Un Madrid de leyenda conquista su tercera Champions consecutiva

Oscar Bellot COLPISA

DEPORTES

Vence al Liverpool por 3-1 y entra en la historia gracias al golazo del Bale y a los errores de Karius.

27 may 2018 . Actualizado a las 19:18 h.

 El Real Madrid es inquebrantable. Ni una temporada plagada de altibajos ni un adversario por cuyas venas también corre la sangre de los ganadores impidió que el cuadro de Chamartín engrandeciese su leyenda amarrando la 'decimotercera' en Kiev. Tercera 'orejona' consecutiva y pleno de Zinedine Zidane, al que le han bastado menos de tres años como entrenador de primer nivel para situarse a la altura de Carlo Ancelotti y Bob Paisley, los únicos que hasta el advenimiento del marsellés podían presumir de un triplete desde el banquillo en la máxima competición continental. Todo le sale a la perfección al marsellés, que acertó metiendo de inicio a Benzema, autor del gol que abrió el marcador y el más entonado de su equipo todo el choque, y aún más cuando acudió a Bale, que se ganó el cielo facturando una chilena cuya belleza rivaliza con el voleón de su técnico que significó la 'novena' en Glasgow y que luego sentenció con un latigazo desde fuera del área que dobló la mano de Karius. Soberbia actuación del extremo, pese a que pecó de avaricia en otra acción en la que debió dar el pase de la muerte a Cristiano Ronaldo. Más que perdonable.

Tumbó el Real Madrid al Liverpool, que metió miedo durante los primeros minutos pero que acabó pereciendo ante el hambre inagotable del rey de Europa. Tercera Champions seguida para los blancos -algo que no ocurría desde los años setenta, cuando los consiguieron el Ajax y el Bayern de Múnich- y cuarta en el último lustro. Un dominio de otra época, equiparable prácticamente a la hegemonía de aquella escuadra mítica abanderada por Alfredo Di Stéfano.

Cinco Copas de Europa amasó la 'Saeta Rubia'. Los mismos títulos de la Liga de Campeones tiene ya Cristiano Ronaldo, emblema de una escuadra para la que se agotan los calificativos. El Madrid, una vez más conviene recordarlo, no juega las finales; las gana. Cambio de diapasón. Ni un gris inicio de partido hizo temblar al campeón, que repitió con éxito el once de Cardiff, algo inédito en las finales de la Champions. Máxima confianza en un bloque que no sabe lo que es perder, pero que sí sufrió mucho en el primer tramo ante un Liverpool dispuesto a morir con todo. El partido parecía franco para los 'reds'... hasta que Salah se fue al suelo. Cayó mal el egipcio en un lance con Sergio Ramos y se golpeó en el hombro. Trató de volver el 'faraón', pero enseguida tuvo que rendirse a la evidencia. La final se había acabado para uno de los futbolistas de moda, que tuvo que dejar su puesto a Lallana.