Once años después y otra vez en su mejor momento


Once años después. Parece increíble que, después de tanto tiempo, volvamos a asistir a un Federer-Nadal en Wimbledon. Emociona, por más que fuese previsible. Antes del torneo era de esperar que tres de los semifinalistas iban a ser los tres grandes. Solo quedaba ver quién iba a ser el cuarto y, afortunadamente, ha sido un Bauitista que ha jugado un tenis excepcional y que, además, ya ha ganado dos veces a Novak Djokovic.

El duelo entre Nadal y Federer llega además en un momento idóneo. Creo que los dos están en una forma excepcional. Rafa está de dulce, espléndido en hierba y se medirá a Roger en el que es, sin duda, su torneo predilecto. El suizo está que se sale y Rafa exactamente lo mismo. El español se adapta muy bien a la hierba, está increíble con el saque y, con la experiencia que tiene, la verdad, sabe jugar a la perfección los puntos clave del partido.

Basta con ver el duelo de este miércoles y su victoria ante Querrey. El partido duró un set. Una primera manga de contrastes en la que Rafa dominó totalmente ante un rival que demostró porque en los cuatro partidos anteriores no había cedido nada más que un saque. Hoy cedió seis. Querrey es un gran sacador y que juega muy bien de fondo, es muy peligroso y el primer set fue una lucha enorme. Rafa logró sacar adelante momentos importantísimos con esa regularidad y mentalidad tan tremenda que tiene.

Federer, por su parte, ganó remontando y mostrando que está en un excepcional momento. Mañana asistiremos a una cita de contrastes. Por un lado el juego de hierba típico, el que practica Roger Federer, pero al que Rafa sabe cómo jugarle. Y cómo ganarle. En la mente de todos está aquella final del 2008. Para muchos, el mejor partido en Wimbledon de los últimos años.

Creo que va a influir mucho cómo comience el partido. Si Nadal empieza ganando, va a ser muy difícil que Federer pueda darle la vuelta al partido. Teóricamente, por historial, muchos verán como favorito a Federer, pero veo a Rafa muy bien de forma y muy convencido de sus posibilidades. Más, teniendo en cuenta que la mejor arma de Federer en Wimbledon es su saque y Nadal ya le ha ganado a grandes sacadores como Kyrgios y Querrey. El duelo está al 50 %.

Por otro lado, tengo muchísimas esperanzas puestas en Bautista. Si no se arruga ante el escenario y sigue manteniendo esa regularidad, es un jugador que tiene unas características de juego que incordiarán mucho a Djokovic, que estará intranquilo ante un jugador que solo ha cedido un set y que está ante la oportunidad de su vida.

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