El dudoso efecto de las vacunas en la selección: «Parece que sea para las vacaciones, no para jugar»

Médicos y epidemiólogos creen que la vacuna exprés a la selección todavía no será efectiva en la Eurocopa y hasta puede limitar el rendimiento


Tras los dos positivos detectados y la luz verde del Ministerio de Sanidad, el ejército aplicará a la expedición de la selección española la primera dosis de Pfizer hoy, cuatro días antes de debutar en la Eurocopa frente a Suecia. Si se respetan los procedimientos, la pauta de vacunación se completaría el 1 de julio, apenas 24 o 48 horas antes de disputar los cuartos de final, si las huestes de Luis Enrique Martínez los alcanzasen. La decisión, al margen de la controversia ética que ha suscitado, deja dos grandes interrogantes: ¿estará inmunizada España durante el torneo? y ¿puede la vacuna perjudicar el rendimiento de los futbolistas? Los médicos y epidemiólogos consultados coinciden en que el suero llega tarde.

«Parece que se la pongan para las vacaciones, no para jugar. Como mínimo hacen falta tres semanas para crear anticuerpos. Si querían vacunarlos tendrían que haberlo previsto mucho antes», explica con claridad Fernando Huelín, médico especializado en medicina deportiva y Director del Servicio de Medicina do Deporte del Centro Galego de Tecnificación Deportiva de Pontevedra.

Un extremo que confirma el profesor de Medicina Preventiva y Salud Pública en la USC Alberto Ruano: «Para que estén protegidos tiene que transcurrir más tiempo». «La inmunidad protectora no comienza a generarse hasta los quince días de recibir la primera dosis, que puede evitar en alguna medida los contagios, pero el nivel de protección total de la vacuna no se alcanza hasta quince días después de la segunda dosis. Con Pfizer no tendrían la inmunidad completa hasta el 10 de julio», un día antes de que se dispute la final, añade el epidemiólogo Juan Gestal.

El médico de familia Rosendo Bugarín precisa que la primera dosis de Pfizer generará a los deportistas un porcentaje de inmunidad «a los diez o catorce días»: «En el partido contra Suecia no van a estar protegidos. Tardarán bastante más porque se necesitan diez o catorce días para que haya cambios inmunológicos importantes. Cuando alcancen el total de inmunidad que ofrece la vacuna habrá pasado un mes».

Posibles efectos secundarios

Aunque finalmente se logre el objetivo de evitar nuevos contagios en la selección durante el torneo, la aplicación de la vacuna con tan poco margen también puede condicionar el rendimiento. «Lo más habitual es que duela el brazo en el que se hace el pinchazo, pero entre 24 y 48 horas alguno puede tener fiebre alta o incluso estar encamado. Aunque no coincida con un partido, dos días sin entrenar y en cama disminuyen el rendimiento seguro», razona Fernando Huelín. Un riesgo que, según Rosendo Bugarín, se puede asumir toda vez que el antídoto ha llegado tan tarde: «Son jóvenes y no suele haber grandes efectos secundarios, pero puede coincidir que tengas cuatro jugadores con 38 de fiebre. Es un riesgo que puedes correr porque la alternativa es que te pase lo mismo por un brote de covid».

«Estas vacunas son bastante reactogénicas, si bien sus efectos son leves y de uno o dos días de duración. Con Pfizer y Moderna los efectos secundarios frecuentes, a parte de dolor en el lugar de la inyección (80-92%), son: fatiga (60-70%), dolor de cabeza (50-65%), dolores musculares (30-61%), escalofríos (30-45%), fiebre (10-15%), náuseas y vómitos (0-23%), que ocurren también con la de Janssen: cefalea (39%), fatiga (38%), dolores musculares (33%), náuseas (14%) o fiebre (9%). Por lo que podrían incidir negativamente en la preparación para el partido del próximo lunes», repasa Juan Gestal.

Conoce nuestra newsletter

Hemos creado para ti una selección de contenidos para que los recibas cómodamente en tu correo electrónico. Descubre nuestro nuevo servicio.

Comentarios

El dudoso efecto de las vacunas en la selección: «Parece que sea para las vacaciones, no para jugar»