El lujo que Rubiales consiente

El presidente de la federación lamenta el viaje de dos millones a Rusia, pero ni lo cancela, ni aclara sus detalles


Al frente de un presupuesto de más de 150 millones de euros, Luis Rubiales pretende hacer ver que no puede cancelar el viaje de lujo a Rusia contratado para disfrute de los directivos de la federación -incluidos los imputados de la Soule-, un amplio grupo de familiares de los futbolistas, patrocinadores, amigos... Disfrutarán de unas vacaciones de lujo durante el Mundial después de que el nuevo presidente de la federación española de fútbol escenificase su enfado por un dispendio de casi dos millones de euros. Hoteles de cinco estrellas, guías, traductores y toda clase de atenciones para cerca de 155 personas, que cuestan casi 13.000 euros por persona. Casi 1.600 diarios. Rubiales puso el ventilador con una calculada acusación de despilfarro contra su antecesor, Juan Luis Larrea. En un discurso medido, directo a generar escándalo sin aportar facturas ni aclarar responsabilidades, destapó las grandes cifras del tradicional homenaje que se pegó durante décadas la truope de Villar en los grandes eventos. Lujo con pólvora del rey. Esa forma de hacer la validó luego un hombre de su vieja guardia, Juan Luis Larrea, su tesorero desde 1988, cuando se hizo con el control de la instituación de Las Rozas tras los escándalos de la Soule. Y, según el relato de Rubiales, dio la orden verbal de que se contratase el viaje de los dos millones de euros.

Después de que se filtrasen los detalles, Rubiales sigue sin aclarar lo esencial. ¿Quién firmó la factura? ¿Llegó a pagarse el viaje antes de que ganase las elecciones a la presidencia de la RFEF? ¿Por qué no negocia con la agencia la cancelación del desplazamiento gracias al elevado gasto anual que realiza la institución?

«El viaje está cerrado con la agencia y el dinero no se puede devolver (...). Ahora nos lo vamos a comer con papas», soltó el domingo poco antes del España-Suiza de Villarreal.

Por encima de sus eslóganes de transparencia, las declaraciones de Rubiales apuntan a un hipócrita estilo para llevar la federación. Al tiempo que critica el viaje y carga contra Larrea por validarlo, evita cancelarlo. La estrategia de la confrontación ya está aquí, la misma que se intuye que terminará condicionando sus relaciones con la Liga.

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