Oviedo y Sporting salen del partido de máxima rivalidad con más dudas que antes del duelo y con la certeza de que el objetivo del ascenso les queda muy lejos
18 nov 2019 . Actualizado a las 05:00 h.El derbi del Tartiere ha dejado muchas dudas y casi ninguna certeza. Tal vez la única sea que tanto Oviedo como Sporting aspiran, como mucho, a no pasar apuros a final de temporada. El objetivo inicial del ascenso queda muy lejos para los dos equipos. Liberada la tensión del duelo, lo único que mantuvo enganchados al partido a los aficionados de uno y otro equipo, el análisis en frío permite extraer una serie de conclusiones. Estas son las secuelas que deja el derbi:
El ascenso, una utopía
El Oviedo acaba la jornada en descenso a Segunda B y el Sporting solo tres puntos por encima. Los azules llevan una sola victoria en casa en toda la temporada, las mismas que los rojiblancos a domicilio. Con estos guarismos, hablar de cualquier cosa que no sea luchar por mantener la categoría suena a utopía. Pero hay más datos que evidencian la realidad. Los de Rozada son los terceros que más goles encajan de segunda división. No van mejor las cosas por Gijón, ya que solo dos equipos han marcado menos tantos que los de José Alberto.
La mediocridad de los dos equipos
La Liga había encajado el encuentro en estas fechas para aprovechar el parón de selecciones y que el derbi fuera el partido de la jornada. Visto lo visto sobre el terreno de juego, difícilmente ningún aficionado al fútbol que no sea seguidor de Oviedo o Sporting habrá aguantado hasta el final. Ninguno de los dos propone, ambos especulan con el resultado y el resultado es el que es. En el mejor de los casos, un empate. Las pérdidas de balón, los pelotazos y las interrupciones de juego son la tónica habitual en los partidos de los dos equipos.
«Manudependencia» y «Sauldependencia»
Todos los equipos tienen dependencia de su mejor jugador, pero en el caso de Oviedo y Sporting su influencia en el juego es exagerada. Manu García y Saúl Berjón, los grandes ausentes en el derbi, son los jugadores que marcan la diferencia. Los únicos que son capaces de desatascar un encuentro y de poner en pie a la grada. La mejoría de los equipos asturianos dependerá en gran medida del estado de forma de los dos hasta final de temporada.
Falta de gol
Ortuño es el único que se salva en este apartado. El delantero del Oviedo lleva 9 de los 19 goles del equipo azul, un dato que evidencia su importancia. Además, el conjunto azul lleva dos jornadas seguidas sin ver puerta en casa, por lo que su falta de pegada es evidente. Peor todavía está el Sporting, con 17 tantos a favor. La única nota positiva es Aitor, con 5 dianas, mientras que los defensas llevan más goles que los delanteros. Djurdjevic comienza a estar cuestionado por la grada.
La intensidad no es suficiente
Cuando un equipo pasa por problemas en la clasificación lo primero que se le suele achacar a los jugadores es la falta de carácter. En los casos de Oviedo y Sporting no se discute su implicación, mucho menos un un derbi, y el problema parece más de fútbol que de intensidad. Pelear cada balón, ganar los duelos y las segundas jugadas es clave, pero en la división de plata del fútbol español hace falta algo más.
El mercado de invierno
Queda mes y medio para que se abra el mercado de fichajes y los dos equipos esperan ansiosos. Otra cosa es el límite salarial del que dispongan, pero parece urgente que ambos se refuercen. La principal necesidad del Oviedo es en la defensa, posiblemente con dos incorporaciones, mientras que el Sporting sueña con un delantero goleador y un extremo del que carece desde la marcha de Jony.
El césped del Tartiere
La otra conclusión que se extrae del derbi es que el invierno se le puede hacer muy largo al césped del Tartiere. Replantado este verano por enésima vez, y a pesar del trabajo de las lámparas de calor, la zona de los banquillos plantea muchos problemas. Es cierto que en las últimas semanas ha llovido con fuerza en la capital, pero todavía estamos en el mes de noviembre y quedan muchos meses de frío y lluvia. La solución parece complicada.
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