del sindicato de futbolistas cuando se produjera o unas nuevas elecciones o una moción de censura. El sentido de tal apoyo institucional a Rubiales sería evitar que acabara como presidente de la RFEF alguien cercano a Javier Tebas, el gran enemigo a batir. Obviamente, tal pacto ni ha sido confirmado ni sería legal.

Pero la gran pregunta que se están haciendo en el mundo del fútbol es por qué suspendió el CSD en verano a Villar y no ahora a estos cinco barones imputados, cuando en los expedientes abiertos en el TAD para cada caso se aprecia la misma calificación. Es, en realidad, un corta y pega, con la única variación de los protagonistas. Esto es lo que escribió el TAD tanto para Villar y Padrón, como para los directivos: «De la documentación remitida se derivan, a juicio de este Tribunal, indicios racionales de la posible comisión de infracciones disciplinarias de las que resultarían autores (el señor presidente de la RFEF y el señor vicepresidente, en el primer caso; y Vicente Muñoz, Antonio García, Diego Martínez, Jacinto Alonso y Miguel Monje), de modo que procede tramitar el correspondiente expediente y con evidencias que se deduzcan de la fase probatoria, y oídas las alegaciones de las partes, determinar si concurre la infracción: ‘‘La incorrecta utilización de los fondos privados o de las subvenciones, créditos, avales y demás ayudas del Estado, de sus Organismos Autónomos o de otro modo concedidos con cargo a los Presupuestos Generales del Estado». En el caso de Villar, fue suspendido un año, revisable; y en el de los directivos, el Consejo pedirá un nuevo informe a la Abogacía del Estado.

¿Qué apunta el sumario de la Soule sobre los cinco presidentes de las territoriales investigados? Material abundante, del que se apunta un pequeño resumen:

El presidente de la valenciana, Vicente Muñoz, facturó a través de Viajes Vacança, entre el 2009 y el 2015, más de 2 millones de euros a clientes federativos, el 80 % de su negocio.

El máximo responsable de la territorial de Ceuta, Antonio García Gaona, era también administrador de la agencia de viajes Trujillo, que ingresó de la RFEF y la Mutualidad más de 600.000 euros entre los años 2009 y 2015.

El presidente de la federación de La Rioja, Jacinto Alonso, a través de su empresa vendió seguros por más de dos millones a la RFEF y entidades vinculadas, como las territoriales.

El responsable de la territorial de Melilla, Diego Martínez, dio trabajo a su hijo en la Mutualidad.

Y el presidente de la Federación Murciana de Fútbol, Miguel Monje, creó la denominada Clínica del Deporte, que imputó a la Mutualidad más de medio millón de euros, el noventa por ciento de sus ingresos.

 

Lete pide ahora al TAD que se repita el proceso electoral

Toda España lo sabía, menos los responsables del CSD. A finales de julio, las sospechas no solo sobre la gestión de Villar, sino sobre todo el proceso electoral, se sustanciaron ya en un auto demoledor del juez de la Audiencia Nacional, Santiago Pedraz. Tarde o temprano, el caso Soule tenía que cerrar una etapa negra en la gestión de la federación española. Pero el CSD demoró la decisión de más calado, que además ya había reclamado meses antes toda la oposición al régimen villarista, la repetición de todo un proceso electoral trufado de irregularidades.

El jueves, por fin, dos meses y medio después de conocerse el auto de la Soule, y casi un mes después de trascender el sumario, la comisión directiva del CSD dio el paso. Presentará ante el TAD un recurso extraordinario de revisión de todo el proceso electoral. Desde el principio, con la elección de nuevos asambleístas.

Todo apunta a que el TAD ordenará la repetición. No solo por el contenido del sumario, con abundantes indicios de irregularidades, sino porque ya en el auto de Pedraz se podía leer lo siguiente: «Villar, consciente de que los presidentes regionales son capaces de aglutinar los votos de clubes de divisiones inferiores y del colectivo no profesional, ha concedido beneficios a algunos de los presidentes de las federaciones en cuyo ámbito no tenía asegurado el apoyo, disponiendo del patrimonio ajeno y que administra de la FEF».

Cerezo vuelve a defender a Villar

El presidente del Atlético, Enrique Cerezo, sigue empeñado en defender a Villar. «Es una persona honrada que trabaja por y para el fútbol y yo soy el más sorprendido por lo que está pasando», dijo a TVE. Y, pese al silencio del dirigente vasco, soltó: «Villar tiene muchas cosas que decir y creo que saldrá bien de esto».

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