Messi aguarda su penúltimo tren

Cuestionado en su país, el argentino tiene en la Copa América que arranca en Brasil la opción de ganar al fin un título con su selección

Louis Genot
colpisa

Una Copa América en Brasil... sin Neymar pero con Leo Messi. «Quiero terminar mi carrera habiendo ganado algo con la selección o intentarlo todas las veces posibles». El argentino llega a su noveno torneo oficial (la Copa América se jugará del 14 de junio al 7 de julio y será emitida en España por DAZN) con la selección argentina, con el desafío de cumplir su sueño con la Albiceleste. Tras cuatro Mundiales e igual cantidad de Copas América disputadas con Argentina, y habiendo perdido cuatro finales, a Messi poder levantar un trofeo de campeón con su selección se ha transformado en una obsesión.

Con 31 años y a punto de cumplir 32 -el 24 de junio, en plena Copa América de Brasil-, a la Pulga se le van achicando las posibilidades de ser campeón con la Albiceleste, objetivo que persigue desde hace 13 años, cuando disputó el Mundial de Alemania 2006, su primer torneo oficial. Es precisamente la selección germana la que más disgustos le ha dado a la Pulga en su carrera con Argentina, dejándolo con las manos vacías en tres de los cuatro Mundiales que jugó, incluyendo la final de Brasil 2014 en Maracaná con el gol de Mario Goetze. Francia, Chile en dos ocasiones, Uruguay y Brasil fueron los otros culpables de que Messi no pudiera coronarse con Argentina, selección que ya lleva 26 años sin ganar un torneo, desde la Copa América de Ecuador 1993.

En el mítico estadio Olímpico de Berlín y durante los cuartos del Mundial de 2006, un juvenil Messi de tan sólo 19 años sufrió su primera decepción con Argentina. José Pekerman, en una cuestionada decisión, no le metió para cambiar el destino del partido. Desde el banquillo vio como en penaltis Alemania eliminaba a Argentina. Un año más tarde, el grupo de Coco Alfio Basile era la gran candidata al título con un equipo plagado de estrellas como Riquelme, Mascherano, Crespo y un Messi que dejó en el recuerdo un golazo en semifinales a México con un sutil globo sobre el portero azteca. En Maracaibo, Argentina sufrió una dura derrota 3-0 frente al Brasil de Dunga que se transformó en la primera final perdida para Messi.

Alemania, bestia negra

En su segundo Mundial se topó otra vez con Alemania en cuartos de final de un Mundial. En Ciudad del Cabo, Alemania no le dio opciones a la Albiceleste, con un humillante 4-0. Un año después Argentina volvía a organizar una Copa América. Messi y compañía tenían la ocasión ideal para consagrarse ante su público en el Monumental de Buenos Aires, donde se disputaría la final. El equipo de Sergio Batista ni siquiera llegaría ahí. En cuartos de final, en el estadio de Colón de Santa Fe, donde pese jugar con un hombre más todo el segundo tiempo y la prórroga -fue expulsado Diego Pérez- Argentina no pudo doblegar a Uruguay. Tras el 1-1, Fernando Muslera fue el héroe en los penaltis: le atajó el remate a Carlos Tevez y la celeste se encaminó hacia su decimoquinto título de Copa América.

Pese a ser un golpe duro, el Mundial de Brasil es quizás la decepción más grande sufrida por Messi. La selección de Alejandro Sabella compitió mejor que en todo el torneo la final del Maracaná a la poderosa Alemania, que venía agrandada tras humillar 1-7 en semifinales a Brasil. En la prórroga Goetze, batió a Sergio Romero y Alemania terminó conquistando su cuarto título mundial. Un año después Argentina y Messi volvieron a quedar a las puertas del título, pero en esta oportunidad se les cruzó la generación dorada de Chile. Gonzalo Higuain falló su penalti y Chile conseguía el primer título de su historia... que repetiría un año después, otra vez a penaltis, en la Copa América Centenario, celebrada en 2016 en Estados Unidos.Messi esta vez falló su penalti y después anunció que abandonaba la albiceleste en el mismo estadio MetLife de East Rutherford, pero días después modificó su decisión de abandonar su carrera como internacional.

De hecho su participación fue decisiva para la clasificación a Rusia 2018 cuando ya Jorge Sampaoli era el seleccionador, sobre todo con tres goles en Quito.El equipo llegó al Mundial con más dudas que certezas, y de hecho se metió en octavos tras un angustioso partido con Nigeria. Ganó tiempo pero Francia le ganó 4-3 en octavos y Messi sumó su octava frustración con su selección, con la que al noveno intento buscará de una vez por todas levantar una Copa y acallar cualquier crítica que en Argentina todavía hay sobre el mejor jugador del mundo.

Brasil, tres ridículos consecutivos

Quizá su mayor rival para conseguirlo sea Brasil, pese a que está privado de su estrella Neymar, lesionado. La seleçao tratará de recuperar su imagen de potencia futbolística ya que no gana el torneo continental desde hace 12 años y su pentacampeonato mundial sucedió ya hace 17 años, en 2002. El equipo de Tite, sin su cuarto máximo goleador histórico, mezcla veteranía con nuevos valores que deben comenzar a demostrar su valía internacional de cara al Mundial de Catar en 2022. «Tácticamente, Tite va a tener que armar una selección sin uno de sus mejores jugadores, Neymar. Pero eso no impide que Brasil haga grandes juegos y consiga conquistar el título de la Copa América», aseguró Cafú, exlateral derecho de la Canarinha con la que ganó los Mundiales de 1994 y 2002.

La baja del 10 del PSG puede que hasta sea beneficiosa para el equipo, ya que iba a tener que convivir durante el torneo con las acusaciones de violación que pesan sobre él, y por lo que tendrá que declarar este jueves en Sao Paulo. De hecho, Tite ya había decidido retirarle la capitanía en favor de Dani Alves, de 36 años y único jugador del plantel actual superviviente del equipo que conquistó la Copa América en Venezuela 2007, el último gran torneo ganado por los brasileños. Desde entonces, muchas desilusiones en la Copa del Mundo (dos dolorosas eliminaciones en cuartos en 2010 y 2018 además de la humillación sufrida en Belo Horizonte en 2014, en aquel 1-7 contra Alemania) y dos eliminaciones consecutivas en cuartos en la Copa América ante Paraguay (2011 y 2015). En la edición del Centenario, en 2016, no pasó de la la primera fase.

Tite no termina de completar el relevo ya que llamó para sustituir a Neymar a Willian, de 30 años y suplente en el Chelsea, prefiriéndolo a jugadores más jóvenes como el extremo del Real Madrid Vinicius Junior (18 años) o Lucas Moura, que jugó la última final de la Liga de Campeones con el Tottenham (26 años). Pese a todo, el relevo está ahí, con los jóvenes Richarlison y David Neres, ambos de 22 años y goledores en el último partido amistoso de preparación para la Copa América, que se saldó con un 7-0 ante Honduras el pasado domingo. Contra Bolivia, David Neres parece tener más opciones de partir de inicio, aunque Everton, de 23 años y promesa del Gremio, también sumó puntos frente a los hondureños. Otro representante de la joven generación,Richarlison (punta del Everton que brilló contra Catar), también puede ocupar el flanco izquierdo del ataque gracias a su polivalencia, aunque su puesto natural sea el de delantero centro.

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