Campo largo y agua, ventaja para los pegadores


Todo el mundo del golf está pendiente de Tiger y el PGA. En un campo con historia, un recorrido muy complicado. Anteayer tuve la oportunidad de jugar con Jean van de Velde, el francés que se quedó a las puertas de ganar el Open Británico de 1999, y me insistía en lo largo y duro que es el black course de Bethpage. No será eso un problema para Tiger. Dos nombres citaría a continuación, sus dos compañeros de partida de hoy y mañana. Koepka, por su regularidad en los grandes, bajo presión, y también Francesco Molinari, que también viene jugadndo muy bien en los majors. La lista de favoritos puede incluir a otros cuatro, Tony Finau -juega largo y recto y tiene facilidad para pegar todo tipo de golpes-, Dustin Johsonn, Rory McIlroy y Justin Rose.

Se anuncia mal tiempo, como en los últimos días en Nueva York. La lluvia no ha hecho más que consolidar las opciones de los pegadores para este campo. En esas condiciones las calles se ensanchan porque la pelota no llega tan fácilmente al rough, mientras que para el resto el campo se alarga demasiado. Así que la criba será importante.

A los nuestros los veo bien. Sobre todo a Rahm porque tiene todo para darnos una alegría en un grand slam muy pronto. Rafa Cabrera es un jugador fantástico, pero parece que le falta algo para culminar grandes victorias. Y Sergio, si tiene su semana, es capaz de todo. Completan nuestra meritoria representación Campillo y Otaegui, para los que es un bonito premio jugar el PGA.

Todo cambia y Woods permanece

Paulo Alonso

Como al ganar el US Open del 2002, los focos apuntan en Bethpage a Tiger ante el Campeonato de la PGA, que se muda a mayo por primera vez desde 1949

El eterno retorno de Tiger Woods sucede ahora a sus 43 años. Casi todo cambia en el golf, y solo él permanece, de nuevo como favorito, otra vez con los focos encima, para mayor gloria de la industria de este deporte, las audiencias televisivas y el espectáculo. El Campeonato de la PGA se muda desde hoy (Movistar Golf, 19.00) a mayo por primera vez desde 1949, pero regresa a uno de los escenarios devastados por el Tigre. En el black course de Bethpage (en Long Island, Nueva York) se disputa el segundo grande del año, que últimamente era el cuarto, y antes había sido el primero, y el campo arroja una certeza. El único jugador capaz de ganarle al par cuando fue escenario del US Open del 2002 fue Woods. Entonces, encadenó los dos primeros grandes del año (Masters y US Open), como ahora ansía con Augusta y el PGA. Si lo consigue, será el único jugador en hacerlo dos veces, además de Ben Hogan, el viejo canon del juego, el elegante estilista que desfiló en un descapotable por Manhattan a su regreso triunfal del Open Británico de 1953.

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