¿Se convertirán L'Angliru y La Farrapona en épicas? ¿Serán el nuevo Gavia o Mortirolo?

MARÍA DÍAZ OVIEDO

DEPORTES

Subida al Angliru en la Vuelta  España 2011
Subida al Angliru en la Vuelta España 2011 RTVE

La imagen de los ciclistas llorando encima de la bicicleta nevando en el Giro de 1988 quedó en la retina de todos los espectadores. Riosa y Somiedo apuestan por la llegada de la Vuelta a España aunque sea en otoño

04 may 2020 . Actualizado a las 13:07 h.

¿Se convertirá la etapa de la Vuelta a España de L'Angliru o la de La Farrapona en épica? ¿Serán los nuevos Gavia o Mortirolo? ¿Alguien recuerda el Giro de 1988 y el paso Gavia con nieve y viento? Aquellas imágenes quedaron en la retina del espectador hasta el punto de que, aunque ya no nos acordemos qué puerto era, si el Gavia o el Mortirolo (era el primero), los ciclistas llorando encima de la bicicleta impactó tanto que aún lo recordamos. Era el Giro y era un 5 de junio. Aquí, tanto en Riosa como en Somiedo, todo apunta a que será noviembre y que, si las condiciones meteorológicas lo permiten, se vivirán dos etapas inéditas porque nunca una carrera como la Vuelta a España se celebró en esas fechas. ¿Cómo se subirán las pendientes del Angliru si hay heladas? ¿Y si nieva? La mente nos lleva inexorablemente a aquella imagen del  Paso Gavia, el puerto que en la edición del año 1988 se convirtió en protagonista de la que para muchos es la etapa -o al menos una de ellas junto a la finalizada en Bondone en 1956- más dura de la historia del ciclismo. Aquel 5 de junio de 1988, nevó, heló, y el fuerte viento congeló el sudor de los ciclista en el largo descenso hasta la meta de Bomio. Pedro Delgado, Erik Breukink, Zimmermann, Giovanetti, Chioccioli, Winnen y Bernard, entre otros, lo saben bien. 

¿Podremos este año ver a los ciclistas afrontar las rampas de L'Angliru o de la Farrapona? La propagación del coronavirus ha puesto el mundo al revés. Un daño colateral de la guerra contra la pandemia ya ha sido la Vuelta a España que ha tenido que anular sus tres primeras etapas en Países Bajos y el movimiento del calendario le lleva a fechas hasta ahora impensables. Como si de piezas de dominó se tratase, la extensión del COVID-19 por el mundo provocó que el Tour de Francia se colase en el calendario de la ronda española. Deja de ser la gran prueba del mes de julio y se correrá del 29 de agosto al 20 de septiembre. El Giro de Italia que tendría que estar ahora en mayo rodando se retrasa a octubre, después de los Campeonatos del Mundo previstos entre el 20 y 27 de septiembre, y la Vuelta a España tendrá que correrse detrás de la ronda italiana. Con ello el calendario, se coloca en pleno otoño.

Tanto en Somiedo como en Riosa intentarán por todos los medios que la Vuelta a España llegue a sus cimas míticas de La Farrapona y de L’Angliru aunque sea a finales de octubre o principios de noviembre. El refrán de «Por Todos los Santos, la nieve por los cantos», en alusión al 1 de noviembre es un fantasma que a toda costa quieren espantar.