Un duelo mental, además de táctico

Luis César Sampedro ENTRENADOR

DEPORTES

ANDREAS GEBERT | AFP

Un encuentro de altura, una partido en el que el aspecto mental tendrá tanta importancia como el físico o el táctico

25 abr 2018 . Actualizado a las 05:00 h.

Si siempre hay dos partidos en uno en cualquier confrontación futbolística en encuentros de este calibre todavía mucho más. Me refiero al partido interior, en el que se intentan superar obstáculos internos -mentales o emocionales- para alcanzar el verdadero potencial y que el cuerpo haga lo que deseas que haga. Hay que tener presente que los jugadores se dan constantemente instrucciones internas que lo que hacen es dudar de uno mismo y ponerse tensos, causas fundamentales muchas veces de los errores que se cometen durante el juego.

El Bayern

Diferentes mensajes internos. El partido interior de James, que se enfrenta a sus ex, no tiene nada que ver con el de Ulreich, que tiene su gran revalida internacional para consagrarse como sustituto de rango de Neuer. Ni uno ni otro tiene que ver con el diálogo interior de Ribery, resabiado de estas eventualidades y capaz de controlar las horas previas al evento. Tampoco las ganas de demostrar supremacía de Thiago Alcántara ante el Real Madrid tienen nada que ver con Kimmich.

El Real Madrid

La necesidad de silenciar la mente. La eliminación del Barcelona y del Manchester City junto a la última eliminatoria de Champions con el equipo alemán pueden generar en el Real Madrid pensamientos de un optimismo desmesurado. En estas situaciones es necesario silenciar la mente, evitar que cavile a su aire y mantenerse en el presente tanto tiempo como sea posible, estar en el hoy y en el ahora. Que nadie dude de que un buen rendimiento es el resultado del potencial restando las interferencias que pueblan las cabezas de los jugadores. Siempre es recomendable llegar al partido con la mochila emocional vacía.