Javier Tebas: «Los clubes catalanes me llaman y dicen: "Javier, ¿qué vamos a hacer"?»

Cree que si los clubes catalanes se fueran se perdería entre el 20 y el 25 % del valor de la entidad

«Quizá Lete sembró confusión en cuanto a su postura sobre Villar» Miguel Tebas, presidente de la Liga de Fútbol Profesional, cree que el Gobierno no debería temer que él controlase la federación, porque no piensa hacerlo.

Javier Tebas (San José de Costa Rica, 1962) rara vez decepciona a la hora de hablar. Sin pelos en la lengua, como siempre, atiende a La Voz en el Hostal de los Reyes Católicos de Santiago. Allí muestra su enorme preocupación por el desafío secesionista que vive España y cómo afecta al fútbol y a la Liga que preside.

-¿Cuál es el estado de salud de la Liga?

-Muy bueno en muchos aspectos, pero el problema catalán nos preocupa mucho. Esta rebelión, que no es una revolución, es una rebelión por parte de las autoridades de Cataluña, puede hacer un gran daño a la Liga y a los clubes catalanes. Más incluso a los clubes catalanes que a la Liga, porque nosotros tenemos capacidad de salir adelante sin los catalanes. Eso sí, que quede claro, yo quiero una Liga con todos.

-¿De verdad que ha llegado a contemplar la posibilidad de que se produzca la independencia?

-Estamos viendo como algunos grandes bancos se han ido de Cataluña, donde tenían su domicilio social. El Gobierno va a sacar un decreto para favorecer el cambio de domicilio de las empresas. Hay una situación de tensión y, aunque espero que el orden jurídico se imponga, me preocupa. A nosotros claro que nos afecta, por ejemplo, hemos paralizado un concurso que íbamos a iniciar sobre los derechos internacionales en la Unión Europea. En la actual situación con Cataluña, no estamos en condiciones de optimizar los recursos que podamos obtener.

-Quienes dan el valor principal a la Liga son el Madrid y el Barcelona. ¿Tiene un plan de contingencia pensando en qué pasaría si el Barcelona se va?

-Sí que piensas en ello. Primero hay que preguntarse cuánto suponen los clubes catalanes en el valor de la Liga. Cuánto afectaría a la Liga esa situación. Creo que hemos trabajado mucho por la marca LaLiga y hoy en día pienso que los clubes catalanes podrían suponernos entre un 20 y un 25% del valor total.

-Es mucho.

-Sí, aunque por otro lado tenemos muy buenos equipos y con mucha marca en el resto de España. Pero espero que se pare la rebelión. Me daría mucha más pena por los clubes catalanes. Y seguro que todos quieren estar compitiendo con nosotros. Hay otra vertiente que yo no quiero olvidar. El ordenamiento jurídico español es el que es y evidentemente no solo hay que valorar las cuestiones económicas, sino también hay que valorar la dignidad nacional ante esta situación.

-¿Y la actitud del Barcelona no le duele especialmente? Si alguien ha defendido al Barça a pesar de todos los conflictos que han tenido, ha sido usted.

-Me duele, sí, pero reconozco que hay que estar en Cataluña y ver el conflicto en su profundidad. No quiero herir a nadie. Hay que comprender la presión que tienen todos, incluidos los dirigentes del Barcelona y los ciudadanos. Es muy difícil hoy en día posicionarse y mantener una postura política en Barcelona diferente al independentismo. La presión del entorno independentista es de tal nivel que la gente prefiere en muchas ocasiones dar un paso hacia el teórico apoyo al independentismo con tal de no tener problemas. Yo tengo mi línea clara, pero hay que entender la situación en Cataluña.

-Usted tiene todos los días todo tipo de presiones encima y vemos que no sucumbe.

-Sí, pero no todos los seres humanos somos iguales. Cada uno tiene una capacidad para aguantar la presión. A mí me caracteriza que no me someto a ningún tipo de presión aunque en algunas ocasiones me pueda costar disgustos personales. Pero entiendo que otras personas lo lleven de otra manera. Y eso es lo que creo que está sucediendo allí con muchos clubes, porque ya me lo manifiestan. Me preguntan, «Javier, ¿qué vamos a hacer aquí?, es que nos presionan, es que nos dicen…». Y eso es lo que hay. Y ahora lo que hay que ver no es tanto cómo hemos llegado hasta aquí, sino cómo se soluciona esto. En este sentido, el rey de España lo ha dicho claramente.

-¿Aplaude el discurso del rey?

-Fue perfecto. Lo que dijo no es que fuera tan extraordinario, en cuanto a los que creemos en el ordenamiento jurídico porque dijo que hay que cumplirlo. Con eso estamos de acuerdo. Pero yo resalto la contundencia y la claridad con la que se expresó. Creo que fue el rey de España que a mí me gustaría siempre tener.

-¿Cómo hace para llevarse tan bien con Roures cuando es tan diferente a usted?

-Con Roures tengo una buena relación, en el ámbito comercial, primero. Es uno de nuestros principales proveedores, por los derechos audiovisuales. Con él también tengo una buena relación personal y, aunque no coincidimos en muchos planteamientos ideológicos, yo no soy sectario.

-De Roures dicen que es uno de los muñidores de lo que pasa.

-A mí eso me da pena. Creo que a Roures se le atribuyen muchas más cosas de las que realmente hace. Si Roures es el muñidor de todo lo que está pasando en Cataluña, lo que tenemos que trabajar es para evitar que pasen esas cosas, no quejarnos de que si él esto, que si él lo otro. Sí que sé que sus planteamientos no coinciden con los míos. Eso no quita que yo me pueda sentar a discutir con él en una mesa y duramente. Igual en estos momentos puede enfriarse más nuestra relación, pero tengo que respetar lo que él piensa. Lo que no se puede respetar es cuando se puedan cometer o apoyar ilegalidades. El respeto al ordenamiento jurídico está por encima de las relaciones personales. Puedo respetar que a él no le guste la Constitución, puedo respetar que él piense que la independencia para Cataluña sería lo mejor, aunque creo que él no es independentista. Puedo respetar eso, pero lo que puede quebrar la relación es el respeto al ordenamiento jurídico. Ahí está la Constitución, ahí está el Estatuto de Cataluña. A mí, el Estatuto no me gustaba, pero lo tengo que respetar. Lo que no puedes es mearte encima del Estatuto, o mearte encima de la Constitución como han hecho Puigdemont y Junqueras. Eso no lo puedo hacer porque el ordenamiento jurídico es sagrado, me guste o no. Si no te gusta, trabaja para cambiarlo. Esa es mi línea roja en las relaciones personales.

«Hay un sector minoritario que a quien no está de acuerdo con su populismo le llaman facha»

Tebas tiene buenas espaldas. Acostumbrado al «Tebas vete ya» de los ultras, se le une también el concepto de facha que le atribuyen en determinados sectores.

-El conflicto catalán ha puesto de moda otra vez la palabra facha. Para algunos, usted es un ejemplo de facha. ¿Qué interpreta cuando le califican así?

-Que todo el que no piensa como ese sector de la población, por suerte minoritaria en España, son fachas. Que a todos los que no están de acuerdo con este populismo, les llaman fachas. Pero a mí, de verdad, es que ni me preocupa. Vine a una charla en Santiago y me recibieron 10 o 12 gritándome... Pues es que, de verdad, si quieren perder el tiempo, que lo pierdan. A mí ni me preocupa. No me quita ni un segundo de mi pensamiento ni un segundo de mi sueño.

-Le llaman fascista, también por su pasado en Fuerza Nueva, pero los pilares de la Liga que dirige se basan en asuntos poco fascistas: pagar a Hacienda, luchar contra la corrupción, acabar con los amaños, control económico, luchar contra la violencia, cumplir con la legislación vigente...

-Yo no estoy arrepentido en absoluto de mi pasado. Yo siempre he defendido lo mismo. No he cambiado. Otra cosa es que en muchas ocasiones ha habido un concepto equivocado de esa organización que usted ha citado. Hubo mucha gente que hizo muchísimo daño a aquella organización. Pero yo lo que procuro es aplicarme en el cumplimiento del orden jurídico dentro del fútbol, donde hace 5 años la situación era desastrosa. Teníamos una deuda con la Agencia Tributaria, y por tanto con todos los españoles, que había que resolver. Y lo hemos resuelto. También teníamos una deuda con la sociedad en cuanto a nuestra organización. Intentar ser la industria más importante del fútbol en el mundo, lo que sería bueno para España. La sociedad española ha puesto el fútbol español en lo más alto y el fútbol español debería de organizarse para llegar a lo más alto en el mundo.

«Quizá Lete sembró confusión en cuanto a su postura sobre Villar»

Tebas cree que el Gobierno no debería temer que él controlase la federación, porque no piensa hacerlo

¿Protegen Méndez de Vigo y Lete a Villar? ¿Están del lado de Rubiales? ¿Tiene Tebas un pacto con Larrea? El presidente de la Liga responde a todas las preguntas. No tiene pacto con el actual presidente en funciones de la federación. En el caso de Lete, deja caer la duda.

-¿Tiene un pacto con Larrea que aplaude Villar?

-A mí no me preocupa lo que Ángel María Villar piense. No me preocupaba antes, no me va a preocupar ahora. Villar es historia. Todo el mundo sabe lo que pienso. Lo único que le puedo decir ahora a Villar es que le vaya lo mejor posible en su defensa, que la tiene complicada. Pero yo no deseo a nadie ni condenas de prisión ni nada de eso. Yo lo que deseaba es que Villar no estuviese en la federación. Y eso ya está. Hay que hablar a partir de ahora del futuro. Sobre el pacto con Larrea, no hay pacto. Lo que sucede es una normalización de relaciones. Y yo sigo con lo mismo. Lo que no puede ser es que alguien pueda ser crítico con Tebas o al revés y que las instituciones no acudan a las reuniones. Lo que hay que acabar es con el Villarismo, que es el sometimiento a tu líder, que lo es de una forma feudal. Porque ha habido actos clientelares para mantener un cortijo.

-¿Cree usted que Lete protegió a Villar y que ahora está protegiendo a Rubiales?

-Lo que yo creo es que a lo mejor, al presidente del Consejo esta situación le ha cogido de sorpresa. Es una situación complicada en cuanto a cómo resolverla. Y a lo mejor en alguna reunión o algo, en alguna conversación, Lete ha creado confusión. A partir de ahí ya no sé cómo es el pensamiento de José Ramón Lete. Insisto, quizás Lete sembró confusión en cuanto a su postura sobre Villar.

-¿Y ahora cómo arreglamos esto?, porque estamos en una situación de interinidad con Larrea.

-Pero lo que hay que hacer es tener paciencia. Hemos estado 28 años con el Villarismo. No pretendamos que ahora en unos días cambie todo. Hay que actuar con cautela y sobre todo por la institución federación, sin cambiar de pensamiento. Y por el bien de la federación tendremos que actuar para evitar que aquello no sea un desgobierno o que entren personas que puedan perjudicar muchísimo a esta institución y al fútbol español. Creemos que Larrea puede liderar una transición y en eso estamos.

-Salió el nombre de un coruñés, Emilio Garcia Silvero, como posible candidato a la presidencia de la federación.

-Un gran candidato y un perfecto presidente. No es que lo conozca mucho, en el fútbol muy rápidamente la gente dice «este es amigo mío». Garcia Silvero no es amigo mío. Coincidí con él alguna vez cuando estaba en la federación y, después de eso, pues un par de veces más. Conozco su devenir profesional por las charlas que da, lo que escribe y el conocimiento que tiene, por el cargo importante que tiene en la UEFA y lo bien considerado que está allí como jefe de Integridad. Emilio podría ser un gran candidato. Reúne el conocimiento de la institución, el conocimiento del fútbol nacional e internacional, y sabe hacia dónde podríamos llevar la institución, Creo que podría ser un hombre integrador.

-¿Y Rubiales?

-No sería un candidato integrador para la federación. Sería un candidato de confrontación. Ha manifestado en muchísimas ocasiones cuál es su concepto de fútbol. Incluso se puede decir que está traicionando a los propios jugadores con su candidatura a la presidencia de la federación. Además, pienso que el 99% de los clubes profesionales no ven a Rubiales como candidato.

-¿Por qué el Gobierno no quería que nadie relacionado con Tebas o que pudiera oler a Tebas acabará presidiendo la federación?

-Primero habría que saber si eso es cierto.

-En el mundo del fútbol pocos dudan de que es cierto.

-Es cierto que eso dicen, pero habrá que preguntárselo al Gobierno. Pero es algo equivocado, nunca ha estado en mis planes controlar la federación. Si en la federación hay transparencia, pero de verdad; si hay una gobernanza, también de la de verdad; no hay ningún problema por mi parte. Eso es lo único que buscamos en la Liga. Javier Tebas no pone candidatos ni elige candidatos. Opina de quienes no pueden ser candidatos, que es bastante diferente.

-Cuando acabe su etapa en el fútbol, ¿podrá contar todas las historias en las que ha estado metido?

-Sí, de hecho tengo notas de todo lo que he vivido.

-Usted ha sufrido todo tipo de presiones hasta límites muy fuertes.

-Es verdad que hay muchísimas presiones en el fútbol. Con la televisión, el fútbol es un producto premium para las operadoras. Es difícil gestionar los momentos de presión. A veces digo «aquí solo falta que me llame el Papa Francisco». Claro que hay mucha presión. Una de las cualidades que tiene que tener un presidente de la Liga es gestionar la presión. Si no la sabes gestionar, fracasarás seguro.

«Dépor y Celta han logrado una estabilidad importantísima»

Para Javier Tebas, los tres máximos dirigentes de los clubes gallegos de la Liga están haciendo un gran trabajo, habiendo dado estabilidad a sus clubes.

-¿Qué tal sus relaciones con los tres clubes gallegos de la Liga?

-Buena, lógicamente cada uno de ellos de vez en cuando vierte críticas contra mí en ciertos aspectos, pero eso es normal. Somos 42 clubes y cada uno defiende sus intereses. Pero tenemos una buena relación. Estamos hablando de clubes históricos. Hay que mirar su pasado y cómo han ido evolucionando. Han conseguido todos una estabilidad económica importantísima. Al Deportivo le ha costado más porque la deuda era mayor pero con la llegada de Tino y su visión económica ha dado estabilidad y ha resuelto el enorme problema que tenía en cuanto a la deuda. Tuvo esa capacidad para resolver una situación crítica. Y no te cuento del Celta que ya lleva unos años en situación de estabilidad. Los dos han conseguido garantías de continuidad.

-Hábleme de Tino Fernández.

-Es un gran empresario y un gran presidente.

-¿Y Mouriño?

-Pues también ha sido un gran empresario, aunque ahora creo que está un poco retirado de sus negocios. Y también ha sido un gran presidente. Él mismo además ha hecho un esfuerzo económico muy importante por el bien del Celta. Eso hay que valorarlo. Y el entorno del Celta debería de agradecérselo. Ha sido quizá el hombre más importante de la historia del Celta.

-¿Tino Saqués?

-Hablo con él de vez en cuando, es un hombre que quiere pelear mucho por el Lugo y que quiere ponerlo a un nivel que nunca estuvo. Y para eso trabaja. Tino Saqués trabaja para llevar el club a lo más alto, con más dificultades, claro, porque es un club más modesto.

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