¿Será Carlos Sainz (o no) el nuevo Fernando Alonso?

Buscamos las cinco diferencias entre el piloto asturiano y el madrileño para que saques tu propia conclusión

Fernando Alonso y Carlos Sainz
Fernando Alonso y Carlos Sainz

1. Alonso, un campeón más precoz

¡Empecemos con el clásico juego de las cinco diferencias! Fernando Alonso ganaba su primer Gran Premio con 22 años (Hungría, 2003) y conquistaba sus dos Campeonatos de Fórmula Uno con 24 y 25 años. Carlos Sainz (23 años) todavía no ha podido sentir lo que es pisar un podio en la F1. Y la tendencia en el circo es clara: campeones con gasolina cada vez más fresca. El último ejemplo es Max Verstappen que, la semana pasada, con solo 20 veranos, conquistaba el Gran Premio de Austria. Además, el piloto holandés puede presumir de récord absoluto de precocidad en la Fórmula Uno. Ganó el Gran Premio de España (2016) cuando era un guaje: 18 añitos.

A pesar  de estas circunstancias, sobran los motivos para ver la botella medio llena. La mayoría de pilotos y ex pilotos ?entre ellos, Marc Gené o Juan Pablo Montoya, entrevistados recientemente en LA VOZ DE ASTURIAS- coinciden en que Carlos tiene un enorme potencial y mucho que decir, todavía, en la F1. Además, hay que tener en cuenta los propios biorritmos de cada deportista. Muchos pilotos explotan tarde. Alain Prost triunfó a los 30. Y Juan Manuel Fangio nada menos que… ¡a los 40! Aunque, también es verdad, las carreras de aquella época eran muy diferentes a las de ahora.

2. Sainz sigue eclipsado por Alonso, a nivel mediático

Aunque Carlos ya haya pisado el plató de El Hormiguero… Siempre se habla más de Alonso que de Sainz, tanto dentro, como fuera del circuito (ya veremos qué ocurre, cuando presenciemos un hipotético podio del madrileño). La transcendencia mediática del piloto carbayón sigue intacta, a pesar de los malos resultados en F1. Un ejemplo claro es la remontada en el GP de Austria -desde el pitlane hasta la octava posición-, que reventó Twitter y generó casi el mismo volumen de titulares en los diarios deportivos que la victoria de Verstappen. A día de hoy y pese al mal momento que atraviesa McLaren, parece que Carlos sigue eclipsado por Fernando. La Alonsomanía (2005 y 2006) que cruzó la Península como un tornado de Norte a Sur tiene mucha culpa. Aquella fiebre hizo que muchos españoles siguieran, por primera vez, la Fórmula Uno por televisión. Un fenómeno fan muy difícil de repetir.

3. Carlos es... ¿menos carismático o más discreto?

Alonso no se muerde la lengua. Ya le hemos escuchado apretar las tuercas a ingenieros, jefes de equipo… Sainz tiene un carácter muy diferente, con un perfil bajo, mucho más discreto. Es un tipo elegante, siempre correcto con la prensa y con los rivales, y que no dice una palabra más alta que otra. Esta forma de ser, a veces, no termina de enganchar al aficionado de la F1 que busca más «acción».  Pero lo que realmente necesita Sainz para aumentar su popularidad es protagonizar una carrera épica o especialmente bonita. Carlos ha demostrado ser un piloto muy completo y muy regular -gracias a él Renault va cuarto en el Mundial de Constructores-, pero todavía no ha deleitado a sus seguidores con un domingo realmente divertido. El aficionado pide más agresividad y valentía ¡Más sangre en las venas!

4. El enorme peso del apellido Sainz

Heredar el apellido Sainz es, para bien o para mal, una gran carga sobre los hombros para el piloto madrileño. Su padre -con el que comparte nombre, además de apellido- es un icono del deporte español: dos Mundiales de Rallyes, un Mundial de Campo a Través y dos Dakar. Los haters creen que Carlos ha llegado a la F1 gracias a las influencias y a los contactos de su padre, pero nada más lejos de la realidad. Sainz Junior se ha ganado por méritos propios su ingreso en la F1 ?donde cumple su cuarta temporada-, tras una trayectoria espectacular en Fórmula BMW y Fórmula Renault. ¡El tiempo dirá si puede agrandar la leyenda de Los Sainz!

5. Los millones de Alonso

Los equipos de Fórmula Uno mueven 1.100 millones en patrocinios, según el último estudio Business Book GP. Y, en concreto, McLaren es la quinta fuerza económica de la parrilla (219 millones). Dentro de esta enorme magnitud de ‘ceros’, Alonso se sitúa entre los 40 deportistas mejor pagados del mundo. En concreto, alcanza el puesto nº 39 en la lista Forbes, publicada el mes pasado. En ese selecto  Top 100 están otros dos campeones españoles: Rafa Nadal (nº 20) y Marc Gasol (nº 89).

A nivel de ingresos -tanto por honorarios, como por acuerdos publicitarios- Carlos Sainz se encuentra lejos, todavía, de las mareantes cifras del asturiano. Además, dentro del mundo patrocinio, Kimoa, la marca de ropa de Fernando -omnipresente en todo lo que hace el piloto, como se puede comprobar en Instagram- parece haber ganado terreno con la victoria en las 24 Horas de Le Mans. El bicampeón mundial de F1 es un espejo para muchos deportistas españoles que, como Carlos, quieren explotar su imagen más allá de los circuitos o de los estadios de fútbol. Un podio en un Gran Premio podría multiplicar el valor de la marca personal de Sainz.

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