El campanu salta en el Sella

La demora en la captura del primer ejemplar de salmón ha marcado la jornada de la edición 2018

Juan Antonio González
Juan Antonio González

Redaccion

El campanu ha saltado en el Sella, un ejemplar de 7'1 kilos, en  en la zona del pozo del Arcu en una jornada marcada por el estado turbio de los ríos, que ha retrasado la captura. El ganador, que usó cebo natural fue Juan Antonio González Menéndez el Barcu de Arriondas, que el año pasado logró el campanu del mismo río, pero segundo de Asturias, y que se subastó en 9.900 euros por una pieza de algo más de cuatro kilos.

 Los rumores y las falsas alarmas han sido la nota predominante en una edición 2018 de la captura del campanu en el que la pesca del primer ejemplar se demora más que otros años. Tras desmentidos de primera hora sobre el Sella y el Narcea, una alerta precoz resultó ser un plástico, la campaña sigue. 

La mañana ha estado marcada por el estado de los ríos tras las últimas lluvias. Así será difícil distinguir nada entre todo ese caudal de agua helada y lechada -término con el también se denomina su opacidad-, proveniente tanto del deshielo como de las tormentas de las últimas horas. Si hay dos ríos con más probabilidad, a priori, de que salga esa codiciada pieza son el Eo y el Sella. Reciben menos agua del deshielo y bajan más tranquilos. Pero se trata solo de una especulación por las condiciones.

Los elevados caudales del deshielo enturbia el «campanu»

Pedro de Silva / SUSANA D. MACHARGO
.Alejandro Pérez , un experimentado pescador de Trelles (Coaña), con el  campanu  2017, un salmón de 5,790 kilos y 79 centímetros que ha caputarado en el río EO y por el que el restaurante  As de Picas  de Gijón ha pagado un total de 9.500 euros.
Alejandro Pérez , un experimentado pescador de Trelles (Coaña), con el "campanu" 2017, un salmón de 5,790 kilos y 79 centímetros que ha caputarado en el río EO y por el que el restaurante "As de Picas" de Gijón ha pagado un total de 9.500 euros.

Los aficionados reconocen que las actuales condiciones de los ríos no son las más adecuadas para echar a tierra el primer salmón de la temporada

Los pescadores asturianos miran al cielo más que al río. El mal tiempo amenaza con ahogar al campanu. El invierno ha sido copioso en nevadas y lluvias y los niveles son tan altos que en todo el periodo de pesca sin muerte no se ha echado a tierra ni un solo salmón. A 24 horas de la apertura completa de la temporada, las previsiones son de más lluvia. Así será difícil distinguir nada entre todo ese caudal de agua helada y lechada -término con el también se denomina su opacidad-, proveniente tanto del deshielo como de las tormentas de las últimas horas. Si hay dos ríos con más probabilidad, a priori, de que salga esa codiciada pieza son el Eo y el Sella. Reciben menos agua del deshielo y bajan más tranquilos. Pero se trata solo de una especulación por las condiciones. Expertos como Enrique Berrocal, presidente de la Sociedad de pescadores Las Mestas del Narcea, reconocen que las condiciones no son buenas pero también que un salmón aislado puede aparecer en cualquier río. La receta siempre es la misma «paciencia y suerte».

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