Griezmann crea debate en un Barça que no se fía del PSG

La traición de hace un año en forma de documental no se olvida, no se puede asegurar la continuidad de un valedor suyo como Valverde, no hay dinero sin ventas y muchos ven en su precipitado anuncio del adiós al Atlético una forma de autocolocarse en una subasta de lujo por el mejor salario.


Colpisa

Antoine Griezmann ha hecho su primer servicio al Barça, quizás el primero de muchos, pero también puede que haya sido el último y el único. Anunciando oficialmente con tanta antelación que deja el Atlético de Madrid a final de temporada, el delantero francés ha logrado que los culés dejen de atormentarse por la humillación en Liverpool y se centren en la composición del equipo de la próxima temporada. Eso no quiere decir que todos coincidan en apostar por el todavía colchonero tras sentirse engañados al término de la pasada campaña y ridiculizados con el documental 'La decisión', para más absurdo producido por Gerard Piqué y con Samuel Umtiti cachondeándose en las horas previas. Pero el debate de los posibles refuerzos siempre ayuda a ilusionarse de nuevo. Y si el club azulgrana va a fichar a Griezmann, no sería de extrañar que Josep Maria Bartomeu hubiese puesto una condición: sin suspense y dando pistas ya, que no hay cortina de humo que tape el 4-0 de Anfield.

Aunque todos las señales apuntan a un acuerdo Barça-Griezmann-Atlético, incluyendo voces desde el club rojiblanco, en la entidad culé sigue habiendo gente influyente y con voto que no quiere saber nada del francés y que además desconfía de sus intenciones una vez el Paris Saint Germain ha ido apareciendo en la escena para tentar al campeón del mundo con Francia en 2018. Fue tanto el daño que hizo Griezmann que algún mal pensado no sólo ve la repetición de la historia, cambiando la continuidad en el Atlético de hace un año por su marcha al PSG ahora, sino que incluso no lo descarta para el Real Madrid de su compatriota Zinedine Zidane. Eso sí, el club blanco se ha apresurado a decir en privado que esta guerra no va con ellos... aunque sabe si que su llegada a París podría hacer moverse a Neymar. A esas alturas ha llegado a Barcelona el recelo hacia Griezmann, que sabe colocarse como mercancía de lujo en las subastas al mejor postor (por su ficha anual) y que silbado en el último Barça-Atlético.

Encaje entre la afición y el once

En lo deportivo, aunque cuesta encontrarle una ubicación en el once junto a Messi y Luis Suárez, Ernesto Valverde siempre fue una enamorado de sus características, principalmente porque es un crack que se sacrifica por el equipo en la presión. El problema es saber si el técnico seguirá en el banquillo azulgrana tras la final de Copa del Rey frente al Valencia. Ni ganando el doblete tendría la plaza asegurada. También Messi y Suárez entendieron y apoyaron su posible llegada hace un año. Se supone que siguen deseando su fichaje, como su amigo Piqué o sus compatriotas Dembélé, Umtiti, Lenglet y Todibo. Pero si firma es para jugar. Y eso le acabaría sentando mal a algún teórico titular actual.

Y en lo económico el Barça tampoco lo tendrá fácil. La cláusula de rescisión de Griezmann baja de 200 a 120 millones el 1 de julio, fecha en la que se cerraría todo el fichaje. Pero tras el acuerdo con De Jong y el posible aterrizaje de De Ligt, las arcas del club estarán más vacías todavía que ahora. Tocaría sacar la calculadora, mirar cómo cuadrar los balances y vender jugadores que dejen dinero, como Rakitic y Coutinho. «Pienso que mayoritariamente la afición no lo quiere ,y además, por los precios que se están barajando, creo que es exagerado. Considero que hay otros jugadores con una gran proyección que podrían hacer perfectamente la función que pueda hacer Griezmann en el Barça», dijo Joan Laporta para añadir más presión. Y en lo personal, todo en el mundo del fútbol se cura con goles, hasta una traición como la de Griezmann al Barça hace ya un año. Además, una antigua confesión cuando todavía era jugador de la Real Sociedad, «Entre el Barcelona y el Madrid soy más del Madrid», ha vuelto a salir a la luz. Si juega bien y marca goles en sus primeros partidos, el perdón estará garantizado. Pero si se va al PSG, no habrá reconciliación posible nunca más.

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