El atajo hacia el mostrador a Tokio

Teri Portela encabeza el grupo de nueve palistas gallegos que buscan en la Copa del Mundo de Duisburgo plaza directa hacia el preolímpico Mundial de agosto


El grueso de la selección española de piragüismo de esprint salida de los selectivos de abril y mayo se hallaba ya ayer en Duisburgo, Alemania, para disputar, desde mañana y hasta el domingo, la segunda Copa del Mundo de la temporada. Una cita subrayada en rojo en el calendario de los pata negra hispanos del deporte de la pala, por cuanto ofrece la posibilidad de tomar un atajo hacia el Mundial de Szeged; el que del 21 al 25 de agosto pondrá en juego la mayoría de los pasaportes para los Juegos Olímpicos de Tokio 2020. Y entre los 26 españoles inscritos en la docena de barcos olímpicos, nueve gallegos.

Teresa Portela vuelve a ser una temporada más la referencia entre los palistas galaicos. Tras imponerse con suficiencia en abril en el selectivo por la plaza del K1 200 en la Copa del Mundo de Duisburgo y los Juegos Europeos de finales del próximo mes en la capital de Bielorrusia, Minsk, la de Cangas desembarca en Alemania concienciada de la importancia de su rendimiento, pero sobre todo de su resultado los próximos tres días. Cumplir con los criterios de calidad fijados por la Real Federación Española de Piragüismo para agenciarse la plaza mundialista, en su caso concluir la final por las medallas del K1 200 entre las cinco primeras clasificadas, o a menos de 1,03 segundos de la campeona, le evitarán el paso por un segundo selectivo, del 9 al 11 de julio. Una nueva criba esta última que obligaría a retocar la hoja de ruta de la preparación de la cinco veces olímpica para la verdadera gran batalla que debe librar este año, el Campeonato del Mundo.

En la misma tesitura encaran otros ocho gallegos en la cita de Duisburgo, todos los restantes integrantes de la selección española en la Copa del Mundo a excepción de un Manuel Garrido inscrito en la prueba de mediofondo de la canoa, el C1 5.000. Con Carlos Arévalo y Roi Rodríguez obligados no solo a hacerse el hueco exigido por la Federación entre los palistas de las diferentes naciones presentes en la segunda Copa del Mundo. Así, el betanceiro deberá quedar entre los cinco primeros de la final del K1 200, pero también por delante del castellano-leonés Carlos Garrote, vigente campeón mundial y europeo, al que derrotaba en el selectivo de comienzos de abril. El tomiñés, por su parte, deberá hacer lo propio con Javier Hernanz.

Rodrigo Germade y Cristian Toro llegan en un K4 500 en el que el último se juega su continuidad tras el gran selectivo de Arévalo, Natalia García compite en el otro K4 500, el femenino; y en la canoa, Adrián Sieiro y Sergio Vallejo lo hacen en el C2 1.000, y Antía Jácome en el C2 500 con la vallisoletana Patricia Coco.

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