Aspas, en el templo de su gran estreno

Colpisa

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Wembley marca la carrera en la selección del delantero gallego, que debutó allí con gol y hoy arrancará desde el banquillo el primer encuentro de España en la novedosa Liga de las Naciones

08 sep 2018 . Actualizado a las 05:00 h.

Es el templo del fútbol europeo, pero para Iago Aspas Wembley supone un punto de inflexión en su carrera. Un 10 de noviembre recibía por primera vez la llamada de la selección española de manera inesperada, por la baja de Diego Costa, como ha sucedido ahora. Julen Lopetegui le envió al campo al descanso, con 2-0 en contra tras quizá los peores 45 minutos de la etapa del vasco y su actuación no pudo ser más decisiva. No solo se estrenó como goleador en el estadio inglés, sino que cambió la cara a un equipo que acabó empatando en la prolongación por medio de Isco.

En el vuelo de vuelta contaba que se había llevado en la maleta toda la ropa por si no volvía, pero Lopetegui quedó prendido con Aspas, que ya no volvería a faltar en las listas para jugar «en varias posiciones, de banda o como 9», marcando goles y dando asistencias. «Entré por la lesión de un compañero, que nunca es agradable, pero gracias a eso puede que hoy esté aquí. El entrenador tuvo la oportunidad de verme y el gran trabajo que ha hecho mi equipo me ha dado la oportunidad de seguir viniendo todo este tiempo y estar en la lista para el Mundial», aclaró el máximo goleador nacional la pasada campaña al llegar a Rusia, donde marcó en el último amistoso ante Túnez y frente a Marruecos para que España fuese primera de grupo.

Sintonía con Rodrigo y Morata

En los octavos de final le tocó fallar el penalti decisivo. Lloró y lamentó su mala suerte... Como hizo Luis Enrique una tarde de junio en 1994 contra Italia en Boston, su primer recuerdo mundialista. Curiosamente, el asturiano es ahora su seleccionador, que no le llamó en un primer momento pero que lo ha vuelto a reclutar junto a sus amigos Rodrigo Moreno, con el que coincidió en el Celta, y Álvaro Morata, al que llamó cuando no fue citado para el torneo en Rusia. «No es que hablemos de compañeros, hablamos de amigos, de personas. Les conozco de antes y tengo muy buena relación con los otros delanteros». En el vestuario es apreciado por su tono guasón y su sinceridad sin dobleces.