Solo trazos blancos en la pizarra

Zidane ganó la partida sin Bale y con un plus de solidaridad, mientras Emery sufrió su propio «efecto BBC»


Redacción

El Real Madrid superó al Paris Saint-Germain en todas las facetas del juego de un partido condicionado por el resultado de la ida. El equipo blanco fue superior, tanto anímica como física o tácticamente. Estas son algunas de las claves para comprender lo sucedido ayer en el Parque de los Príncipes

EL MARCADOR

Primer factor determinante

El abrumador dominio del Real Madrid y del Barcelona en los últimos tiempos ha dejado posos. El estilo, divergente, es uno de ellos. La manera de concebir las eliminatorias a doble partido, es otro. Si antaño se otorgaba mucho peso al partido de vuelta, ellos deciden siempre que pueden en el de ida, sin especular. Ayer, el duelo estuvo muy condicionado por el tres a uno del Bernabéu.

SIMBOLISMO

¿Existe un nuevo orden?

Frente al desembarco de los petrodólares o de los oligarcas rusos, el Real Madrid (actual campeón de Europa, por otra parte), decidió ayer dar un puñetazo en la mesa mostrando autoridad en la casa de uno de esos nuevos ricos.

LA ACTITUD

Defensa adelantada, presión todo el partido

Como solución de continuidad a lo mencionado anteriormente, la intensidad blanca contrastó con la desconexión del PSG, que al principio parecía esperar el momento de meter una marcha más y después demostró que no la tenía. La defensa del Real Madrid, ciertamente adelantada, y la presión constante hasta el minuto noventa (con el refresco de Bale, Isco y Kroos) anuló al rival, que presionaba en número, pero sin dificultar la circulación del balón madridista. El equipo de Zidane, por otra parte, supo administrar los contragolpes y los momentos de pausa y posesión. Para la reflexión: ¿La radical diferencia entre la actitud y el rendimiento del Real Madrid en la Liga y en la Champions League obedece a una mera cuestión de motivación o a la administración de los recursos de una plantilla muy diferente a la de la pasada temporada?

LAS AYUDAS

El efecto BBC

Otra de las claves. Zidane decidió no solo prescindir de Kroos y Modric, sino de Bale. Con Casemiro y Kovacic se garantizó el control del mediocampo, mientras que con Lucas (sublime y omnipresente) y Asensio imprimió verticalidad, y al mismo tiempo una solidaridad en defensa muy importante ayer. Casemiro, por cierto, se desdobló en ambos sentidos. Cada uno cumplió con su labor, incluido Cristiano que aportó lo que se le exige: gol. Entre tanto, el efecto BBC se apoderaba del PSG, con Mbappé, Cavani y Di María ausentes en el trabajo defensivo y Verrati perdido en sus propia espiral de autodestrucción.

LA EXPULSIÓN

Verratti escenifica la rendición

El italiano arrojó la toalla por él y por todos sus compañeros con una protesta en el minuto 65 y 1-0 en el marcador. No tenía muchas opciones el PSG en ese momento, pero aquello fue la puntilla. Con respecto a las demás estrellas del equipo parisino, por las circunstancias que fuesen y Mbappé incluido, no hubo noticias. Con Neymar lesionado, las miradas estaban también en Di María, que ayer se mostró precipitado.

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