Javier Álvarez: «Mi objetivo es terminar el Dakar por segundo año consecutivo»

El moscón fue el primer asturiano en acabar la prueba más titánica del mundo de los rallies. Este año quiere repetir la hazaña

El asturiano Javier Álvarez de celebración tras cruzar la meta del Dakar
El asturiano Javier Álvarez de celebración tras cruzar la meta del Dakar

Redacción

Con 13 años, Javier Álvarez (Grado, 1987) tuvo su primera moto. Este año, a apenas unas horas de empezar a competir su segundo Dakar, el 5 de enero, compartirá competición con Fernando Alonso. Aunque es el moscón quien ostenta la «distinción» de haberse convertido en el primer asturiano en acabar el Dakar. Ocurrió el pasado año, en Perú, pero por aquel entonces Álvarez no se mostró muy contento de la experiencia. Este año vuelve al desierto, esta vez de Arabia Saudita, a quitarse ese sabor agridulce de boca que tiene desde entonces. 

- No es su primera participación en esta carrera, hace un año, con los resultados bajo el brazo decía solo haber disfrutado la última etapa y no querer ni oír hablar de retos de este calibre. ¿Qué ha cambiado? ¿Cómo decide participar?

- Principalmente lo que cambió fue el país. No volvería a un rally como el del año pasado en Perú porque no me gustó el recorrido, fue un rally muy concentrado en una misma zona. Lo hicimos en dos semanas y fue prácticamente la primera semana bajamos y la segunda, subimos por el mismo sitio que habíamos bajado previamente. Entonces, a mí ese rally no me gustó nada, no disfruté nada del recorrido, me pareció un recorrido muy feo, y repetir allí no me apetecía para nada. Decidí volver en el momento que, rondando marzo, anunciaron que cambiaban el lugar de la competición a Arabia Saudí y sería un rally más al estilo de los rallies africanos, como los de antes: un rally más en línea, con recorridos más largos y de menor dificultad.

- ¿Cómo se vive después de un Dakar? Una vez que participa en un Dakar, ¿el cuerpo le pide otro?

- Los primeros meses, no (risas). Cuando llegué, estaba muy cansado, viví momentos bastante malos y, la verdad, que no apetece mucho. Además, seguramente, elegí, o me tocó, uno de los peores Dakar de la historia, muy feo en el recorrido y muy difícil técnicamente. Entonces no me divertí nada. Luego esas sensaciones van pasando y cuando plantean el rally de este año, empecé a pensármelo, viendo imágenes y vídeos de cómo va a ser el planteamiento de la carrera. Eso me empezó a animar a repetir experiencia. Yo siempre tuve el sueño de correr un Dakar, pero no uno como el año pasado, sino un Dakar típico, de los que veía por la tele, porque el del año pasado fue muy atípico ya que, en un principio iba a ser en Perú, Bolivia y Argentina, pero en junio, cuando ya estaba todo preparado, Argentina y Bolivia renuncian a estar en el Dakar y eso complica todo. Tuvieron que rehacer un Dakar entero en apenas dos meses. Fue un Dakar a última hora, a prisa y corriendo, en muy poco tiempo. Fue un apaño. Fue una competición muy fea, y a mí no me gustó nada. Al cambiar de país, y de continente, ahí empezó a gustarme de nuevo. Empecé a planteármelo otra vez, los patrocinadores me apoyaban porque les gustó la experiencia del año pasado, y ya contaba con la moto. Tenía el presupuesto asegurado, la moto y la experiencia, así que aprovechando la situación ya que no me resultó tan difícil como el año pasado, decidí volver a participar.

- ¿Cómo se prepara uno, física y mentalmente, para una carrera tan extrema?

- Físicamente, yo suelo entrenar cada día. Hago algo de bicicleta o algo aeróbico, y luego unos ejercicios más de trabajo de equilibrio y con pesas. Además, este año, entrené también bastante con bicicleta de montaña. Y mentalmente, yo no me preparo, realmente. Cada uno es de una forma de ser, y yo es cierto que soy una persona bastante fuerte a nivel mental y bastante cabezota. La verdad que me ayuda esto, no me vengo abajo fácilmente.

- ¿Qué es lo más complicado de esta titánica competición?

- Precisamente, creo que es justo eso. Gestionar la cabeza es lo más complicado de todo. Gestionar que en los momentos malos no venirte abajo y sabre tirar para adelante. Hay momentos que son muy duros, en los que estás ya muy cansado, cuando ya llevas cuatro o cinco etapas, y ya se nota el cansancio y las pocas horas de descanso. Levantarte por la mañana y tener ese ánimo y fuerza de seguir hacia adelante, porque físicamente ya se hace cuesta arriba. Yo el año pasado, a partir de la tercera etapa, ya estaba roto.

- Imagino que, en moto, al no ir acompañado por un compañero, es más compleja, anímicamente, la carrera que en otras categorías.

- Sí. A ver en moto no es como ir en coche o en camión, categorías en las que vas con un compañero. Siempre entre dos se hace diferente que estando solo. Son muchas horas al día en las que estás solo, sin ver a nadie, ni otros pilotos ni público, y sí que tienes que ser tú mismo el que tire de ti.

- ¿Cómo se enfrenta uno a las condiciones climatológicas?

- La verdad que el año pasado en Perú no hacia excesivamente calor. En algunos momentos, a mediodía y primeras horas de la tarde, quizás sí que calentaba más el sol, pero no fueron excesivamente altas las temperaturas, y por la noche tampoco fueron excesivamente bajas. En ese sentido, el año pasado el clima acompañó. Porque yo tengo de correr en Marruecos a 52 grados. Ahí sí que hace mucho calor. Y otros años, nos contaban otros pilotos que, en la zona de Bolivia, al pasar de los 4.000 metros hacía mucho frío, y que luego en la zona del desierto del Atacama que estaban a 50 grados. Yo lo que viví el año pasado, la verdad, que muy bien. Este año en Arabia, vamos a encontrarnos más bien frío que calor. De máximas anuncian unos 30 grados al día, pero de noche, cuando se va el sol, pueden bajar hasta los 5 grados, que, aunque corriendo no sean un problema, sobre todo enlaces de carretera que hacemos antes y después de las cronos, ahí sí que vamos a sufrir un poco y tendremos que llevar más cantidad de ropa que tendremos que ir quitando durante el día cuando estemos compitiendo. Por el día sobrará esa ropa, pero tendré que llevarla conmigo encima que es un poco más problemático.

- ¿Cuál es su objetivo de este año?

- Volver a terminar el Dakar, que ya es de por sí muy difícil. Si voy a este segundo Dakar y consigo terminarlo, pues el haber terminado dos Dakar de dos sienta verdaderamente bien, y es muy difícil. El año pasado ya lo terminé y la gente a veces quiere que quede en una posición mucho más arriba ya, o incluso quien me dice que si ganaré una etapa, pero eso es totalmente inviable para mí. El simple hecho de volver a terminar un Dakar, par aun piloto como yo, amateur, aficionado, que tenemos la capacidad técnica que tenemos y entrenamos lo que podemos, pues ya es un éxito absoluto. Es con el objetivo que vamos cerca del 80%, sino más, de los pilotos.

- Es el único asturiano, junto a Fernando Alonso, que participa en este Dakar, ¿cómo se siente?

- El año pasado fui el primero y único. Este año con Alonso, los dos como únicos asturianos, pues imagínate, quién me iba a decir que competiría en una misma carrera con Fernando Alonso, aunque no sea en la misma categoría, para mí es un orgullo. No todo el mundo puede decir que ha estado compitiendo con un piloto de esta categoría. Además, siendo asturiano, para mí es un mayor orgullo.

- ¿Cómo empezó en el mundo de las motos?

- Con 13 años tuve mi primera moto. Con 19, empecé a competir en el Campeonato de Asturias de Trial. Que lo estuve corriendo seis temporadas. Luego dejé de competir unos años, hasta que compré una moto de enduro y empecé a competir en esta modalidad. En el año 2014, fui por primera vez al desierto de Marruecos y fui conociendo el tema de los rallies. Me gustó mucho y empecé a prepararme para algún día poder correr el Dakar. Ir cogiendo la experiencia, ir aprendiendo a navegar, es decir, ir consiguiendo el currículum deportivo que te exigen para poder correr en el Dakar. No puede apuntarse cualquiera, tienes que haber hecho determinadas pruebas que demuestren que estás preparado para correr una prueba como el Dakar. Fui haciendo todos los años alguna carrera y, en el 2017 corrí en Aragón y en el 2018, el Rally de Merzouga, que es una prueba del Dakar Series. Es el último rally que te exigen para poder competir en la gran prueba. Conseguí terminarlo y ya me dio el «pasaporte» para competir en el Dakar.

- ¿Es Asturias una región «amiga» del motocross? O, por el contrario, ¿tiene que irse fuera si quiere ser un profesional de este mundo? 

- En Asturias hacemos enduro porque ya ves el terreno que tenemos, de montaña, barro, tierra y piedras. Es básicamente lo que podemos, si quieres entrenar los rallies como hacemos para el Dakar, que son pistas más rápidas y zonas de desierto de arena, lo más cerca que tenemos, no solo Asturias, sino todo Europa, es el desierto de Marruecos. Es donde nos desplazamos todos los pilotos de Europa si queremos entrenarnos a fondo. Además, en Asturias tampoco puedes entrenar el tema de la navegación, ya que en el Dakar vamos con un sistema de navegación, el recorrido no está marcado, y vamos con GPS y brújula digital. Nadie tiene preparados equipos para andar por Asturias. Lo más cerca, es Marruecos.

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