El tenista gijonés se marcha de la pista insultando al juez de silla, por una polémica decisión que benefició a Nishikori, que terminó ganando
21 ene 2019 . Actualizado a las 17:04 h.Tras un titánico partido ante el japonés Kei Nishikori, que llegaría a las cinco horas, Pablo Carreño explotó contra el árbitro. La polémica estuvo servida después de que el juez árbitro concediera un punto al japonés cuando Carreño dominaba por 8-5 en el súper desempate y pidió repetición de un punto tras botar la bola en la línea y haber cantado el línea fuera. El juez de silla no concedió la repetición porque observó que Nishikori había rematado luego la jugada con un golpe ganador. El japonés terminó ganando cinco puntos consecutivos, el último con un saque directo para cerrar el encuentro. El gijonés, quien no pudo alcanzar por primera vez unos cuartos de final en Melbourne, no contuvo la frustración tras la finalización del partido y dirigió varios insultos al juez árbitro, por lo que podría ser duramente sancionado, recoge EFE.
En el vídeo, se puede ver al gijonés abandonando la pista visiblemente cabreado, y girándose en dirección al árbitro para dedicarle varios insultos. El asturiano, desquiciado tras la controvertida decisión, no contuvo sus enfado y lo descargó si filtro alguno al colegiado, que se mantiene impasible ante el rosario de improperios que le dedica Carreño. Una decisión que puede costarle cara al gijonés, ya que puede enfrentarse a un duro castigo. Cinco horas de tenis al más alto nivel no sirvieron para que el tenista del Principado alcanzase por primera vez los cuartos de final del Grand Slam australiano. La polémica decisión del árbitro no solo le sacó del partido al asturiano, sino que la reacción de este puede acabar perjudicándole mucho más que el no haber pasado de ronda.
Carreño aseguró que un error arbitral tan grande después de realizar el mejor partido de su carrera es muy difícil de asimilar. «El supervisor entonces tendrá que esperar a que nos peguemos de puñetazos para que tome cartas en el asunto», dijo Carreño. «Está claro que el árbitro es el que toma las decisiones pero cuando el error es tan grande debería de intervenir el supervisor», comentó un devastado Carreño Busta después de caer frente al japonés Kei Nishikori en octavos de final.
El asturiano incidió reiteradamente en que ha intentado comprender la decisión del árbitro pero que no ha llegado a ninguna conclusión porque «no tiene ninguna explicación». «Yo lo que veo es que él juega un gran punto y yo me arrastro como puedo para meterlas dentro y, en una de ellas, mi bola toca en la cinta, con lo que la pelota sale a una velocidad muy lenta. La bola pega en la línea tras dar en la cinta y hasta que impacta Kei pasa un tiempo y es ahí cuando el árbitro la canta fuera», rememoró con indignación.
«Sé que es de muy mala leche que la canten erróneamente fuera cuando la tienes tan fácil pero se tiene que repetir el punto. No comprendo por qué me dejo pedir el ojo de halcón si tenía tan claro que no se repetiría. No tiene sentido», agregó. El tenista también se arrepintió de la forma en la que se despidió del estadio después de dirigir algunos insultos al juez de silla. «Después de cinco horas de un gran partido he salido de la peor forma posible. Desafortunadamente cometí un error pero la gente que me conoce sabe que no soy así», apuntó el tenista. El asturiano aseguró que el resto de jueces que también pueden decidir en ese tipo de cuestiones no se atrevieron a cambiar la opinión del árbitro principal y aseguró que «es la primera vez en la historia que pasa algo así tan claro».