Florentino, otra vez sin solución

Con el clásico en el horizonte, Lopetegui está sentenciado, pero el presidente del Madrid, igual que en verano tras el portazo de Zidane, no encuentra relevo


Redacción

Julen Lopetegui vive sus últimos días en el Real Madrid. Con algunos de los peores registros de la historia del club, el entrenador está sentenciado, pero los titubeos de Florentino Pérez a la hora de contratar un sustituto le salvan por ahora. El clásico del domingo puede acelerar un relevo que por ahora no está cerrado. En verano por el plantón de Zinedine Zidane, harto de sus intromisiones, y ahora por el fracaso de la apuesta que improvisó a dos días del estreno de la selección en el Mundial, Pérez es incapaz de seducir a un sustituto con el prestigio suficiente para dominar un vestuario siempre difícil. Los últimos partidos terminaron por abrir una brecha entre el entrenador y algunos jugadores. El caso más llamativo fue el de Isco, uno de los preferidos del técnico en su etapa en la selección, y que le negó el saludo cuando fue sustituido por Valverde ante el Viktoria Pilsen. Pero antes, según contó El Transistor, Lopetegui ya había enfadado a Bale y a Ceballos, al ser los únicos futbolistas a los que no felicitó tras la derrota ante el Levante. Ante el desplante, el exfutbolista del Betis quiso hablar con él, pero el técnico se negó. Ese día, el director de Relaciones Institucionales del Madrid, fue incapaz de garantizar la permanencia del entrenador. Sí lo hizo el martes después del triunfo en Champions, al menos hasta el domingo. Porque no hay relevo preparado.

El Corriere dello Sport contó el último intento fallido de Florentino con Antonio Conte. Le rechazó en verano, entonces aduciendo que aún debía firmar su finiquito con el Chelsea, y otra vez ahora que está libre. Ante la negativa, y según la Cope con el intento de asustar a la plantilla, el club filtró la extraña operación del regreso de Mourinho, que requeriría el despido previo del portugués en el United. Una opción que el luso también rechazó públicamente. Otra negativa a Florentino.

En verano, cuando Zidane se hartó, Florentino no tenía plan alternativo. Por eso no había atado antes a uno de sus preferidos, Mauricio Pochettino, loco por entrenar en el Bernabéu, pero atado al Tottenham con un contrato hasta el 2023 firmado en mayo. Y empezó Pérez un sondeo en el que recibió varias negativas. En público lo explicó Maximiliano Allegri, por su compromiso con la Juventus.

Aquellas prisas del verano, sin entrenador a un mes de empezar la pretemporada, se repiten ahora. El Bernabéu despidió al equipo con silbidos después de la derrota ante el Viktoria, en un partido ante un rival menor que no pudo empezar mejor gracias al gol tempranero de Benzema. En lugar de abrir una goleada típica de Champions ante un equipo del montón, terminó pidiendo la hora ante un conjunto que celebró la victoria por la mínima.

El once ante el Viktoria encerró algunos mensajes. Lopetegui eligió al siempre cumplidor Lucas Vázquez para el lateral derecho en lugar de un especialista como Odriozola, sentó a Asensio y Varane y ni citó a Ceballos. De los cambios salieron dos figuras reforzadas, Keylor Navas, el portero que siempre quiso relegar Florentino, y Valverde, que debutó después de no jugar ni un minuto en los dos meses anteriores. Como imagen final del caos del Madrid, el último cambio. Mientras el partido se consumía y con Marcelo tendido en el suelo, Lopetegui ejecutó el último cambio. El brasileño ya no pudo continuar y la agonía terminó con diez sobre el campo.

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