La lluvia desluce los libres de Hungría

La primera jornada en Hungaroring estuvo pasada por agua y frustró los planes de los equipos para ensayar


colpisa

Un viernes poco productivo. Así se puede resumir en pocas palabras la jornada inaugural del Gran Premio de Hungría, debido a una lluvia que no va a volver (o no con tanta fuerza) en el resto del fin de semana. Los chubascos que cayeron sobre Budapest durante toda el día de manera intermitente privaron a los pilotos de ensayar en condiciones durante la fundamental segunda tanda, lo que la convirtió en inútil.

La aparición de los neumáticos intermedios (hubo momentos que la pista estaba en condiciones de lluvia extrema, pero no los sacaron por puro pudor) permitió a los pilotos rodar con unas gomas que por mera estadística volverán a usarse a lo largo de la temporada. Esa es la única lectura positiva de una sesión en la que hubo más damnificados que beneficiados por el agua. El mayor perjudicado fue Alex Albon, que estrelló su Toro Rosso contra las protecciones en un fuerte golpe lateral que le obligará a estrenar un nuevo chasis para el resto del fin de semana.

Por eliminación, el más rápido fue el cada vez más cuestionado Pierre Gasly. El francés no tiene ni mucho menos garantizada su continuidad en Red Bull, y si sigue es porque no hay un sustituto de garantías, pero no va a desaprovechar la oportunidad de verse primero, no vaya a ser que sea la última. Detrás de Gasly, este sí con el asiento más que atado y bien atado, acabó un Max Verstappen que viene encendido tras los últimos fines de semana y que quiere mantener su momentum en el trazado magiar.

En Mercedes no fue un día del todo cómodo. Lewis Hamilton acabó tercero en la segunda sesión en agua después de dominar en seco la primera, en la que Valtteri Bottas no participó. Un problema en el motor de su W10, que fue revisado exhaustivamente, le impidió rodar en condiciones y ni siquiera marcó tiempo. Los ricos también lloran, decía una conocida serie televisiva, y la resaca de Alemania aún dura en Hungría para los líderes y grandes favoritos del resto del fin de semana.

Dudas en McLaren

La falta de rodaje perjudicó a algunos equipos más que a otros. Fue el caso de McLaren. Carlos Sainz pisó el top 10 en la primera tanda, pero no así en la segunda en la que finalizó en una decimocuarta posición. No tiene ningún sentido darle vueltas al asunto, dado que como para el resto, tampoco se pueden sacar muchas lecturas, pero él mismo admitió que afrontan el sábado y el domingo con más dudas de las que desearían.

«No he tenido muchas sensaciones porque no hemos estado en pista mucho tiempo, así que no puedo sacar muchas conclusiones. En general, diría que hicimos todo lo que pudimos, a pesar del problema en la FP1», señalaba tras la sesión Sainz. El problema al que se refiere el madrileño es una pequeña fuga hidráulica que le hizo perderse el final de los primeros libres, lo que acortó más aún su presencia en pista. «Tuvimos que pararnos en la que fue la sesión más importante del día, la que tuvo condiciones de seco. Aprenderemos de ello y veremos qué podemos hacer mañana. Es imposible de saber por ahora. Estamos en el grupo medio y cuando está todo tan apretado, a la hora de la clasificación no sabes qué pasará», admitía Sainz.

Si para el español fue un mal día, para su compañero Lando Norris no fue mucho mejor. El británico se perdió prácticamente toda la segunda sesión por una fuga hidráulica bastante más seria que la de Sainz, lo que obligó a desmontar el coche del todo y arreglarlo. Aunque pocos datos podía sacar aunque hubiera rodado, Norris necesita obtener un buen resultado de Hungría después de la decepción de abandonar en Alemania, donde su compañero salvó los muebles una vez más para el equipo. La escudería McLaren tiene mucho que decir aquí, ya que los problemas de fiabilidad han sido especialmente crueles de momento sólo con Norris y no con Sainz, algo que por pura estadística acabará sufriendo también él.

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David Sánchez de Castro

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