El extraño premio de la UEFA a la política frentista de Rubiales

F. PASTOR

DEPORTES

Un año después de llegar a la Federación Española, logra la vicepresidencia europea que ya tuvo Villar

31 may 2019 . Actualizado a las 08:19 h.

Acaba de cumplirse un año desde que José Luis Rubiales tomase posesión como presidente de la Real Federación Española de Fútbol, tras la larga etapa de Ángel María Villar y el epílogo de Larrea. Y su trayectoria a lo largo de estos doce meses, salpicada de polémicas y enfrentamientos, escasa de diplomacia florentina, no ha sido óbice para que esta misma semana la UEFA lo haya designado vicepresidente. La propuesta partió del presidente, el esloveno Aleksander Ceferin. Y el respaldo fue unánime.

Tras conocer la designación, que llega solo cuatro meses después de entrar Comité Ejecutivo, el dirigente español proclamó: «Es un reconocimiento a mi persona y al cambio de filosofía de la RFEF». Pero probablemente pesen más otros argumentos, especialmente la habilidad para relacionarse con la oligarquía del organismo europeo y saber elegir las amistades y los enemigos.

Cabe recordar que Villar ya ostentó la vicepresidencia de la UEFA, aunque con Rubiales España perdió el puesto que tradicionalmente ostentaba su máximo responsable federativo en el Consejo de la FIFA. Además, en contradicción con sus promesas de regenerar los órganos directivos del fútbol europeo, Ceferin propuso a Rubiales pese a los problemas de corrupción que rodean a alguno de sus próximos.