Un duelo mental, además de táctico

Un encuentro de altura, una partido en el que el aspecto mental tendrá tanta importancia como el físico o el táctico


Si siempre hay dos partidos en uno en cualquier confrontación futbolística en encuentros de este calibre todavía mucho más. Me refiero al partido interior, en el que se intentan superar obstáculos internos -mentales o emocionales- para alcanzar el verdadero potencial y que el cuerpo haga lo que deseas que haga. Hay que tener presente que los jugadores se dan constantemente instrucciones internas que lo que hacen es dudar de uno mismo y ponerse tensos, causas fundamentales muchas veces de los errores que se cometen durante el juego.

El Bayern

Diferentes mensajes internos. El partido interior de James, que se enfrenta a sus ex, no tiene nada que ver con el de Ulreich, que tiene su gran revalida internacional para consagrarse como sustituto de rango de Neuer. Ni uno ni otro tiene que ver con el diálogo interior de Ribery, resabiado de estas eventualidades y capaz de controlar las horas previas al evento. Tampoco las ganas de demostrar supremacía de Thiago Alcántara ante el Real Madrid tienen nada que ver con Kimmich.

El Real Madrid

La necesidad de silenciar la mente. La eliminación del Barcelona y del Manchester City junto a la última eliminatoria de Champions con el equipo alemán pueden generar en el Real Madrid pensamientos de un optimismo desmesurado. En estas situaciones es necesario silenciar la mente, evitar que cavile a su aire y mantenerse en el presente tanto tiempo como sea posible, estar en el hoy y en el ahora. Que nadie dude de que un buen rendimiento es el resultado del potencial restando las interferencias que pueblan las cabezas de los jugadores. Siempre es recomendable llegar al partido con la mochila emocional vacía.

Partido exterior

Una cita para desafiar los límites. En cuanto al partido exterior, el que se intenta superar obstáculos presentados por el valor del rival. Ambos juegos se desarrollan de manera simultánea. En cualquier partido de esta importancia el equipo funcionara mejor cuanto mejor funcionen los individuos. Saber lo que se tiene que hacer en todas las circunstancias, en términos colectivos e individuales. Es el partido para que los grandes futbolistas desafíen sus límites, es el duelo para tener cuidado con las distracciones, que no exista merma de intensidad física y de juego; es la cita donde hay mucha necesidad de mantener los ritmos de juego deseados a lo largo de los minutos manejando el tiempo y el espacio.

Cuando hablo de tiempo y de espacio no me refiero a reloj ni a metros únicamente, sino a realidades vivas. El espacio tiene vida y manifiesta lo que en él se está haciendo, su aprovechamiento supondrá una baza para el éxito y el tiempo con su ritmo, marcará la frecuencia de participación de cada futbolista, estos son realidades importantes que condicionan el resultado final de un partido. Ellos son un conjunto profundo, por momentos directo y muy agresivo, todos con futbolistas de talla mundial, son superactivos, incómodos y tratan de imponer su ritmo.

El partido

Jugar a lo que uno quiere. Va a ser difícil reducirle pulsaciones al partido, debido a su estilo de juego y a su potencial físico. El Real Madrid tiene que intentar que sea el Bayern el que tenga que adecuarse al conjunto blanco, porque si intentas responder a lo que plantean los alemanes estarás más cerca de perder que de ganar. Después de los primeros noventa minutos habrá que hacer un balance de lo que allí ha sucedido para afrontar la vuelta, donde habrá una realidad que será interpretable, en la que nadie tiene toda la razón, aunque todos pueden tener una parte; puede haber varios pensamientos distintos sobre lo sucedido en Allianz, y cada uno podría ser verdad.

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