«Nos hemos ganado el respeto»

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JUAN CARLOS ULATE | REUTERS

Feliz de tener a Brasil en su grupo, ve a España «candidata indiscutible a estar en la final»

07 jun 2018 . Actualizado a las 19:40 h.

Celso Borges (San José, 1988) contesta al teléfono desde la habitación de hotel que comparte con David Guzmán. Se estrecha así el vínculo con quien será su compañero en el centro del campo de la selección durante el Mundial. La cita se trabaja también en los detalles.

- Cerraron la primera fase de preparación con goleada a Irlanda del Norte en San José. ¿Llegan eufóricos a Europa?

- Eufóricos no estamos. Con confianza, sí. Han sido tres semanas durísimas, de mucho practicar, ver y analizar. Y de alegría por estar con nuestra gente. Y las cerramos con una victoria muy bien construida.

- Victoria sin Bryan Ruiz y con poco tiempo para Navas, los otros dos grandes referentes. ¿Hay equipo más allá de las estrellas?

- Nuestro éxito siempre fue una cuestión colectiva, más allá de referentes. La alegría nos la da la compenetración como grupo.

- Tras ese gran 2014 se fue Pinto y pasaron Wanchope y Óscar Rodríguez. ¿Cómo han cambiado?

- Partamos de que todos han jugado con línea de cinco atrás. A partir de ahí, la evolución ha sido tremenda. Después, en la época de Pinto la cuestión era mucho más física, no tanto de posesiones largas y de descansar con el balón. Estábamos muy cómodos sin la pelota. Las transiciones eran rapidísimas, pero la cuestión por mejorar era qué hacíamos cuando nos daban la pelota. Wanchope no tuvo tiempo de plasmar lo que él quería, y con Óscar ha sido un proceso largo en el que se han dado partidos en los que sí hemos logrado controlar el juego a través de la posesión. Nos sentimos más cómodos con balón. Tenemos la sensación de que vamos a tener más oportunidades de marcar la diferencia. Tener la pelota te hace ser incluso más paciente. Físicamente es más fácil hacer esfuerzos a partir de la posesión.

- ¿Haber llegado a cuartos en Brasil, superando a Italia e Inglaterra, y plantarle allí cara a Holanda, les ha hecho sacudirse cierto complejo de inferioridad?

- Nunca nos hemos sentido inferiores a nadie. Solo necesitábamos que los resultados estuvieran acordes con nuestro estado de ánimo y cuando eso sucedió nos dio una confianza enorme. Ahora jugar contra grandes selecciones como España, Inglaterra o Bélgica nos viene muy bien para saber dónde estamos. Pero no somos inferiores a nadie, los partidos aún hay que jugarlos.

- Pero, ¿no siente que el rival ahora los encara de otra manera?

- Ahora llevamos con nosotros el respeto que nos hemos ganado, eso sí. Nadie puede menospreciarnos y ese respeto ha costado mucho ganarlo y mantenerlo durante estos cuatro años. El cómo nos ven los demás sí siento que ha cambiado. También por la cantidad de jugadores que hemos conseguido exportar después del pasado Mundial.

- ¿Esa exportación masiva ha mejorado mucho el nivel técnico y táctico del futbolista tico?

- El jugador costarricense nunca se ha quedado atrás técnicamente, ahora lo que hemos logrado es llevar esa técnica al nivel de juego europeo o al que también se da en la MLS. Mejora la capacidad cognitiva: al jugar a otro ritmo uno se percata antes de las situaciones. Eso nos ha dado más armas para defendernos a un nivel tan exigente como el del Mundial, indudablemente.

- Y les ha puesto más presión.

- Es que si a la selección le va bien se da hasta un bienestar social en el país. Compartimos esa responsabilidad y lo hacemos con alegría porque estar aquí es un éxito tremendo para nosotros. Por lo que eso significa para el fútbol de Costa Rica. Si logramos hilvanar presencias en los mundiales eso va a tener una repercusión en el fútbol nacional. La presión solo se traduce en unas ganas tremendas de hacer las cosas bien y de que la gente se sienta orgullosa. Aceptamos la presión, el fútbol es más lindo con presión que sin ella.

- Después de lo del 2014, ¿no pasar de fase sería un fracaso?

- ¿Un fracaso? No, no lo creo. Esto es fútbol y nosotros lo que vamos a hacer es poner todo. A partir de ahí, si las cosas no van, es importante salir del campo sin nada que recriminarnos.

- Pinto salió rodeado de polémica. ¿Ha mejorado el ambiente?

- Evito comparar. Simplemente creo que lo que se respira aquí es un muy buen ambiente y es porque Óscar y su cuerpo técnico lo han generado. Es una persona muy exigente, pero que no pierde su esencia humana. Una persona muy honesta y trabajadora.

- Otro grupo de la muerte. ¿Qué se le pasó por la cabeza cuando vio que tocaba contra Brasil?

- Me alegré. El lugar para jugar contra los mejores es el Mundial, a eso se va. Esos son los partidos que más nos gusta jugar.

- Salieron goleados del reciente amistoso contra España. ¿Qué opciones ve para los de Lopetegui en el Mundial?

- Ah, no. A España la veo muy fuerte. Si no es la selección más potente sí está en ese grupo. Candidata indiscutible a la final.

- ¿Y su apuesta a gran revelación?

- Túnez. Tiene un grupo, con Inglaterra, Bélgica y Panamá, en el que pueden dar la sorpresa si los rivales no se ponen las pilas. Son un muy buen equipo.

«Es muy desgastante no tener un solo año tranquilo»

Costa Rica abre el Mundial contra Serbia, seguramente el rival más asequible del grupo.

- ¿Cuánto va a pesar ese primer partido?

- El primer partido condiciona todo el Mundial. Si logramos una victoria nos ponemos todo de cara. Nos va a dar otra energía. Es indispensable ganar ese partido.

- Y acaban contra la Suiza de Schär. Tiene su punto.

- Pues el primer mensaje que recibí cuando se hizo el sorteo fue de Fabian. Va a ser una bonita experiencia, la primera vez que me enfrento a un compañero en un Mundial, y ojalá tenga un buen final para los dos.

- Cinco mundialistas del Dépor y el equipo en Segunda ¿Qué pasó?

- No lo sé. No lo sé. Me encantaría poder decir «pasó esto o lo otro», pero no. Fue un año en el que todo salió mal. A veces no hay manera de explicar el fútbol, es todo tan aleatorio.

- Empieza la temporada. ¿Ve el plantel y piensa en el descenso?

- Jamás. Nunca se nos pasó por la mente. Pero qué hacer ya.

- Al menos, analizar.

- Fue eso: un año en que muchas cosas salieron mal, en el que no fuimos capaces de rectificar. Un problema colectivo en el que todos tenemos nuestra responsabilidad. A veces todo sale mal y con eso hay que aprender a lidiar.

- ¿El desenlace pesa en la preparación del Mundial?

- Yo me fui mal. Muy mal. Otros años me fui con la sensación de haberme quitado un peso de encima, y este año no. A mí me cuesta mucho asimilar la derrota. Vivo estas cosas intensamente y bueno... Qué decir.

- Dice que otros años se quitó un peso de encima. ¿Así ha sentido cada temporada en el alambre?

- Es que vivir eso es tan difícil. Es muy desgastante estar siempre en una situación similar, no tener un solo año tranquilo. Desgastante para todos: afición, técnicos, directiva... Es posible que en cada situación negativa se encuentre una oportunidad y a eso habrá que agarrarse, a que todos tenemos algo que mejorar.

- Cuando dice todos, ¿es porque se incluye en el futuro del Dépor? ¿Se queda?

- Ahora estoy en modo selección. No hablemos de eso ahora.

- Al menos, lo habló con Del Pozo.

- Sí, tuve esa reunión. Quiso acercarse y me dio la sensación de que es una persona transparente y sincera con lo que quiere.

- ¿Pesarán en la decisión sus años aquí? ¿Con qué se queda?

- Eso es evidente. Hablo del club que me ha abierto las puertas y de una ciudad en la que tengo muchísimos amigos dentro y fuera del fútbol. Un lugar al que tengo aprecio y en el que siempre me han tratado bien. Eso está ahí.