Javier Gómez Noya: «Aspiro a ser tan rápido como antes de pasarme al ironman»

Regresa el sábado en Bermudas al Mundial de distancia olímpica, una semana antes de competir en Pontevedra


Con 36 años de edad y 20 meses después de disputar su última carrera de estas características, Javier Gómez Noya (Basilea, 1983) vuelve el sábado al Mundial de triatlón de distancia olímpica. Disputa en Bermudas una prueba más dentro de un deportista con un palmarés mareante, pero supone un regreso cargado de contenido simbólico. Aunque su verdadero reto le aguarda en agosto del 2020 en los Juegos de Tokio. Para empezar a lo grande, la cita del sábado le enfrenta a dos gigantes, Mario Mola y Jonny Brownlee.

-¿Se siente fresco para ir rápido?

-Fresco, aún no. Pero me siento bien por las referencias de los ritmos de los entrenamientos, que luego hay que llevar a la carrera, estar bien situado, no perder opciones... Creo que puedo pelear, pero al ser la primera carrera en distancia olímpica en mucho tiempo, a ver cómo van los demás.

-Hace tiempo que es un veterano. Cuando ganó su quinto Mundial, en el 2015, tenía 32 años, al menos cinco más que todos los 13 primeros del ránking.

-Sí, el punto de inflexión fueron los Juegos de Londres. Luego pasé de ser joven a veterano, sin término medio, porque después de los ciclos olímpicos unos se retiran y otros pasan a larga distancia. Hoy aún quedan uno o dos de mi quinta, pero los rivales más preligrosos son mucho más jóvenes. Es otro aliciente y el resultado de una carrera longeva, algo de lo que estar muy orgulloso.

-Para ganar en esta nueva etapa, ¿su idea es acercarse a los 29 minutos en el diez mil final a pie, que son palabras mayores, o ganar de otra forma?

-Si me meto en esta batalla es pensando en Tokio, que será una carrea de calor y dura, pero no tan rápida, y eso me puede beneficiar. Aunque mi objetivo para finales de este año es rondar esos 29 minutos, en buenas condiciones de tiempo y demás. Creo que tendría que ser capaz de correr en 29 minutos y poco.

-Así que, pese a volver con 36 años, quiere estar tan rápido como antes de pasar al ironman.

-Sí, sí. Aspiro a estar tan rápido como antes, a correr por lo menos como corría antes. Luego veremos si se puede conseguir. También estoy más duro en bici que antes gracias al entenamiento para el ironman. Eso se nota y me puede ayudar.

-Pero ahora casi todas las carreras se deciden a pie, ya no hay tantos aventureros para romper las carreras en bici, como cuando competía contra los dos hermanos Brownlee.

-Quizá los noruegos son los únicos que buscan eso en bici y te pueden sorprender en cualquier momento. Ahora se corre con la mentalidad de las pruebas esprint: estar bien colocado en la transición, no perder unos segundos que pueden ser claves y correr rápido. Veremos qué pasa si Alistair Brownlee intenta clasificarse para los Juegos.

-Y su idea es ganar a pie.

-Sí. Quiero ponerme al nivel de los mejores. Sé que es difícil ganar a Mario [Mola] en un mano a mano a pie, porque se tendrían que dar circunstancias que me favorezcan en una carrera dura o de castigo. Un diez mil con todo el mundo fresco resultaría más complicado.

-Pero no hay gente tan mayor que dispute las victorias.

-No lo sé. La gente tiende a ser cada vez más joven en las carreras de distancia olímpica. El triatlón evoluciona hacia pruebas cortas y de relevos, esa es ahora la tendencia. Con 36 años ya soy mayor, pero cuando yo tenía 25 o 30 competía con gente de más de 35 que seguían a buen nivel.

-Aunque no esté en la parte clave de la temporada, se juega un prestigio en cada carrera, ¿se ve para ganar en Bermudas?

-Es prematuro, pero voy a pelear por ganar o, al menos, subir al podio. Es difícil conseguirlo, además, al ser la primera prueba, porque me falta rodaje. Ni busco aquí mi pico de forma ni es este mi principal objetivo. Pero afronto las carreras con la misma mentalidad que cuando las ganaba. La piel la venderé cara.

-En España hay dos vías para clasificarse para Tokio: subir al podio del evento test de este 2019 en el circuito olímpico de Japón o a través de una plaza en el ráking gracias a la regularidad.

-Lo más sencillo sería lograr el podio en el test event, pero será compliado. Clasificarme, si es posible a través del test event, es el objetivo de este año. Voy a intentar hacerlo bien.

-Pero en España también importa en el proceso de selección el criterio del seleccionador. Usted ya se quedó fuera de unos Juegos, los de Atenas, por eso.

-La verdad es que no sé cómo lo harán. Basta con aplicar el sentido común. Yo solo quiero ir a los Juegos si estoy entre los tres mejores de España, no quiero ir si hay dudas de mi rendimiento.

-Pero la subjetividad...

-Si el seleccionador es sensato, no es malo que decida, porque pueden suceder cosas que condicionen los resultados de este año. Pero tienen que ir los tres mejores, sin más.

Valora este artículo

0 votos
Comentarios

Javier Gómez Noya: «Aspiro a ser tan rápido como antes de pasarme al ironman»