Lamdassem limpia el récord de España de maratón

Miguel Olmeda | Colpisa

DEPORTES

Manuel Bruque | EFE

El veterano fondista de 39 años corre en Valencia en 2h06:35 y borra de los libros la plusmarca de Julio Rey, sancionado por dopaje.

06 dic 2020 . Actualizado a las 18:12 h.

El libro de los récords del atletismo español se limpia en Valencia. Las 2h06:52 del sancionado por dopaje Julio Rey ya son historia. Ayad Lamdassem las ha borrado de un plumazo, corriendo a sus 39 años en 2h06:35, una marca estratosférica también a nivel europeo (sexto de siempre) y que ha sorprendido a propios y extraños. Y es que Lamdassem no entraba en las quinielas para hacerse con el primado nacional antes de tomar la salida. Esos galones recaían sobre Hamid Ben Dahoud y Daniel Mateo, que lo buscaron durante buena parte de la carrera.

Hasta el kilómetro 35, los tres corrían a ritmo de récord de España. Entonces, el soriano cedió unos metros, comenzó a descolgarse. Preseleccionado para los Juegos con su décimo puesto en el Mundial de Doha, Mateo arriesgó por una plusmarca que era cuatro minutos más rápida que su mejor registro. Se quedó a medio camino, pero con unas 2h08:22 que le colocan decimocuarto en el ranking histórico español.

Lamdassem, que cruzó la meta con los brazos en cruz y arrodillándose, no se creía su récord. «No lo esperaba. Llevo una larga temporada preparado este maratón, pero solo buscaba una buena marca», reconoció el fondista del Bikila tras la carrera. Y es que llegaba a Valencia con un mejor tiempo de 2h09:28 y le ha metido tres minutos de una tacada.

Ben Dahoud cedió metros en el tramo final y acabó en 2h07:03, la tercera mejor marca nacional de todos los tiempos. Además, otros dos españoles bajaron de dos horas y 10 minutos en la Ciudad de las Artes y las Ciencias: Yago Rojo (que debutaba) y Camilo Santiago, ambos con 2h09:56. Toni Abadía, que también se estrenaba en la distancia con altas expectativas, tuvo que retirarse unos metros antes de alcanzar el kilómetro 30.

El récord de Lamdassem y la marca de Ben Dahoud ponen en un bendito problema al cuerpo técnico de la selección española para los Juegos Olímpicos de Tokio. Daniel Mateo, como décimo clasificado en el Mundial de 2019, y Javi Guerra, como campeón de España el pasado mes de febrero, se habían ganado la preselección. Sin embargo, ahora dos atletas han conseguido registros muy superiores a los suyos cuando solo quedan nueve meses para la cita olímpica. Son tres las plazas a cubrir y cuatro los contendientes que han hecho méritos de sobra para competir en Sapporo.

Marta Galimany, a 17 segundos del récord Con el billete a los Juegos ya en el bolsillo, Marta Galimany se presentó en Valencia con un objetivo ambiciosísimo: arrebatarle a Ana Isabel Alonso el récord de España de maratón. Esas 2h26:51 llevaban 25 años en poder de la palentina, y seguirán a buen recaudo al menos unos meses más. Galimany arriesgó, pues debía mejorar en más de dos minutos su marca personal (2h29:02), y aunque no salió victoriosa nadie puede decir que no ganara. En un esfuerzo titánico, cubrió los 42.195 metros en 2h27:08, crono con el que se coloca cuarta española de la historia.

Sufrió Galimany en los últimos kilómetros, que se le hicieron eternos. Acalambrada, la plusmarquista nacional de la hora en pista cruzó la meta con más corazón que energías, acompañada en todo momento de su liebre personal, Roger Roca.

Más entera, pero igual de exitosa, completó el maratón Elena Loyo, segunda española en meta. La atleta vitoriana también logró una marca personal de 2h28:25, que además de darle la mínima para los Juegos de Tokio y la coloca séptima en el ranking histórico nacional. Gema Barrachina e Irene Pelayo, 2h30:12 y 2h30:36 respectivamente, hicieron la mejor maratón de su vida y entran también entre las mejores españolas de siempre.

Carlos Mayo, el mejor debutante Había avisado Carlos Mayo en una entrevista con este medio que llegaba a la Media Maratón de Valencia «en mejor forma que nunca», y no se trataba de un farol. Si acaso, el aragonés fue prudente y se guardó para sí mismo sus sensaciones personales, porque en su estreno sobre los 21km superó todas las expectativas: realizó el mejor debut en la historia de un español (1h00:04) y se colocó segundo de todos los tiempos tras el mítico Fabián Roncero (59:32).

Finalmente, Mayo y Javi Guerra sí dispusieron de una liebre para intentar bajar de 61 minutos en la media. El segoviano también aseguraba llegar a la cita «para hacer marca personal», un objetivo cronométrico que coincidía con el del aragonés. Juntos pasaron en 14:27 los primeros cinco kilómetros y en 29:00 los 10.

Ese ritmo se le hacía lento a Carlos Mayo, le pedían más caña las piernas. Le ofreció a Guerra la posibilidad de irse y turnarse para tirar un kilómetro cada uno, pero el segoviano no aceptó el trato. Iba muy justo. Así que Mayo se escapó y al paso por el decimoquinto ya le llevaba 25 segundos de diferencia (43:06 y 43:31). «A partir de ahí me he lanzado y no sabía qué ritmo llevaba», reconoció el pupilo de José Luis Mareca tras la carrera.

A falta de cuatro kilómetros para meta se echó mano al estómago. Era el flato, un enemigo habitual. «Lo he gestionado bajando un poco el ritmo, yendo cómodo», explicó Mayo, que aun así se mantuvo a un nivel altísimo. Cruzó la meta en 1h00:04 como el mejor debutante español de la historia y mirando muy de cerca al récord nacional de Fabián Roncero. «Ya hoy lo tenía en las piernas», aseguró.

Javi Guerra fue el segundo mejor español con 1h01:21, finalmente marca personal, igual que Andreu Blanes, el tercero de los nacionales, que cruzó la meta en 1h03:41. Entre las mujeres españolas, otra debutante brilló por encima del resto. Fue María José Pérez, octava en meta con 1h12:57. La siguieron Laura Méndez y Elena García Grimau, con 1h13:30 y 1h13:34 respectivamente.